domingo, 28 de fevereiro de 2010

Arqueólogos encontram antigos poços funerários no norte do Amapá



Sítio tem cerca de mil anos, diz pesquisador do Iepa.
No local, foram encontradas peças de cerâmica com formas humanas.


Dennis Barbosa Do Globo Amazônia, em São Paulo

Uma equipe de arqueólogos descobriu dois poços funerários com vasos de cerâmica num sítio em Calçoene, no norte do Amapá. O local já era conhecido desde 2006 por causa de círculos de pedra que foram encontrados sobre o solo. Agora, no entanto, o grupo liderado por João Saldanha e Mariana Cabral, do Instituto de Pesquisas Científicas e Tecnológicas do Amapá (Iepa) explorou o que havia sob as grandes placas rochosas depositadas no local.

Saldanha explica que os poços têm cerca de mil anos e que os vasos encontrados são surpreendentes porque têm formas humanas, como as cerâmicas encontradas pelo célebre pesquisador Emílio Goeldi no século XIX na região do Cunani.

O povo que cavou os poços tinha por hábito descarnar e separar os ossos de seus mortos, colocando-os em grupos separados nas urnas funerárias acomodadas em câmaras laterais ao buraco principal no solo. Os círculos de grandes pedras sobre o solo caracterizam que o local tinha função religiosa.

De acordo com Saldanha, há atualmente na região do Oiapoque índios que têm modo semelhante de sepultamento, mas não está claro se seriam descendentes do povo que viveu em Calçoene.

Fonte: Brasil, www.globoamazonia.com/ (28/02/2010)

OBS: Veja entrevista exclusiva com João Saldanha e Mariana Cabral sobre anterior descoberta neste mesmo sítio no artigo "Observatório Celeste do Amapá - A Etnoastronomia nas culturas Amazônicas" (MARCADOR: Observatório Astronômico)

Yugar interviene la Unar e investigará en Tiwanaku


Foto: LA INTERVENCIÓN • Policías precintan el ingreso de la Unidad Nacional de Arqueología.

Culturas abordará supuestos hechos de corrupción y tráfico de piezas al interior de esa institución. También indagará sobre la construcción del Museo Lítico.

El Ministerio de Culturas intervino ayer la Unidad Nacional de Arqueología (Unar) por denuncias de supuesta corrupción en esa institución que retroceden, al menos, dos décadas. La medida prevé la investigación de los 20 empleados que trabajan en esa oficina, ex funcionarios y autoridades ministeriales. Asimismo, se indagará sobre el manejo del complejo arqueológico de Tiwanaku y los museos de ese municipio.
“Queremos anunciar la intervención (de la Unar) con precintos. Se tienen las claves de las computadoras y las llaves de acceso a todas las oficinas esa unidad”, señaló la ministra de Culturas, Zulma Yugar.

Según la autoridad, esta medida se hizo efectiva ante la falta de acceso a la información, la que había sido requerida por su despacho. “Se nos impedía saber el estado actual del manejo arqueológico realizado y auspiciado por el Estado. Esta situación causó desconfianza en la sociedad civil”.

La medida la ejecutó Culturas en coordinación con el Ministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, la que recibió denuncias sobre malos manejos y tráfico de piezas al interior de la Unar por parte de comunarios de Tiwanaku. Según Yugar, desde el lunes se iniciará una auditoria financiera, técnica y operativa en la Unar y de los proyectos que se ejecutaron desde esa institución. “Queremos llegar al fondo para saber qué ha pasado caiga quien caiga, porque ésta es una responsabilidad del Estado”. Estas acciones serán ejecutadas en un lapso de tres meses.

Por lo pronto, los funcionarios de la Unar deberán firmar su tarjeta de control todos los días y tendrán que colaborar con las investigaciones correspondientes.
En julio del 2009, el ministro de Culturas, Pablo Groux, destituyó al entonces director de la Unar, Javier Escalante, por denuncias de deficientes manejos en el sitio arqueológico de Tiwanaku, declarado el 2001 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Entonces, se anunciaron auditorías a esta entidad. Ante la consulta sobre si Escalante será enjuiciado, Yugar explicó que serán procesados y, de ser necesario, enjuiciados todos aquellos sobre los que se confirmen hechos de corrupción.

Escalante, por su parte, dijo ayer que durante los 12 años que dirigió la institución “jamás se cometió ninguna irregularidad. La Unar nunca manejó recursos para desviar, todo ha sido a través del Ministerio de Culturas”. La Unar no es la única institución observada por Culturas. El viceministro de Descolonización, Miguel Peña, explicó que se observó “irresponsabilidad” en la construcción del Museo Lítico de Tiwanaku. “Las piezas arqueológicas han sido colocadas (en exhibición) sin seguridad. Me ha sorprendido toda esa irresponsabilidad de gente formada en la universidad”, indicó.

En ese sentido, Peña adelantó que se iniciará una investigación a quienes participaron en las tres fases de la construcción del Museo Lítico, ya que éste tendría un acabado de mala calidad. “Los techos tienen goteras”, recordó.
La ministra Yugar adelantó, asimismo, que el martes tendrá una reunión con las autoridades de Tiwanaku para definir la situación del sitio arqueológico.

Unar, sin registros completos
La Unidad Nacional de Arqueología (Unar) no tiene registros bien elaborados de las piezas que resguarda, informó la ministra de Culturas, Zulma Yugar. Por ello, una de las primeras acciones de su despacho será la inventariación de las piezas en exhibición del Museo Nacional de Arqueología, que depende de la Unar. “Una vez hecho el inventario del museo, éste será reabierto al público”, señaló la autoridad, quien agregó que se percató de que “los registros (de las piezas que resguarda la Unar) están muy mal elaborados. Me ha sorprendido que no haya un registro, ni catalogación completa de los sitios, por ello estamos viendo la posibilidad de conseguir financiamientos internacionales para realizar una catalogación completa”.

La Unar es la institución que está a cargo de la conservación de todos los sitios arqueológicos del país. Por ello, la ministra Yugar manifestó que la investigación que iniciará pretende también dar con los responsables de robos de objetos patrimoniales. “Sé que hay intereses poderosos privados y económicos”, sostuvo.

Fonte: Bolivia, www.la-razon.com/ (27/02/2010)

Vestigios chichimecas



Se encontraron cerca 500 objetos prehispánicos y coloniales.


Más de 500 objetos de piedra y fragmentos de cerámica prehispánica y colonial fueron descubiertos en distintos puntos de los límites de San Luis Potosí y Guanajuato. Entre los artefactos descubiertos destacan puntas de flechas elaboradas por grupos prehispánicos nómadas, posiblemente usadas en la Guerra Chichimeca, alrededor de 1580.

Con una antigüedad que va de 1000 a.C. a 1800 d.C., el conjunto de artefactos fue hallado en 37 sitios o campamentos distribuidos en cinco áreas, y corresponden según las fuentes históricas a las áreas ocupadas en el siglo XVI por tribus de guachichiles y guamares, que formaban parte de la región cultural denominada la Gran Chichimeca.

El arqueólogo Rubén Manzanilla, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), informó que entre las piezas localizadas se encuentran instrumentos de lítica tallada como raspadores, raederas, cuchillos, navajas en lascas, y puntas de proyectil elaborados principalmente con riolita local de diferentes calidades y colores, y en menores proporciones en pedernal, cuarzo y obsidiana, además de piedras para moler en basalto.

También, dijo, se localizó una roca con pintura rupestre con la representación de una garza, hecha con pigmento mineral de color rojo, y otra roca con un petrograbado, probablemente de un rostro humano.

Entre las piezas de piedra, explicó el especialista del INAH, destacan pequeñas puntas de proyectil de obsidiana verde y gris, así como en pedernal blanco que corresponden a la última etapa de ocupación regional denominada Tunal Grande (1200-1800 d.C.).

“De acuerdo con las fuentes históricas, este tipo de puntas de flecha fueron usadas por los indígenas nómadas en la llamada Guerra Chichimeca, que se libró en contra de los españoles en el siglo XVI, quienes querían conquistar el Camino de la Plata que comunicaba a la nueva España con Guanajuato y Zacatecas.

“Estas puntas eran muy finas y, a decir de los cronistas, atravesaban los huecos de las redes de malla de acero y las armaduras de los soldados europeos, hiriéndolos gravemente o causándoles la muerte”, comentó el arqueólogo.

Manzanilla indicó que en el curso de las investigaciones se espera poder encontrar alguno de los lugares donde se obtenía este tipo de obsidiana. “Tenemos los antecedentes de un campamento cercano a la localidad de San Luis de la Paz, Guanajuato, donde la concentración de nódulos y las evidencias de trabajo de esta roca fueron altas. “Buscar los lugares de afloración de la obsidiana es importante porque aunque las crónicas se refieren a los chichimecas como grupos dispersos, entre ellos se reconocían con diferentes nombres étnicos, es decir, había fuertes lazos de intercambio.

“Indagar cómo y por qué rutas se distribuyó este vidrio volcánico nos puede dar una serie de datos sobre quiénes lo explotaban, y sobre las relaciones de los grupos de cazadores recolectores de la Gran Chichimeca con los de la Sierra Gorda de Guanajuato y Querétaro.

El arqueólogo del INAH citó que los antecedentes históricos más antiguos de la presencia de grupos prehispánicos en esta región están descritos en la obra del siglo XVI llamada Guerra de los chichimecas, escrita por el fraile agustino Guillermo de Santa María, en el año1580.

Así mismo, destacó Rubén Manzanilla, también se hallaron metates y piedras de molienda elaborados por grupos prehispánicos sedentarios, como los agrícolas del Valle de San Francisco, “lo que comprueba que los cazadores recolectores intercambiaban productos con los sedentarios, quizá piezas de cacería, pieles e incluso herramientas de lítica, a cambio de objetos como la cerámica o la lítica pulida, actividades que estaban documentadas históricamente y que en estas exploraciones pudimos corroborar”.

En este sentido, el arqueólogo comentó que en algunos campamentos precisamente se encontraron fragmentos de piezas de cerámica prehispánica que corresponden a grupos agrícolas procedentes del Valle de San Francisco, en la actual Villa de Reyes, San Luis Potosí, lo que confirma las relaciones entre grupos sedentarios y nómadas, que en este caso ocurrió cuando menos entre 700 y 900 d.C.

En otros lugares, añadió, también se recuperaron fragmentos de cerámica colonial del siglo XVI proveniente de Michoacán, así como cerámicas vidriadas y mayólicas del siglo XVII procedentes de Puebla.

Rubén Manzanilla mencionó que dichos hallazgos se registraron durante los trabajos de construcción de la presa El Realito, en los límites de San Luis Potosí y Guanajuato, mismos que han permitido determinar tres etapas de ocupación, a partir de una cronología regional ya establecida: Fase Venadito (1000 a.C. a 200 d.C.), Fase Huerta (200 d.C. a 1200 d.C.) y Fase Tunal Grande (1200 d.C. a 1800 d.C.).

Cabe destacar que el modo de vida de los cazadores recolectores fue el mismo siempre y sus materiales culturales son similares, “por lo cual resulta difícil saber qué campamento se afiliaba a uno u otro grupo chichimeca o cuales son los límites ocupacionales entre guamares y guachichiles”, concluyó el especialista, al adelantar que este año continuarán las investigaciones en esta área donde el INAH efectúa el salvamento arqueológico con motivo de la obra hidráulica.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (26/02/2010)

Bajo el volcán

Agustín Echalar A.*

Hace unos días he visitado el sitio arqueológico de Tiwanaku, que ha sido utilizado recientemente para la ceremonia de unción, como líder espiritual de todos los bolivianos y de los pueblos indígenas de América, del presidente Evo. Las ruinas no han sufrido el embate de los miles de visitantes que se congregaron aquel día, porque sólo unas semanas después, lo que vi era como si nunca hubiera pasado nada, es más, como si el lugar estuviera, pese a esa gran fanfarria, simplemente olvidado.

El asunto es que a pesar de que en la última década se ha hecho muchísimo en Tiwanaku, me refiero a la construcción del museo lítico y a las importantes excavaciones en Akapana y en Kantatallita, hay una sensación de abandono, que sólo se rompe con algo mucho peor. Me refiero al museo que fue construido hace unos 20 años durante el gobierno de Jaime Paz, y con la ayuda del reino de España, donde hay una exposición de piezas de cerámica, que a fuerza de descuido se ha convertido en una moderna experiencia digamos interactiva, donde el visitante no solamente puede apreciar las magníficas piezas, sino también el proceso de sedimentación de polvo que puede llegar a cubrir un centro ceremonial tan monumental como lo que hoy llamamos Tiwanaku; dicho menos poéticamente, se han olvidado de desempolvar las vitrinas desde hace ya no se sabe cuánto tiempo.

Hace menos de diez años, durante el gobierno de Tuto Quiroga, se inauguró el nuevo museo lítico, ninguna maravilla, pero fue un hito que permitió que se pensara en arqueología y en Tiwanaku; de hecho, a partir de ese hito se iniciaron las nuevas excavaciones, financiadas en parte por iniciativas privadas. En el ínterin, y a pesar de estar ya con cuatro años de un gobierno que reivindica Tiwanaku al punto de apropiárselo simbólicamente, una parte de ese edificio nuevo está por caerse, la otra está cerrada, y en una tercera, que ha sido añadida recientemente, se está armando una exposición de piezas líticas, expuestas sobre pedestales pintados en el más furioso anaranjado. Esto hace juego, con un inmenso cuadro, me imagino pintado en acrílico y de dimensiones mayores a los 15 metros cuadrados, que representa un volcán en erupción (¿?).

La dejadez respecto de Tiwanaku es un pecado compartido desde los tiempos en que éste fue abandonado, ha sido saqueado o negligenciado por moros y por cristianos, y obviamente por aymaras también, pero está peor ahora, a pesar de las excavaciones que están teniendo lugar cada año. Y es peor, precisamente porque si este Gobierno tomara su discurso mínimamente en serio, ese enclave debería ser su prioridad, aunque tal vez eso sería una mayor desgracia…

Fonte: Bolivia, www.la-razon.com/ (28/02/2010)

sexta-feira, 26 de fevereiro de 2010

Exploran cenote Las Calaveras



Se han encontrado 120 esqueletos, es el de mayor concentración de osamentas.

El cenote Las Calaveras, ubicado en Quintana Roo, podría ser el depósito funerario de la época prehispánica mejor conservado y el de mayor concentración de esqueletos humanos del área maya. Hasta el momento, en su profundidad se han encontrado 120 osamentas, y se calcula que la cifra podría ascender a los 150, conforme avancen las investigaciones.

La arqueóloga subacuática, Carmen Rojas Sandoval, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) informó que en dicho lugar se han registrado 120 esqueletos cuya antigüedad oscila entre los años 125 – 236 de nuestra era, superando al cenote Chichén Itzá, en Yucatán, y que hasta antes de este hallazgo representaba el de mayor número de osamentas depositadas en este tipo de espacios inundados que los antiguos mayas usaron como depósitos funerarios.

“Por las características del lugar y el número de esqueletos encontrados es probable que se encuentren por lo menos 30 más o incluso que haya hasta 200, con lo que rebasaría el número de restos humanos localizados en tierra en una de las ciudades mayas más grande del periodo Clásico (125-236 d.C.): Tikal, en Guatemala”.

La especialista, del Centro INAH Quintana Roo, detalló que desde 2007 el INAH lleva a cabo el registro sistemático de las osamentas del cenote Las Calaveras, labor en la que se cuenta con la participación de National Geographic. Este depósito natural de agua fue detectado en 2002, cuando la presencia de restos óseos fue reportada por un buzo.

En este cenote de 30 metros de diámetro se han encontrado dichos restos humanos en un perfecto estado de conservación, lo que permitirá el desarrollo de estudios de genética y antropológicos para conocer más a fondo a la antigua población maya que se asentó en esta región, comentó Rojas Sandoval.

En este sentido, abundó, en los cenotes los huesos se conservan mucho mejor que en contextos terrestres, porque el suelo de la selva es ácido, y aunado a las condiciones ambientales, se deterioran.

“En cambio, en el agua de los cenotes las condiciones alcalinas, la oscuridad y el ambiente estable sin corrientes ni fauna que los ataque, los huesos se conservan extraordinariamente”.

Este grado de conservación, destacó, permite realizar estudios más profundos para determinar si los cuerpos ahí depositados sufrieron alguna violencia por actividad ritual o la extracción de algún órgano vital como el corazón, para ofrecerlo como ofrenda a los dioses mayas.

Otros aspectos que se pueden conocer a partir del análisis de los esqueletos, son las migraciones que hubo, las condiciones de salud y esperanza de vida que tenían los mayas en la época prehispánica.

Depósitos funerarios
La arqueóloga Carmen Rojas señaló que por la alta cantidad de esqueletos que se han encontrado en éste y otros cenotes del área maya, se ha determinado que estos espacios acuáticos tuvieron la función de cementerios, toda vez que algunas de las osamentas presentan tratamientos funerarios, al estar acompañadas de vasijas y animales como ofrendas.

Los cenotes también fungieron como lugares rituales, y en este sentido, dijo, a partir de los restos esqueléticos ahora se conoce que no sólo se inmolaban y arrojaban mujeres a estos espacios, sino que también se sacrificaban a hombres adultos que eran capturados en combate.

Rojas Sandoval explicó que “los tratamientos funerarios se distinguen de los sacrificios como dos prácticas diferentes. Estos últimos se llevaban a cabo cuando los cuerpos conformaban una ofrenda para las deidades.

“En tanto que los tratamientos funerarios estaban relacionados a la conservación de restos humanos y a la conmemoración de los muertos. Es posible que de esta forma ciertos grupos mayas estuvieran preservando a sus ancestros, con el fin de respaldar su linaje y reclamar el control de algunos recursos”, puntualizó.

Señaló que para los antiguos mayas, los cenotes, al igual que las cuevas, representaban entradas al mundo de los muertos, llamado Xibalbá, por lo que eran usadas como cámaras funerarias naturales.

Como parte de la investigación arqueológica en cuevas sumergidas de Quintana Roo, la arqueóloga comentó que desde hace más de una década el INAH estudia cuatro esqueletos con una antigüedad de entre 12,000 y 8,000 años aproximadamente, lo que los ubica en el periodo premaya o prehistórico.

Los restos corresponden a dos mujeres, un hombre y el otro con sexo aún por definir. Una de ellas tenía de 40 años de edad al momento de morir, en tanto que la otra era de una joven de 25 años, y sus osamentas fueron encontradas con características de tratamiento funerario y no de sacrificio.

Cabe resaltar que estas cuevas inundadas, hace 10,000 años eran secas y debido al deshielo quedaron llenas de agua y fueron utilizadas como depósitos funerarios.
Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (25/02/2010)

quarta-feira, 24 de fevereiro de 2010

Las Líneas de Nasca habrían sido templos preincas al aire libre

La National Geographic emitirá este domingo un documental en el que pondrá al descubierto una teoría científica, según la cual los famosos geoglifos tienen un significado religioso

Uno de los grandes misterios de nuestra historia precolombina parece haber sido descubierto. El documental del National Geographic Channel, que se emitirá este domingo, revelará una teoría que apuesta por relacionar el significado de las líneas con la religión de la cultura Nasca.

Según adelanta la página web lavanguardia.es, estos dibujos geométricos y con formas vegetales y animales de enormes dimensiones fueron esculpidos en la tierra hacia el 100 A.C. y solo pueden ser apreciados sobrevolando la zona. Las preguntas que rondaron las cabezas de investigadores peruanos durante muchos años, parecen tener por fin una respuesta.

El proceso es simple pero efectivo: se marcaron las líneas con palos de madera e hilos de algodón y luego se repasaron los contornos aplicando rocas.
Esta teoría científica afirma que las Líneas de Nasca eran templos al aire libre que los hombres prehistóricos utilizaban para rezar. Uno de los detonantes para llegar a esta conclusión fue el descubrimiento que hizo la arqueóloga Christina Conlee del esqueleto de un joven que había sido enterrado en ceremonia, pero con claras evidencias de haber sido decapitado.

La tesis también ha contado con la ayuda de las últimas tecnologías. Mediante un helicóptero de última generación los científicos han trazado un mapa de las líneas que permite obtener una imagen completa de los trazos, que representan más de 1.500 dibujos. Esta investigación también será publicada en la edición de marzo de la revista National Geographic.

Fonte: Peru, http://elcomercio.pe/ (18/02/2010)

Hallazgo del templo de Ehécatl


Se trata de vestigios probablemente dedicados al dios del Viento.

Los restos de un templo circular de la antigua México-Tenochtitlan, que de acuerdo con el plano reconstructivo del centro ceremonial mexica, podría ser el más importante dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, dios del viento, fue descubierto por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), atrás de la Catedral Metropolitana.

“Por su ubicación y cercanía con el Templo Mayor del recinto sagrado, concuerda con lo asentado en la representación hecha por el arqueólogo y arquitecto Ignacio Marquina en 1960, según el cual en estas inmediaciones, a espaldas de la Catedral Metropolitana, se encontraba el templo más importante dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl.

“La trascendencia del hallazgo consiste en que, poco a poco, el dato arqueológico va confirmando o corrigiendo la documentación histórica sobre lo que fue el recinto sagrado de México-Tenochtitlan, el cual se extendía por aproximadamente un cuadrángulo de 500 metros”, señaló Raúl Barrera Rodríguez, responsable del Programa de Arqueología Urbana (PAU), del INAH.

El descubrimiento se registró en un predio de la calle de Guatemala número 16, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, como resultado de más de dos meses de trabajo arqueológico por parte de expertos del PAU, donde han salido a la luz los vestigios de lo que fuera la parte posterior de una plataforma prehispánica de dos cuerpos y que debió medir en su conjunto cerca de 32 metros de longitud; así como de un templo circular adosado, cuyo diámetro oscilaría en los 14 metros.

La edificación presenta dos etapas constructivas y por sus características arquitectónicas corresponden a la Etapa VI del Templo Mayor (1486 d.C. - 1502 d.C.), época de auge del imperio azteca bajo el dominio de Ahuízotl. Mientras que los pisos superiores refieren a la Etapa VII (1502 d.C. - 1521 d.C.), aquella que vieron los conquistadores españoles a su llegada.

“A diferencia de la maqueta hecha por Marquina, la excavación nos hace deducir que el templo debió estar más cerca del Templo Mayor, pero en general el dato arqueológico coincide con el plano reconstructivo del centro ceremonial mexica realizado por el maestro, aledaño al sur con la cancha del juego de pelota”, puntualizó Barrera Rodríguez.

El arqueólogo responsable del PAU destacó que se trata, sin duda, de los indicios de una de las edificaciones más importantes del antiguo centro ceremonial tenochca; pues todo indica que el basamento prehispánico, con su templo circular, estaba dirigido al Templo Mayor, concretamente hacia el lado del adoratorio a Tláloc.
Lo anterior —dijo—, tiene sentido si se considera que Ehécatl-Quetzalcóatl, era el dios mexica del viento, elemento que precede a la lluvia, esta última representada por Tláloc, divinidad del agua y del rayo.

De ahí que la pirámide consagrada a Ehécatl-Quetzalcóatl, conocida como la “Casa del viento”, tuviera una forma peculiar: su fachada era de planta cuadrangular, mientras que su parte posterior, de planta circular, servía para sustentar un templo de forma cilíndrica cubierto por un techo de paja a manera de un gran cono.

De acuerdo con los relatos de los conquistadores, la decoración de este templo consistía en la figura de una serpiente emplumada (el nombre de la deidad), cuyas fauces abiertas constituían el acceso mismo a su adoratorio.

“A pesar de que en el recinto sagrado de Tenochtitlan había varios templos y altares dedicados a Ehécatl, tenemos el ejemplo de la Pirámide de Pino Suárez y restos de otro en el subsuelo de la Catedral Metropolitana, éste que se acaba de descubrir debió ser el más representativo”, anotó Raúl Barrera.

La exploración, abundó, en el interior del también denominado Edificio Escalerillas (nombre anterior de la calle de Guatemala), se dio en respuesta a la intención de su propietario para llevar a cabo una obra de carácter civil, por lo que previamente se procedió al salvamento arqueológico.

Derivado del trabajo arqueológico también se hallaron algunos fragmentos de esculturas mexicas que fueron reutilizadas a mediados del siglo XVI, ya en la época colonial, para la construcción de las casas de los conquistadores, particularmente para la morada de Juan Engel, uno de los primeros fundadores de la Nueva España.

Los trozos de esculturas pertenecen a la parte inferior de una representación de Miquixtli (una diosa mexica de la muerte), concretamente a un faldón con figuras de cráneos, y en la base de esta pieza tallada en piedra verde se encuentra una imagen de la deidad terrestre, Tlaltecuhtli, con un quincunce (jeroglífico que señala los rumbos de universo).

El resto de los fragmentos corresponden a una almena en forma de biznaga y a un pie con sandalia de una escultura antropomorfa.

Por su parte, el arqueólogo Israel Fuentes Martínez, encargado del análisis de los materiales cerámicos, explicó que además se han encontrado tiestos novohispanos, así como de porcelana china y mayólica.

Bajo las capas de cerámica colonial se han encontrado también restos de pisos prehispánicos enlajados, además de tepalcates de cerámica denominada Rojo Texcoco, sahumadores y platos Azteca III (época de auge), y en menor cantidad Azteca IV y V (periodos correspondientes a la decadencia del imperio mexica y del contacto español).

Raúl Barrera expresó que la intervención oportuna del PAU permitirá definir las características del proyecto de obra civil que se llevará a cabo en Guatemala 16; luego de la entrega de un informe completo sobre la excavación al Consejo de Arqueología del INAH.

Cabe mencionar que el área de acción del Programa de Arqueología Urbana comprende aproximadamente un cuadrángulo de 500 metros, espacio que según cálculos ocupaba el recinto sagrado de la antigua Tenochtitlan.

Fonte: México www.inah.gob.mx/ (22/02/2010)

Livros


Francisco López de Gómara
Historia de la conquista de México (EN REEDICIÓN)


Prólogo y cronología: Jorge Gurría Lacroix
Materias: Historia prehispánica, Historia colonial latinoamericana, Cronistas de Indias, Historiografía colonial latinoamericana, Literatura época colonial
Páginas: XXIX + 402
País: México

En esta obra, que en gran medida constituye una continuación de la Historia general de las Indias, se manifiesta con claridad la concepción providencialista de la historia que tenía López de Gómara, acorde con la historiografía medieval imperante en España. Anotemos, por lo demás, que los propios conquistadores estaban convencidos de que eran un instrumento de la Providencia. Asimismo, sostiene Gómara un concepto individualista, aristocrático y heroico de la historia, de ahí la importancia que concede a la biografía de los grandes hombres. Además de las fuentes que consultó para la Historia general de las Indias, Gómara utilizó los escritos de Andrés de Tapia y los Memoriales de fray Toribio de Motolinía y, por supuesto, su fuente fundamental, el propio Cortés, a través de sus Cartas de relación sobre la conquista de México dirigidas al rey de España y del testimonio oral del conquistador, recogido en oportunidades directamente por Gómara.

Podem baixar de graça em PDF no site
www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/index.php?id=103

O conceito do Sagrado - Educação e sincretismo entre os aymaras

Texto de Dalton Delfini Maziero

A cultura aymara estabeleceu-se às margens do lago Titicaca - entre Peru e Bolívia - ao redor de 1200 dC., sofrendo tempos depois, invasões consecutivas de incas e espanhóis. Pode uma cultura tipicamente camponesa, praticar seus antigos rituais pré-colombianos, convivendo pacificamente com a nova ordem religiosa católica? Seria o isolamento físico, o único caminho para manter suas crenças milenares?

A história dos aymaras está intimamente ligada ao Titicaca, na região conhecida como Altiplano, a 3.812 metros de altitude. Por estar situado em clima árido, o Titicaca sempre atraiu às suas margens, uma infinidade de grupos que vagavam em busca de melhores condições para sua sobrevivência.

Não podemos afirmar com segurança que os aymaras constituíram um único grupo migratório. Antes deles, haviam-se fixado grandes nações como a Chiripa (1350 aC - 100 dC), Pucara (1100 aC - 100 dC) e Tiwanaku (1580 aC - 1200 dC), que atingiu o grau de civilização, estabelecendo os futuros padrões regionais para a agricultura, arte, arquitetura e religião, usados depois por outras nações, como os incas. Com a fragmentação dos Tiwanakus em 1200 dC, diferentes grupos aymaras passaram a ocupar às margens férteis do Titicaca, assimilando parte do conhecimento deste grande império extinto.

Por este motivo, não é exagero afirmar que a cultura aymara tem na língua, o seu mais precioso bem. Na verdade, é ela que determina quem faz parte ou não desse grupo social. Embora tivessem herdado um rico legado, não conseguiram em sua curta existência de domínio regional (1200-1400 dC) fixar padrões sociais sólidos. Viviam ainda uma fase de assentamento, quando da invasão incaica, de língua quêchua.

Os aymaras sobreviveram portanto, a duas grandes invasões: a dos incas e espanhóis. Mas da forma como os invasores chegaram, se foram. E os aymaras ficaram, isolados no Altiplano, em meio ao caos social. Aceitaram a contra gosto as novas imposições político-religiosas, mantendo suas crenças de forma quase clandestina, numa resistência silenciosa.

Muito das crenças aymaras são provenientes de tempos mais remotos. Quando de sua chegada, em 1200 dC., diversos povos já haviam estabelecido suas huacas na região, ou seja, seus locais e objetos sagrados. Seu conceito é complexo e abrangente. Ela pode ser uma rocha, árvore de formato estranho, uma montanha, ilha, caverna ou o próprio Titicaca. Uma huaca sempre guarda ligação com alguma entidade, protetora ou não, de uma família ou comunidade.

Esse conceito ainda hoje é utilizado. Durante os três meses em que contornei a pé o Titicaca, pude presenciar vários exemplos de locais sagrados. Muitas vezes, nem os próprios camponeses sabiam me explicar o motivo dessa adoração. O vulcão Kapía (4809 m), próximo a Yunguyo, é um deles. A cidade (50 mil hab) é tipicamente católica, mas discute ainda os perigos de quem se aventura nos vales próximos ao vulcão. Muitos acreditam que aquela seja uma das regiões habitadas pelo Nakaq (ou Kjarisiri), um anão degolador que vive soturnamente atrás de vítimas, para delas extrair sua gordura, utilizada na confecção de velas, lubrificantes e operações hospitalares. Esta lenda encontra ecos em tradições da conquista espanhola e revela como os aymaras vivem mergulhados num mundo mítico que os cerca.

O vulcão Kapía é uma huaca, e como tal, visitada pelos camponeses. Ao escalar parte da montanha, observei pequenos grupos que caminhavam ocultos pela madrugada, em meio ao frio e flocos de neve que caíam. Dirigiam-se a uma encosta onde depositariam suas oferendas (folhas de coca, velas, grãos e água ardente) em pequenos casulos de pedra, na esperança de dias melhores.

Na margem oposta do Titicaca, na Península de Huata, o visitante disposto a caminhar poderá ver monólitos: estátuas de pedra lapidadas com motivos variados. Alguns deles cercados por pequenos muros de pedra, tornaram-se locais depositários de oferendas. Ao mostrar minha intenção em conhecê-los, um velho senhor orientou-me, dizendo ser necessário pedir permissão (não a ele ou às autoridades, mas às entidades locais) e levar em oferenda algumas folhas de coca. Cumpri o ritual conforme a tradição manda. Infelizmente, muitas dessas antigas estátuas estão sendo roubadas por huaqueros (traficantes arqueológicos), que as vendem a estrangeiros.

Em todo o Titicaca, com os primeiros raios solares, podemos presenciar comunidades camponesas que antes de iniciarem as tarefas diárias, reúnem-se em círculo para mascar coca e conversar. Essas ações comunitárias são frequentes entre eles. Ainda podemos encontrar, embora de forma cada vez mais rara, a tradição da Zafa-Casa, onde a comunidade se reúne durante alguns dias em festa, enquanto ergue a casa do morador que irá se unir em matrimônio. Os laços comunitários quase nunca envolvem dinheiro, mas a garantia de auxílio e a segurança de poder sempre contar com alguém. A educação comunitária ensina aos jovens que para sobreviver no mundo hostil do Altiplano, precisa existir união. Não apenas a união proveniente da Zafa-Casa, mas a deles mesmos, enquanto indivíduos, com o mundo mítico do Titicaca. Os jovens compreendem que fazem parte de um todo, uno e indivisível, marcado pela presença de forças antagônicas.

Desta forma, o conceito de sagrado entre os aymaras não se restringe a um culto específico ou deus em particular. Podemos dizer que se aproximam muito de um culto animista - reforçado por suas tradições comunitárias - dedicado às forças da natureza e as entidades diversas que vagam pelo Altiplano, interferindo de alguma forma em suas vidas diárias, de acordo com as oferendas que lhes são prestadas.

Pachamama, a "Mãe Terra", é provavelmente o maior símbolo desse culto. A palavra "Mãe" significa apenas o termo mais próximo que foi encontrado por nós para tentar compreendê-la. Não existe uma terminologia moderna que possa, ou sequer consiga, expressar seu vasto significado. Ela é o próprio tempo em movimento, o espaço indivisível e onipresente. É o solo divinizado, possuidor da vida. Algo por demais global para ser traduzido em palavras. Tanto, que não existe um dia comemorativo para Pachamama. Ela tornou-se inseparável do cotidiano. Mas se ela é tão importante, não deveriam existir imagens para sua adoração? Isso não ocorre. O aymara não precisa recorrer a esse tipo de artifício para falar com suas entidades, pois elas estão ao seu lado, como estão as árvores, pedras, rios, animais e tudo o mais, integrados e expostos às intempéries da vida.

Então, como podemos crer na imagem de um aymara carregando a cruz durante uma procissão católica? Presenciei essa cena em Copacabana, a "capital" católica do Altiplano. Devemos encarar isso como uma corrupção de suas antigas tradições? O povo aymara convive num mundo cheio de dualidades e sincretismo. Conseguem de forma absolutamente natural, participar de uma missa e no momento seguinte, prestar culto a sua entidade familiar representada por uma montanha. Os padres de Copacabana aprenderam a aceitar a postura nativa. A repressão a tais tradições milenares dificilmente obterá resultados.

Não longe dali surge a Ilha do Sol, imponente e misteriosa, guardiã de uma das mais antigas rotas sagradas da América. No período pré-incaico, diversos grupos peregrinavam em busca deste local, controlado por diversas nações. A última a administrá-la foram os incas, que iniciaram até mesmo a construção de um gigantesco muro para isolar o local, tamanha sua importância. Manipular o sagrado significava exercer um vasto poder perante as demais nações. Hoje restam poucos vestígios desse passado na ilha. A maioria dos templos foram demolidos pelos espanhóis, que não compreendiam a cosmovisão nativa. A construção de uma catedral católica em Copacabana não é portanto, casual. Representa o controle do sagrado, agora em mãos dos de língua espanhola.

O casamento é o símbolo máximo desse sincretismo no Altiplano. Tive a oportunidade de assistir um deles. No altar, o casal portava-se como qualquer outro em tal situação. Sorridentes, aguardavam as palavras finais do padre que celebrava a missa. Seu discurso reforçava a idéia de uma única fé e dos deveres que teriam como casal para com Deus. Os amigos e parentes aguardavam em silêncio, a espera talvez de lançarem-se às comemorações, regadas a cerveja, dança e música. Contudo, existia um estranho vazio em seus olhares enquanto o padre explicava seu conceito de céu e Deus. Seria uma resistência silenciosa? De qualquer forma, muitas comunidades após celebrarem o casamento na cidade, partem para seus vilarejos, onde repetem a cerimônia, dessa vez sob a benção de um Yatiri (líder social e religioso aymara) e segundo seus próprios costumes. Sim, entre a benção do Deus católico e a das antigas tradições aymaras, eles ficavam com as duas.

Recentemente, os aymaras obtiveram um avanço significativo na educação de seu povo, ao elevarem o dialeto aymara à condição de língua nacional. Reconhecidos, podem agora praticá-la com maior liberdade nas escolas comunitárias, reforçando seus laços com as antigas tradições. As novas gerações vivem com um pé no mundo mítico do Titicaca e outro na dura realidade camponesa. Dividem-se entre as maravilhas tecnológicas mostradas pela TV e a falta de estrutura de suas cabanas. Contudo, ao olharem diariamente para a paisagem, continuam sentindo a força da terra, o vento gelado e cortante em seus rostos e o sol que queima a pele a 4000 metros de altitude. E quando precisarem recorrer ao auxílio para sua sobrevivência, certamente olharão para as montanhas, para suas huacas e para os laços de sua própria coletividade.

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Inscrições abertas por e-mail cba@cbarqueol.org.br.
Maiores informações no site www.cbarqueol.org.br
Fonte: http://mais.uol.com.br/ (10/02/2010)

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Construindo um Império - Os Astecas (Parte 5)

segunda-feira, 22 de fevereiro de 2010

Especialistas de la Unesco analizarán esferas de piedra


Foto: Estas son solo algunas de las piedras encontradas en Finca 6, Palmar Sur, cantón de Osa, zona que visitarán los expertos en marzo.

Un grupo de especialistas de la Unesco visitará Costa Rica el próximo mes como parte de los trámites previos para que se declare a las esferas de piedra patrimonio de la humanidad.

PABLO FONSECA Q. | pfonseca@nacion.com

Según informó el Museo Nacional, la visita se realizará entre el 8 y el 13 de marzo. El grupo de nueve expertos viajará en esas fechas la zona sur del país para valorar la región arqueológica del Gran Chiriquí, explicó el Museo en un comunicado. El objetivo –añadió– es “dar recomendaciones para enmarcar la candidatura de las esferas en una nueva iniciativa temática que la Unesco denomina ‘Prehistoria y Patrimonio Mundial’, que el Centro de Patrimonio Mundial promueve desde el 2009”.
El grupo. La delegación de la Unesco estará presidida por Nuria Sanz, directora de Patrimonio de ese organismo internacional.

También vendrán Helaine Silverman, experta en patrimonio cultural del International Committee on Archaeological Heritage Management; Richard Cooke, investigador del Smithsonian Tropical Research Institute; Jorge Wagensberg, director de Ciencia y Medioambiente de la Fundación la Caixa (España), y John Hoopes, arqueólogo del Departamento de Antropología de la Universidad de Kansas y especialista en sociedades tempranas del sur de Centroamérica.

Completan el grupo Ann Cyphers, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México; José Luis Prada, especialista en restauración y conservación de piedra de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña; Jeffrey Quilter, antropólogo con especialidad en arqueología andina y de América Central de la Universidad de Harvard, y Cristóbal Gnecco, arqueólogo de la Universidad del Cauca (Colombia).
Propuesta. El deseo del Museo Nacional de declarar las esferas de piedra patrimonio de la humanidad se conoce oficialmente desde el 2005. El Museo espera que en un máximo de dos años, el comité designado por Costa Rica y dirigido por el arqueólogo Francisco Corrales concluya el expediente para presentarlo a la Unesco para su respectiva valoración.

Fonte: Costa Rica, www.nacion.com/ (19/02/2010)

Enigmática Teotihuacan en Suiza



La exposición sobre la cultura se inauguró este viernes en el Museo Rietberg. Micrositio

Luego de registrar una visita sin precedentes en el Museo Quai Branly en París, Francia, al que acudieron aproximadamente 236 mil personas en los cien días de su permanencia, la magna exposición Teotihuacan. Ciudad de los dioses, continúa su itinerario por Europa para presentarse ahora en el Museo Rietberg de Zurich, Suiza, donde fue inaugurada oficialmente este viernes.

Con el título: Teotihuacan. Misteriosa ciudad de pirámides, a partir del 21 de febrero y hasta el 30 de mayo el público suizo podrá admirar la más completa colección arqueológica de esta antigua civilización, compuesta por alrededor de 450 piezas descubiertas a lo largo de cien años de exploraciones arqueológicas en esta metrópoli prehispánica del Altiplano mexicano.

La exposición internacional, que se inauguró oficialmente con la presencia de autoridades diplomáticas de México en Suiza, da cuenta de ocho siglos de poderío de la antigua urbe de Teotihuacan, que en su tiempo (150 a.C. – 650 d.C.) llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo —alcanzando un área de 20 kilómetros cuadrados y 100 mil habitantes—, sólo detrás de ciudades como Constantinopla y Alejandría

Los objetos de esta muestra, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), provienen en un 95 por ciento de colecciones mexicanas, en su mayoría de museos y zonas arqueológicas bajo custodia del INAH. El resto procede de acervos europeos, caso de los museos etnográficos alemanes y del Quai Branly.

Alojada en la Galería Werner Abbeg Saal, del recinto suizo —dedicado a las culturas de Asia, África, América y Oceanía—, la colección de tesoros teotihuacanos se compone de pinturas murales de magníficos colores, valiosos recipientes, esculturas en piedra, estatuillas elaboradas en obsidiana y diferentes ornamentos.

El público que acuda al Museo Rietberg, durante los casi cuatro meses de permanecía de la exposición, tendrá la oportunidad de conocer los hallazgos más recientes, particularmente de ofrendas, efectuados en las pirámides del Sol y la Luna, así como en el Templo de la Serpiente Emplumada.

Teotihuacan. Misteriosa ciudad de pirámides representa una de las principales actividades culturales que se llevan a cabo en Suiza, en el marco de las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia de México y Centenario de la Revolución.

La muestra llega a territorio suizo gracias a las gestiones del INAH, y con el patrocinio de la Fundación Televisa, la Alcaldía de Zurich, el Museo Rietberg y la Fundación Vontobel.

Teotihuacan fue alguna vez la ciudad más grande en la América precolombina, una ciudad cosmopolita con edificios monumentales únicos. Entre el 100 y el 650 d.C., mil años antes de la presencia mexica o azteca, Teotihuacan fue una de las grandes potencias culturales y económicas que ejerció su influencia sobre todas las regiones de Mesoamérica.

Una amplia avenida procesional constituye el eje principal de esta urbe que fue trazada en cuadrantes, precisamente sobre la Calzada de los Muertos se levantan dos de las estructuras más monumentales en Centroamérica: la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna. Estas pirámides están flanqueadas por numerosos plataformas de templos y complejos palaciegos.

Los muros de varias de estas construcciones se hallan decorados con frescos en colores vivos, los cuales fueron pintados cuando la argamasa todavía estaba húmeda, presentando una gran riqueza simbólica.

Teotihuacan estuvo dividida en zonas residenciales y artesanales, e incluso comprendía barrios que eran habitados por gente proveniente de otras regiones mesoamericanas, pero que conservaba sus elementos culturales.

La época de oro de Teotihuacan duró más de 500 años hasta que en el siglo VII, la ciudad de las pirámides fue consumida bajo las llamas de un catastrófico incendio que fue el origen de su declive.

Para la época de los mexicas, entre los siglos XV y XVI, Teotihuacan ya se encontraba en ruinas luego de mil años en abandono. Fueron precisamente los aztecas quienes contribuyeron a crear el misterio en torno a sus antiguos habitantes al llamar al lugar: Teotihuacan, “donde los hombres se convierten en dioses”.

Posteriormente, esta singular exposición sobre la cultura teotihuacana viajará al Museo Martin-Gropius-Bau de Berlín, Alemania, donde permanecerá del 1 de julio al 10 de octubre de 2010.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (19/02/2010)

Momias prehispánicas, la mayor atracción de la temporada en Salta



Es la propuesta cultural más popular de la ciudad. La mitad de los visitantes son turistas jóvenes.

Por: Gustavo Ruiz
Fuente: SALTA. ESPECIAL

Romina abre sus ojos grandes, como si por ellos quisiera beberse de un sorbo todo el asombro que la rodea. "Esto es increíble, con lo que vimos hasta aquí, mis vacaciones están pagas", le dice a Clarín. Ella es una porteña que se recibió de chef el año pasado, con 21 años, y pertenece a los 21 mil visitantes (47,8% de jóvenes) que tuvo en enero el Museo de Arqueología de Alta Montaña, que por tercer año consecutivo se convirtió en el sitio cultural más visitado por los turistas en la capital salteña.

"Desde 2008 venimos sosteniendo un crecimiento importante", le explica a Clarín Miguel Xamena, director del MAAM. "En el 2008 tuvimos 125 mil visitantes; el año pasado la cifra se elevó a 150 mil, y con esta progresión, seguramente en 2010 vamos a superar los 200 mil visitantes", agrega.

La mayor atracción del MAAM, ubicado en diagonal a la Catedral de Salta, son las tres momias de la época prehispánica: Los Niños del Llullaillaco. Desde embajadores hasta gobernantes, desde estrellas de cine hasta obreros de condición humilde desfilaron frente de la cúpula de cristal que exhibe a los Niños ("La Doncella", "La Niña del Rayo" y "El Varón"), uno por vez, con una frecuencia de tres meses, para no dañar el perfecto estado de conservación en el que se encuentran. Tienen sus órganos intactos y hasta restos de comida en sus intestinos, y conservan el ajuar sagrado con el que fueron ornamentados para dejarlos como "ofrenda para los dioses", en una ceremonia que los incas denominaban "capacoha".

"Uno viene con la idea de ver tres momias, pero se va con el convencimiento de que son tres chicos dormidos, el estado de conservación es increíble", exclama Emiliana, estudiante de Relaciones Laborales en la UBA. Según el ministerio de Turismo de Salta, el 26% de los turistas elije la provincia por sus paisajes, mientras que el 33,5% lo hace por su cultura. Es que, con el Tren de Las Nubes fuera de servicio probablemente hasta mediados de año, Salta perdió su atractivo estrella. Y todo indica que Los Niños del Llullaillaco ocuparon el lugar que dejó vació el convoy ferroviario.

Estudios de ADN determinaron que fueron alimentados de manera especial desde seis meses antes de ser sacrificados. La Doncella es la mayor (15 años al momento de su muerte) y se estima que pertenecía a una clase alta, conclusión a la que se arribó cuando se encontraron en su boca restos de hojas de coca, a la que tenía acceso solamente las familias importantes del imperio. El Varón tenía 7 años, y La Niña del Rayo, 6 (el seudónimo le quedó porque su rostro fue quemado por un rayo que entró en el sepulcro). Los tres fueron embriagados con chicha de maíz fermentada, y entraron en un sueño en el que todavía navegan, y al que fueron lanzados hace más de 500 años.

El hallazgo, hace 10 años
Las momias fueron encontradas en marzo de 1999 por los arqueólogos Johan Reinhard y Constanza Ceruti. Además, en la expedición se encontraron 146 objetos, que los acompañaban como un ajuar, de más de 500 años. Desde hace cuatro años se exponen en el segundo piso del MAAM funciona en un edificio histórico de estilo neogótico, construido en el siglo XIX frente a la plaza principal de Salta. El edificio, una construcción victoriana de 1860 que pertenecía al Consejo de Educación, tiene 1.400 metros cuadrados, seis salas permanentes y tres temporales. Está pensado desde una visión arquitectónica moderna pero conserva en su estructura rasgos simbólicos de los incas.

Fonte: Argentina, www.clarin.com/ (16/02/2010)

Tlaltecutli en Moctezuma II


Foto: Este monólito deja ver La evolución plástica que habían logrado.

El monolito mexica podría exhibirse por primera vez en el montaje de la exposición internacional.

El monolito mexica de Tlaltecuhtli (diosa de la tierra) podría ser exhibido al público por primera vez y como pieza estelar, en ocasión del montaje de la exposición internacional Moctezuma II, la cual llegará a México después de su exitosa presentación en el Museo Británico de Londres.

La probable exhibición, en el segundo semestre del año, de esta pieza que da cuenta de la evolución escultórica que alcanzaron los mexicas, dependerá del diseño de un soporte adecuado a su peso y dimensiones, que permita además mantener los cuatro fragmentos en que está dividida, y la disposición de tecnología de vanguardia que faciliten su traslado al Museo del Templo Mayor, recinto que será sede de dicha exhibición dedicada al último #tlatoani# de Tenochtitlan.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), Moctezuma II se presentará en nuestro país después de su presentación en el Museo Británico de Londres, donde registró una afluencia de 210 mil visitantes fascinados por la antigua cultura mexica. Para esta ocasión también se incluirán algunas piezas rescatadas en las últimas excavaciones realizadas por el Programa de Arqueología Urbana (PAU), en lugares adyacentes al predio Ajaracas, donde se descubrió la Tlaltecuhtli.

Descubierta el 2 de octubre de 2006 en el predio Ajaracas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, esta pieza escultórica data de alrededor del año 1502, y además de ser el único monolito mexica que conserva su color original, representa el más grande descubierto hasta el momento de dicha cultura prehispánica, superando al Calendario Azteca, la Coatlicue y la Coyolxauhqui.

La Tlaltecuhtli es uno de los vestigios más importantes encontrados como parte del Proyecto Templo Mayor, “nos revela —por su tamaño de 4.19 por 3.62 metros y 40 centímetros de espesor, y 12 toneladas de su peso-— la evolución escultórica de los mexicas”, aseguró María Barajas, una de las restauradoras que han atendido la pieza, durante su reciente participación en el ciclo de conferencias que se llevan a cabo los sábados de febrero, con motivo de los 32 años del descubrimiento de la Coyolxauhqui.

Durante la conferencia dictada en el Museo del Templo Mayor, la especialista del INAH destacó que por su policromía este monolito deja ver la evolución plástica que habían logrado los mexicas hacia los albores del siglo XVI.

“Por el tipo de relieve más monumental y el empleo de una mayor gama de colores, particularmente el rojo, como el borgoña, nos hace referencia a la época de auge de esta cultura a finales del reinado de Ahuízotl y principios del de Moctezuma”.

Es una figura de cuerpo completo color ocre con fondo rojizo, que representa a la deidad vinculada con la tierra. La diosa es mostrada con cabello rizado color rojo oscuro, que era el símbolo de belleza de la época, pero también de la noche, del inframundo, comentó Barajas.

“Tiene unos ojos muy profundos que están en forma de media luna, la nariz es muy ancha y plana, mientras que las mejillas resaltan por el relieve de color rojo, y en el centro de éstas hay un pequeño círculo de color azul. Además, de su boca sale un chorro de sangre que proviene desde el abdomen.

“La figura tiene los brazos flexionados hacia arriba como en alusión a que es la diosa de la tierra, y que todas la criaturas regresan a ella y es la devoradora de todo”.

En tanto que sus piernas están en forma de cuclillas; porta una falda corta adornada en los extremos con puntos de color blanco delineados de negro, así como huesos en forma de x. La especialista detalló que el monolito está fragmentado en cuatro partes y muestra un faltante o hueco en el centro.

Asimismo, María Barajas explicó que a través de un grupo interdisciplinario de expertos, coordinado por el INAH, han realizado la conservación del relieve y preservación del color original de la pieza monolítica, mediante el uso de tecnología de punta.

“Primero se controlaron las condiciones de humedad y temperatura, posteriormente se retiraron sedimentos que cubrían la piedra y se eliminaron las costras salinas de los cantos, además se hizo una intervención minuciosa sobre grietas y fisuras.

“Luego se llevó a cabo una limpieza integral para después comenzar con el proceso de unión de fragmentos desprendidos, restauración de relieve desgastado y la fijación de color”, concluyó.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (18/02/2010)

EGEMSA TRABAJA EN UNA NUEVA ALTERNATIVA PARA ABRIR MACHUPICCHU ANTES DE ABRIL

Titular de Fonafe señala que se rehabilita camino peatonal que puede ser utilizado por turistas

María de los Ángeles Espejo

El titular del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Emnpresarial del Estadoh Jorge Villasante Araníbar, dio a conocer que informará al Ejecutivo sobre una propuesta para lograr el acceso a Machupicchu mucho más antes del primero de abril. Precisó que es la empresa Egemsa la que ha trabajado en este tema, “concretamente la empresa ha trabajado en la rehabilitación de un camino peatonal de tres kilómetros desde la zona de Carrilluchayoc hasta Hidroeléctrica para llegar finalmente en tren a Machupicchu”, dijo.

Se trataría de un acceso provisional a Machupicchu que iniciaría por carretera hasta el puente Carrilluchayoc, de allí el turista o visitantes caminarían tres kilómetros y un poco más para tomar el tren finalmente hasta al pueblo de Machupicchu.
“Presentaré esta propuesta al Ministro de Comercio Exterior y Turismo. Se podría adelantar la fecha determinada para la apertura de Machupicchu por lo menos unas semanas antes”, dijo.

Cabe señalar que la rehabilitación de este camino peatonal involucra la colocación de un puente.

Fonte: Peru, www.diariodelcusco.com/ (22/02/2010)

quarta-feira, 17 de fevereiro de 2010

EL FENÓMENO DE LA MOMIFICACIÓN EN EL MÉXICO PREHISPÁNICO




Una momia es un cadáver (animal o humano) cuyos tejidos reflejan la morfología que tuvo en vida porque éstos se han preservado y resistido la descomposición post-mortem durante un periodo prolongado. Momia infantil, Cueva de la Garrafa, Chiapas. MNA.

Foto: Ramón Enríquez, Dirección de Antropología Física (DAF) / INAH
Texto de Josefina Mansilla Lory, Ilán Santiago Leboreiro Reyna

El fenómeno de la momificación es una de las posibles transformaciones del organismo que se pueden llevar al cabo por la acción de la naturaleza o del hombre después de la muerte del individuo. Ocurre cuando bacterias u hongos (flora y fauna cadavérica) se ven imposibilitados para crecer y causar descomposición. En México existen momias desde la época prehispánica, sobre todo en la parte norte del país, y la mayoría proviene de sitios con un ecosistema árido o semiárido, dentro de cuevas o refugios rocosos donde los cadáveres están protegidos y se pueden deshidratar de manera rápida.

En la momificación interviene una amplia gama de procesos y factores bioquímicos, geofísicos y climatológicos que interactúan de manera externa e interna en los organismos después de la muerte. Estos acontecimientos no son exclusivos de algún espacio geográfico específico, pues se presentan prácticamente en todo el mundo y hacen de la momificación un fenómeno que podemos calificar de “global”. En algunas ocasiones y bajo ciertas circunstancias, un cuerpo puede evadir los procesos naturales de descomposición cadavérica y sufrir en cambio un proceso de conservación (natural o artificial) de uno o varios componentes orgánicos, como la piel, el cabello, órganos internos, etcétera. Por lo tanto, una momia se define como un cadáver (animal o humano) o tejido físicamente preservado, que refleja la morfología que tuvo en vida y que ha resistido la descomposición post-mortem durante un periodo prolongado.

En general, existen tres tipos de momificación: la natural, también conocida como espontánea o accidental (debida a factores del medio ambiente físico como la desecación, efectos químicos, anaerobiasis, quelación, congelación, etcétera); la artificial, llamada intencional o antropogénica, es resultado de una intervención humana deliberada (por medio de una variedad de técnicas: evisceración, embalsamamiento, plastinación, criogenización o desecación inducida, entre otras); la tercera es un tipo intermedio entre los dos anteriores denominada natural inducida, es decir, ocurre cuando determinado grupo adquiere por experiencia el conocimiento de lugares o situaciones propicios para la momificación natural y lo aplica a sus muertos con ese propósito (utilización de aire frío o caliente, envolver el cuerpo con materiales absorbentes o colocarlo en áreas favorables para su conservación).

La momificación ha sido descrita en una gran variedad de contextos ecológicos, socioculturales e ideológicos desde épocas muy remotas. Hasta ahora las momias más antiguas son de hace 20 000 años. Se trata de mamuts congelados que fueron encontrados en Siberia. Respecto a las humanas, las llamadas momias artesanales de la cultura Chinchorro, ubicada en el desierto de Arica del norte de Chile, son las más antiguas: una momia de tipo natural o espontánea de hace 9 000 años (7000 a.C.) y una artificial de hace 7 800 años (5000 a.C.). Sin embargo, son las egipcias, dos mil años más recientes, las más conocidas y numerosas.

La investigación de momias humanas ha cobrado cada vez más interés en el mundo, pues su estudio provee información sobre su forma de vida y con ella podemos conocer parte de nuestra historia. El examen interdisciplinario de esos organismos nos permite, en efecto, vislumbrar la vida cotidiana de poblaciones desaparecidas, conocer algunas enfermedades, lesiones y traumatismos, y obtener información sobre tatuajes, peinados, vestuario, así como sobre lugar y forma de depósito del entierro, y utensilios y objetos que acompañaban al muerto.

Asimismo, el contenido del estómago y los intestinos puede revelar datos acerca del modo de subsistencia y de la ecología local; el análisis del cabello puede indicar la exposición a elementos tóxicos como el mercurio y el plomo, o drogas, tipos de dieta y posible procedencia geográfica En ocasiones es posible conocer la causa de muerte por algún padecimiento en proceso o por las lesiones de un traumatismo o patología que dejaron su huella. Tales vestigios han conducido también a determinar el caso de un asesinato o sacrificio. Las reconstrucciones faciales y la obtención de muestras para análisis de ADN, por ejemplo, son otros elementos que pueden proporcionar información médica y genética muy importante. Así pues, un estudio de poblaciones desaparecidas que incluya no sólo lesiones esqueléticas sino también las de tejidos blandos, puede significar un aporte íntegro para acercarse a diferentes procesos, transformaciones y experiencias de estos grupos, como los de vida-muerte, salud-enfermedad o crecimiento-longevidad.

MOMIFICACIÓN EN MÉXICO
Los hallazgos de cuerpos y restos momificados o parcialmente momificados en México se remontan a la época prehispánica y continúan en la actual; la mayoría provenían de sitios con clima árido o semiárido o microambientes semejantes, depositados en cuevas, criptas, subsuelo de iglesias o espacios donde los cadáveres se deshidratan. Existen también referencias acerca de embalsamamientos de grandes personajes, como arzobispos o virreyes, durante el virreinato, con el fin de trasladarlos a Europa.
Más tarde tenemos ejemplos como el del emperador Maximiliano de Habsburgo (1867), que fue embalsamado dos veces, y otros no menos célebres: la pierna de Antonio López de Santa Anna, la mano del general Álvaro Obregón o el cuerpo del presidente Benito Juárez García (1872). No obstante, en nuestro país las momias son en la mayoría de los casos producto de un proceso accidental de desecación, causado por una gran variedad de factores (clima, lugar y forma de depósito, ajuar funerario, preparación del lugar de la inhumación, edad, sexo y varios más), que generalmente actúan de manera coordinada.

En el acervo de la Dirección de Antropología Física del INAH se cuenta con una colección de momias que provienen de varios sitios y temporalidades. La más antigua hasta ahora procede del estado de Tamaulipas, fechada por carbono 14 en 670 a.C. Restos momificados o parcialmente momificados se encuentran además en Baja California, Coahuila, Chihuahua, Sonora, Durango, Zacatecas, Morelos, Guanajuato, Guadalajara, Tamaulipas, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Oaxaca, ciudad de México, Yucatán y Chiapas.

El fenómeno de momificación en el periodo prehispánico se presentó generalmente en la zona norte, y en todos los casos proceden de cuevas mortuorias y abrigos rocosos, donde la protección de la cueva misma y el ecosistema semidesértico es favorable para la preservación orgánica.

Por otro lado, como parte de un rito funerario, los cuerpos eran envueltos en mantas tejidas con fibras vegetales absorbentes y/o en petates o pieles de animales, para conformar bultos mortuorios atados que también favorecen la rápida desecación tisular. Los órganos internos son los últimos en desecarse, lo que los hace susceptibles a la putrefacción y rara vez se conservan. Los difuntos eran colocados comúnmente en posición sedente (sentada), fuertemente flexionada, con los brazos y rodillas junto al tórax o en decúbito lateral con ambas extremidades igualmente flexionadas hacia el tronco (posición fetal); esta posición se conservó en general gracias a la sujeción del cadáver con las mantas, ataduras y petates que conforman el bulto mortuorio.

Los cuerpos en su mayoría muestran sobre la piel huellas de diferentes textiles “tule, yute, palma, ixtle, algodón”, y también los hay con plumas, hojas, pieles, etcétera. En algunos casos las momias tuvieron varias envolturas, y la final solían formarla petates de tule o ixtle, como los que conservan varios bultos infantiles encontrados hasta ahora.

Las momias encontradas hasta la fecha en Mesoamérica son sólo cuatro, todas de tipo natural; tres de ellas se hallaron en cuevas y la cuarta fue objeto de saqueo. Las tres primeras son cuerpos infantiles: una momia de casi tres años llamada ahora “Pepita”, encontrada en 2002 en el interior de un abrigo rocoso de la localidad de Altamira, Cadereyta, Querétaro, con una antigüedad de 2 300 años; una niña de cerca de año y medio, hallada en la Cueva de la Garrafa, Chiapas; y otra se encontró en la Cueva del Gallo, Morelos, y corresponde al periodo Preclásico o Formativo. La última correspondía a un individuo adulto masculino, cuyos datos arqueológicos se perdieron a causa de los ladrones de tumbas.

Estudios en México
En México el estudio sistemático de momias es reciente; sin embargo, la primera referencia se remonta a 1889, cuando al describir el cuerpo incompleto de un hombre momificado, Leopoldo Batres concluyó que se trataba de la primera momia antigua descubierta en territorio mexicano. El hallazgo ocurrió en Comatlán, Huajuapan de León, Oaxaca. Su adscripción a la cultura tolteca se debe a los dibujos geométricos encontrados en los brazos, que Batres identificó como toltecas.

El 30 de agosto de 1934, Roberto Palazuelos presentó un informe en el que describía dos momias encontradas en la cueva de Pitahayo, en la región del Mezquital, Durango. Las momias habían llegado al Departamento de Antropología Física del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía para su estudio y dictamen, pues se afirmaba que se trataba de pigmeos.

En otro trabajo, publicado en 1974 por Heinemann (en Aufderheide, 2003), se describe una momia infantil encontrada en una cueva cercana a la ciudad de Durango. Se le determinó una antigüedad de 950 ± 300 años y entre tres y tres y medio años de edad; no se pudo determinar el sexo, y el estudio xerodiográfico reveló la existencia de una masa en el tórax cuya etiología no pudo establecerse en los análisis histológicos.

En 1985, Tyson y Elerick publicaron un estudio que refiere sus hallazgos en el cuerpo incompleto de un infante y en el de una adolescente cuyo vientre conservaba un feto, cuya cronología era de entre 1040 y 1260 d.C. Ambas momias fueron sustraídas de la Sierra de Chihua-hua en 1966 y llevadas a California.

PROYECTO “LAS MOMIAS DE MÉXICO”
Este proyecto, adscrito a la Dirección de Antropología Física del INAH, tiene como objetivo contribuir al conocimiento del hombre en el México antiguo y en su devenir, así como conservar el patrimonio nacional de restos humanos momificados. Se trata de analizar y discutir el fenómeno de la momificación desde la época prehispánica hasta la moderna dentro de su contexto socio-eco-cultural, incorporando información sobre la variabilidad, modo y calidad de vida. Es un proyecto multi e interdisciplinario en el que participan investigadores del INAH e institutos nacionales como los de Rehabilitación y Cardiología, el Instituto de Investigaciones de Estudios en Materiales y de Física de la UNAM, CT Scann de México y la uam Iztapalapa, entre otros. Entre sus tareas están el recuento, la ubicación y el fechamiento de las momias mexicanas en México y Estados Unidos (en museos de California y Arizona), la valoración de su estado de conservación y las medidas necesarias al respecto, así como su estudio individual y colectivo.

Además de los datos de ubicación en tiempo y espacio, ecosistema, cultura y sociedad, se busca determinar y estudiar el tipo de momificación, sitio de depósito, prácticas funerarias, posición del cuerpo, edad y sexo, filiación étnica (perfil biológico básico), evidencias de enfermedades e indicadores de respuesta a agresiones ambientales, causa de muerte, tatuajes o cualquier alteración corporal, ropaje, mortaja o bulto funerario, objetos personales, ofrenda, objetos o materiales asociados al individuo y cualquier otro vestigio arqueológico o histórico (fuentes escritas o verbales) y, además, incorporar un estudio de etnografía comparada con grupos actuales.

La metodología aplicada en el estudio de los cuerpos momificados abarca desde su análisis macroscópico “técnicas de imagenología, endoscopía, radiación electromagnética (ultravioleta e infrarrojo)” hasta el análisis molecular “adn, pcr, difracción de rayos X, espectroscopía infrarroja”, así como técnicas de microscopía electrónica de barrido, análisis de composición elemental EDS y microscopía de fuerza atómica. Desde sus inicios los que colaboramos en el proyecto “Las momias de México”, conscientes del valor único de los materiales momificados, hemos coincidido en que el criterio en la selección y aplicación de las técnicas científicas antes mencionadas sean no invasivas (destructivas).

El estudio multidisciplinario e interdisciplinario ha contribuido al conocimiento de la antigüedad y evolución de enfermedades en México. Al detectarse, por ejemplo, la presencia de ADN de Helicobacter pylori, “una bacteria causante de diferentes enfermedades, especialmente úlceras gástricas o duodenales, cáncer gástrico y linfoma gástrico”, en una momia prehispánica mexicana, se han obtenido datos que permiten analizar el modo y calidad de vida de esos grupos.

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• Josefina Mansilla Lory. Doctora en antropología física por la UNAM. Investigadora de la Dirección de Antropología Física del INAH, en donde coordina los proyectos “Las momias de México” y “Estudio de las agresiones ambientales (estrés) en poblaciones desaparecidas de México”. Especialista en investigaciones sobre poblaciones antiguas.

• Ilán Santiago Leboreiro Reyna. Licenciado en antropología física y postulante a maestría en antropología por la UNAM. Colaborador en el proyecto “Las momias de México”. Especialista en estudios sobre ritos funerarios prehispánicos en el norte de México.

Fonte: Revista Arqueologia Mexicana Vol. XVII, número 97, pp. 22-29, http://www.arqueomex.com/S2N3nMomias97.html

Tesoros mixtecos y zapotecos


Exposición Ignacio Bernal: Protagonista de la arqueología mexicana del siglo XX.

Con la exhibición de una estela de tonelada y media de peso, procedente de Monte Albán, siete urnas zapotecas, ollas y sahumadores mixtecos, y manoplas de piedra usadas en la época prehispánica en el juego de pelota, comenzó en la ciudad de Oaxaca el homenaje al doctor Ignacio Bernal (1910-1992), uno de los máximos promotores de la arqueología mexicana en el mundo.

Ignacio Bernal: Protagonista de la arqueología mexicana del siglo XX, es el título de la muestra inaugurada por Alfonso de Maria y Campos, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), con motivo del centenario del natalicio del connotado arqueólogo, donde también se contó con la presencia de Carlos Bernal, representante de la familia Bernal Verea, autoridades estatales y una decena de especialistas procedentes de México, Argentina, Estados Unidos y Holanda que se han dado cita para el desarrollo de un coloquio en memoria del homenajeado.

La exposición, instalada en el Centro Cultural Santo Domingo, se conforma de medio de centenar de piezas arqueológicas, entre las que destacan una estela de 1.70 metros y tonelada y media de peso, que forma parte de la Galería de Los Danzantes, del Museo de Sitio de Monte Albán; la piedra grabada corresponde a la Época I de este sitio zapoteca, entre los años 500 – 100 a. C.

También se exhiben 12 réplicas de secciones del Muro de los Jugadores de Dainzú; siete urnas zapotecas; ollas y sahumadores mixtecos, manoplas de piedra usadas en el juego de pelota, un fragmento de la Lápida Noriega, y una máscara de madera con incrustaciones de turquesa y concha.

Esta colección da cuenta de algunos de los sitios arqueológicos mixtecos y zapotecos en los que participó o dirigió excavaciones el doctor Bernal: Monte Albán, Dainzú, Yagul, Ruinas de Noriega, Señorío de Coixtlahuaca y Yatachio.

La muestra temporal incluye además secciones dedicadas a su trabajo en la restauración de importantes áreas de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, y otro más sobre su interés en la cultura olmeca.

Así mismo, incluye retratos y fotografías personales, condecoraciones, reconocimientos, e incluso, un montaje del estudio de su casa de San Felipe del Agua (residencia preferida de Bernal), mapas topográficos, imágenes de su labor en campo y algunos ejemplares representativos de su amplia obra bibliográfica.

Ignacio Bernal: Protagonista de la arqueología mexicana del siglo XX, se complementa con una sección de memorabilia que incluye los primeros títulos académicos obtenidos por Ignacio Bernal, hasta sus doctorados Honoris Causa, concedidos por las universidades de las Américas; de California, en Berkeley; y St. Mary´s, de San Antonio, Texas.

A los anteriores se suman importantes reconocimientos que recibió a lo largo de su vida, caso del Premio Nacional de Ciencias obtenido en 1969; y otros conferidos por instancias académicas del extranjero.

Las piezas de esta exhibición que permanecerá hasta finales de abril, proceden de los museos Nacional de Antropología, de Sitio de la Zona Arqueológica de Monte Albán, de las Culturas de Oaxaca, así como de las colecciones de la familia Bernal Verea, del Instituto Welte para Estudios Oaxaqueños, del Colegio Ignacio Bernal, de la Universidad de las Américas Puebla; y del Archivo Técnico de la Dirección de Monumentos Prehispánicos del INAH.

De manera previa a la inauguración de la exposición temporal, en la Zona Arqueológica de Monte Albán se develó una placa conmemorativa con el nombre de don Ignacio Bernal y García Pimentel.

En el evento, la actual directora del sitio, la doctora Nelly Robles, expresó que en Monte Albán se rinde un homenaje diario a la figura Bernal, pues para explicar al público la historia de la antigua urbe, se retoma gran parte de los aportes del arqueólogo, por mencionar algunos, los diferentes periodos en que se puede dividir el desarrollo de la ciudad zapoteca.

“La labor del doctor Ignacio Bernal ha sido una de las más completas realizadas por un profesional dentro del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Aparte de su consolidación como un arqueólogo de campo, su disciplina le llevó a culminar con una publicación, cada una de estas incursiones en sitios de los Valles Centrales o la Mixteca de Oaxaca, del Golfo o del Altiplano Central como Teotihuacan.”

La también presidenta del Consejo de Arqueología del INAH, señaló que a la par de su desempeño en distintos cargos administrativos (asumió varios dentro del propio Instituto, incluida su dirección general), Ignacio Bernal nunca descuidó su trabajo como docente fuera de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, la Universidad de las Américas (antes Mexico City College) y la UNAM.

“Tenemos en Ignacio Bernal un ejemplo de académico integral, de quien se preocupó por cubrir todas las áreas del conocimiento y de la gestión, aspectos necesarios para realizar una arqueología exitosa”.

Nelly Robles concluyó que las lecciones de Bernal pueden resumirse en tres vertientes: La labor del arqueólogo de laboratorio, concretamente del estudio de la cerámica para la definición de periodos; la trascendencia del trabajo arqueológico desde la gestión de instituciones; y la difusión en el extranjero de los valores del pasado mexicano.

El homenaje en honor de don Ignacio Bernal continuará este sábado 13 febrero con un coloquio en el que participarán expertos de la talla de Eduardo Matos Moctezuma, Mari Carmen Serra Puche, Ronald Spores, Marcus Winter y Maarten Jansen. La conmemoración incluirá además la presentación de la reedición de la Bibliografía de Ignacio Bernal, 1947-1988.

Fonte: www.inah.gob.mx/ (12/02/2010)

Vídeos

Construindo um Império - Os Astecas (Parte 4)

Muros de Chan Chan sufrieron daños por lluvias

Fue reabierto a turistas. El agua que se empozó en algunos sectores del complejo arqueológico de Chan Chan por la intensa lluvia registrada en Trujillo, fue retirada en su totalidad pero causó serios daños en sus paredes.

El el director del Instituto Nacional de Cultura (INC) en La Libertad, Enrique Sánchez Maura, remarcó que los trabajos realizados desde la madrugada con la Unidad Ejecutora 110 permitieron secar las zonas donde el agua llegó a alcanzar hasta ocho centímetros de altura. “Habrá una evaluación previa de los restauradores y, si las condiciones están dadas, Chan Chan volverá a recibir a sus visitantes”, manifestó.
Refirió que hay un peligro latente por la acumulación de aguas en las casonas del centro de la ciudad de Trujillo consideradas monumentos históricos. Existen 252, de ellas 42 han sido identificadas en riesgo.

“Esta mañana visitamos 17 para conocer sus condiciones pero solo en siete nos dejaron entrar. Algunos propietarios creen que vamos para fiscalizar o algo así, lo cierto es que buscamos darles sugerencias para solucionar el problema”, anotó.
Respecto a daños en las iglesias, hasta el momento se ha constatado el ingreso de agua en el templo de San Francisco. La catedral de Trujillo se encuentra en perfectas condiciones, agregó.

Las estructuras fueron cubiertas por plástico en La huaca “El Dragón” se han hecho algunos trabajos de restauración que ha ayudado para que se pueda dar luz verde y habilitado a los visitantes.

Aunque el Senamhi pronosticó lluvias para este viernes, el sol ha salido resplandeciente en Trujillo ayudando así a la total restauración que fue afectada por lluvias.

Fonte: Peru, www.panoramacajamarquino.com/ (14/02/2010)

domingo, 14 de fevereiro de 2010

Coatlicue y Piedra del Sol


Los hallazgos de los monolitos de la Coatlicue y la Piedra del Sol registrados en la Nueva España, en 1790, fueron también factores que contribuyeron a incitar entre la población la lucha por la libertad y la Independencia, a la par que se generó el interés por rescatar nuestro pasado prehispánico.

“Fue un pequeño llamado de rebeldía” para reclamar su derecho de libertad a reconocer sus orígenes y venerar a sus antiguos dioses, como forma de rebeldía ante la opresión española, sostuvo el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, al participar en el ciclo de conferencias que se lleva cabo durante febrero en el Museo del Templo Mayor, con motivo de los 32 años del descubrimiento del monolito de la Coyolxauhqui.

El primero de este par de hallazgos arqueológicos suscitados durante la Colonia, explicó, se dio con los trabajos de excavación para crear el drenaje de la Nueva España. El 13 de agosto de 1790 se encontró la Cuatlicue cerca de lo que ahora es la plancha del Zócalo —entre el Palacio Nacional y el edificio del Gobierno del Distrito Federal—, y cuatro meses después, se dio el segundo descubrimiento, el de la Piedra del Sol o Calendario Azteca, el 17 de diciembre.

Al mismo tiempo que se daban estos hallazgos aquí, refirió Matos Moctezuma, España era atacada por sus enemigos europeos: Holanda, Inglaterra y Francia, y los filósofos de esa época agredían al país ibérico demeritando su conquista en América, al decir que ésta no tenía ningún valor ya que había invadido a pueblos bárbaros sin ningún desarrollo.

“Pero cuando aparece la Piedra del Sol, los españoles ven que esta escultura es un círculo perfecto, que tiene grabados los días, que era un almanaque de los indios. Entonces, este monolito fue una demostración de que no pelearon contra bárbaros, sino que era un pueblo desarrollado que ya tenía noción del tiempo, por lo cual sus victorias sí tenían gran valor”, explicó el investigador emérito del INAH.

En este mismo sentido, comentó que el virrey de la Nueva España, Revillagigedo, en un afán por justificar sus meritos, ordenó que la Piedra del Sol fuera empotrada en la torre poniente de la Catedral Metropolitana, sitio donde permaneció por casi cien años hasta finales del siglo XIX.

Matos Moctezuma señaló que a diferencia del reconocimiento que los españoles hicieron del Calendario Azteca, con la Coatlicue no sucedió lo mismo, “porque no le veían ni pies ni cabeza, y en efecto, no tiene ni pies ni cabeza, está decapitada, y las dos serpientes que emergen en forma de chorros de sangre dan una especie de cara, pero no es el rostro de la diosa”.

Resaltó que debido a que la Coatlicue no fue reconocida por la Corona, la trasladaron al patio de la Real y Pontificia Universidad de México. Sin embargo, con esta escultura pasó algo curioso y que vislumbraba la lucha por la autonomía.

“La gente comenzó a venerar a esta piedra prehispánica, por la tarde iba a la Universidad con sirios, veladoras y demás ofrendas, y se postraba frente a la figura, lo que además de dar muestra de ese interés por el pasado, era un signo de las primeras inquietudes independentistas”, indicó.

Pero los frailes al percatarse de que esta pieza prehispánica tenía cada vez más admiración, tomaron medidas contundentes para que no se reprodujera y se esparciera el júbilo de idolatría por la Coatlicue: ordenaron que se enterrara en el patio de la Universidad a principios del siglo XIX.

Es a partir de estos hallazgos arqueológicos, concluyó Matos Moctezuma, que lo prehispánico cobró fuerza, y en 1821, ya en el México Independiente, el emperador de México, Agustín de Iturbide, mandó a desenterrar a la diosa azteca.

El ciclo de conferencias 32 años de Coyolxauhqui, continuará todos los sábados de febrero a las 10 horas, en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma, del Museo del Templo Mayor. Entrada libre.

La siguiente charla, este sábado 13, presentará detalles y avances de la conservación de la policromía del monolito de la Tlaltecuhtli.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (10/02/2010)

Maquetes Arqueológicas






Maquete Arqueológica do Lago Titicaca

Mais uma de minhas maquetes, desta vez feita em homenagem aos 10 anos da Expedição Titicaca.

A maquete arqueológica do Lago Titicaca foi feita em 15 camadas de madeira MDF sobrepostas, com mais de 20 tonalidades de cores. Para sua construção, foram levantadas imagens de satélite (Google Earth) além de minhas próprias fotos da região.

As linhas vermelhas marcam o trajeto pelo qual caminhei, e os pequenos "totens vermelhos" marcam sítios arqueológicos da região.

A peça foi construída em 2007 e levou 3 meses para sua finalização.

Tecnología en Chichén Itzá


Alistan registro tridimensional del Juego de Pelota, convenio con la UTM Yucatán.

Mediante el uso de tecnología láser y de alta definición, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) y la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM) de Yucatán, llevarán a cabo el registro tridimensional del emblemático Juego de Pelota de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, que facilitará las tareas de restauración y conservación de los elementos arquitectónicos y bajorrelieves que constituyen este monumento maya creado en 864 d. C.

Esta iniciativa quedó formalizada este jueves con la firma del convenio de colaboración entre el INAH y la UTM, en Mérida, Yucatán, y en la cual se invertirán 1.5 millones de pesos, aportados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Se trata de un proyecto que mediante el uso de equipo especializado, llevará a cabo el escaneo e impresión en tercera dimensión del Juego de Pelota, a partir de los cuales se podrá efectuar el registro preciso de los diferentes elementos arquitectónicos, escultóricos y bajorrelieves que componen este monumento prehispánico, así como el estado de conservación que guardan.

A partir de esta especie de “radiografía” se definirán estrategias para su mejor restauración y conservación, particularmente de aquellos componentes más sensibles a los efectos del medio ambiente, como es el caso de los bajorrelieves y estucos que están expuestos al sol, la lluvia y los huracanes.

Durante la formalización del acuerdo, que suscribieron la arqueóloga Federica Sodi y Ricardo Bello, investigadora del INAH y rector de la UTM, respectivamente, así como el secretario de Educación Pública de Yucatán, Raúl Godoy, como testigo de honor, se informó que además con este registro se podrá efectuar una mejor lectura de las imágenes representadas en los seis paneles de este Juego de Pelota, el más grande de Mesoamérica, con una dimensión de 120 metros de largo y 30 de ancho.

“Es una tecnología que se ha usado de forma variada en diversos museos del mundo, que la han utilizado para hacer réplicas exactas de piezas y poder exhibirlas en ambiente externo. Además, se trata de una herramienta que no pone en riesgo el patrimonio cultural”, indicó Federica Sodi, directora de este proyecto interdisciplinario.

Abundó que este convenio consiste en el préstamo, por parte de la UTM, de este equipo de registro de alta tecnología, así como de una impresora de tercera dimensión. “De esta manera no sólo vamos a tener el registro electrónico en la computadora, sino también la reproducción de cada uno de los seis paneles que conforman el Juego de Pelota”.

“Estamos trabajando muy fuerte en este sitio del área maya, toda vez que las altas temperaturas que se han registrado en los últimos años, más los fuertes huracanes que tenemos cada año y los vientos, erosionan la piedra y la única forma de restaurar de manera exacta y precisa es mediante imágenes fidedignas”.

El desarrollo de este proyecto impulsado por el INAH y la UTM, es resultado del proyecto que ambas instituciones sometieron a concurso —a finales de 2008 y aprobado hace unos meses— ante el Conacyt para la obtención del financiamiento.

Con este convenio, dijo la especialista en arqueología maya, el INAH podrá contar en un año, aproximadamente, con un registro muy detallado de las escenas grabadas en los paneles del Juego de Pelota, donde se observan jugadores ataviados para el ritual, el sacrificio por decapitación de uno de los capitanes del cual brota la sangre que se convierte en seis serpientes emplumadas, mientras que una de éstas se transforma en una planta con flores y frutos, imágenes alusivas a la fertilidad y renacimiento de la vida que dan cuenta de la cosmogonía de esta antigua cultura.

Resaltó que lo más importante de este proyecto es “el rescate de la información prehispánica registrada en las piedras, por que a nosotros nos da información valiosísima, ya que representa a jugadores de diversas partes, y eso nos permitirá entender mejor la historia de Chichén Itzá, que al parecer era como una gran meca, todos se reunían en este punto”.

En esta primera fase del proyecto de registro, en el cual también participan los arqueólogos José Huchim, Lourdes Toscano y David Aceves, “también se podrá hacer un registro de los restos de colores que hay en algunas partes de estos muros, además servirá para hacer replicas para alguna exposición”, comentó Federica Sodi.

El Juego de Pelota de este sitio arqueológico —declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998— se ubica en la esquina noroeste de la plaza principal, se compone de dos muros elevados y paralelos, en cuyo centro se encuentran empotrados dos anillos de piedra y banquetas adornadas con bajorrelieves. En cada extremo de la cancha se alza un templete o tribuna.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (11/02/2010)

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Construindo um Império - Os Astecas (Parte 3)

Descubren gigantesco cenote sagrado maya, en Tulúm


Foto: En el cenote Calaveras de tan sólo 30 metros de diámetro se han encontrado 130 esqueletos del período clásico temprano (125-236 d.C).

Mary Rivero / Corresponsal

Cancún, Quintana Roo.- En Tulúm, Quintana Roo, fue encontrado gigantesco cenote sagrado maya, con más de 100 esqueletos humanos, los cuales se estudian algunos para conocer más de su historia.

La arqueóloga subacuática Carmen Rojas Sandoval, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, delegación Chetumal (INAH-Conaculta- Chetumal), dio a conocer en breve entrevista que al menos ciento treinta esqueletos fueron encontrados en el cenote Sagrado de Chichén, Itzá, considerado el de mayor de concentraciónde esqueletos mayas.

Rojas Sandoval, detalló al respecto que en el cenote Calaveras de tan sólo 30 metros de diámetro se han encontrado 130 esqueletos del período clásico temprano 200 (125-236 d.C), superando con ello al número encontrado en el cenote Sagrado de Chichén Itzá, en Yucatán, mismo que podría ser el más grande del mundo.

Dijo que el hallazgo se efectuó que luego de muchos años de intentarlo donde se obtuvieron fechamientos de dos hombres adultos, de los cuales se tomaron muestras del fémur y se determinó que correspondían al período clásico temprano alrededor del 200 (125-236 d.C), "con ello entonces el cenote nos está proporcionando lo que son fechas, estos fechamientos juntos con los de otros cenotes del estado de Yucatán, en los que han aparecido piezas cerámicas asociadas a los esqueletos del preclásico muestran que los cenotes estaban siendo utilizados para cuestiones funerarias y posiblemente sacrificarles mucho antes de lo que creía".

Destacó que han encontrando más datos y podemos ir pasando de las suposiciones tradicionales de las doncellas sacrificadas, a una visión donde parece que eran los hombres adultos a los que más seleccionaban o incluso los infantes, ciertamente hay mujeres, pero digamos que se perfila el tipo de población que se depositaba en los cenotes. "lo que se investiga para conocer si los individuos fueron sacrificados; ó se les dio uso funerario a manera de cementerios acuáticos o bien a mortandad por guerras, enfermedades o catástrofes naturales".

Fonte: México, www.oem.com.mx/elsoldemexico/ (12/02/2010)