domingo, 24 de fevereiro de 2013

Arqueólogos encontram templo com 5 mil anos no Peru: El Paraíso


A estrutura retangular, de pedras e areia escurecidas, é parte de um antigo edifício da Era Pré-Cerâmica, entre 3.500 e 1.800 anos a.C. El Paraíso é um dos maiores sítios arqueológicos existentes no centro do Peru, situado em torno de Lima, capital do país. O vice-ministro da Cultura do Peru, Rafael Varo, explica que a descoberta confirma que a região "foi um foco de atividade das civilizações do território andino, o que demonstra sua importância religiosa, econômica e política".

Entre as ruínas do templo foi encontrada uma lareira, que os arqueólogos acreditam ter sido usada para queimar oferendas cerimoniais. Marco Guillen, líder da pesquisa, explicou à BBC que "a principal característica da religião deste povo foi o uso do fogo, que queimava no centro do templo", e que serviria para "permitir que os sacerdotes se comunicassem com os seus deuses".

O projeto arqueológico encontrou também provas de que esta civilização vivia da agricultura e da pesca para sustentar centenas de pessoas. Estima-se que a região de El Paraíso esconda ainda milhares de outras ruínas, que fazem do Peru um verdadeiro destino de "caça ao tesouro" para arqueólogos.

Com informações da BBC.

Templo de 5 mil anos é descoberto no Peru


Palenque-Lakamha´, una presencia inmortal del pasado indígena


Autores: De la Garza Mercedes, Bernal Romero Guillermo y Cuevas García Martha
Edición: Fondo de Cultura Económica, El Colegio de México. Fideicomiso Historia de las Américas
Año de publicación: 2012.
ISBN: 978-607-16-1061-4
339 pp


Palenque-Lakamha´, una presencia inmortal del pasado indígena, publicado el año pasado en la serie Ciudades del Fideicomiso Historia de las Américas de El Colegio de México, logra algo que contadas ocasiones se consigue en nuestro medio editorial: conjugar el conocimiento científico en boga con una narración sencilla y accesible que haga inteligible conceptos tan abstractos como los jeroglíficos mayas de la época Clásica, y muchos aspectos rituales y políticos de tan fascinante cultura del México antiguo.

Así,
Palenque-Lakamha´ nos cuenta la historia de la mítica ciudad perdida devorada por la selva chiapaneca, primero, desde el punto de vista de los exploradores que la visitaron a partir del siglo XVI hasta el XIX, que llegaron a compararla con las obras realizadas por egipcios, romanos, fenicios e incluso con la Atlántida, hasta la llegada de los primeros arqueólogos en el siglo XX, quienes poco a poco fueron descifrando la compleja epigrafía que recubre, como una piel, sus edificios.

Gracias a los avances registrados en la epigrafía, arqueología y antropología, así como al estudio iconográfico, Mercedes de la Garza, Martha Cuevas García y Guillermo Bernal Romero narran de manera sucinta y erudita el devenir de Palenque, y que forma parte de la serie Ciudades, que ya cuenta con diez títulos dedicados a Tula, Monte Albán, Teotihuacan, Tenochtitlan, Paquimé, El Tajín y Chichén Itzá, entre otras.

El libro
Palenque-Lakamha´ traza la historia del señorío de B´aakal, que alcanzó su esplendor durante el periodo Clásico (200-900 d.C.), partiendo de la escritura glífica para reconstruir su historia dinástica (la ciudad tuvo en total 18 “sagrados gobernantes”), así como sus principales mitos y prácticas religiosas, su desarrollo social, político y comercial.

Los autores precisan que la primera ocupación de Palenque data del periodo Preclásico Tardío (100 a.C.-200 d.C.). El primer gobernante del linaje palencano, de acuerdo con las inscripciones, fue K´uk´ B´ahlam I, entronizado en 431; el ciclo se cierra con K´inich K´uk´ B´ahlam o B´ahlam II, quien ascendió al trono en 764. La ciudad fue abandonada paulatinamente entre los años 800 y 850.

El libro se compone de 16 capítulos y un epílogo. La segunda parte del libro, “Palenque a través de sus narraciones, imágenes y monumentos”, descifra para el lector lo que los propios gobernantes mayas dejaron plasmado en estelas, dinteles, esculturas, tumbas, templos y cerámica. El volumen se completa con una útil “Genealogía de Palenque” y dos apéndices: “La idea del tiempo y la rueda de los k´atunes”, que nos ayuda a comprender su estricto conteo del tiempo, y “Principales acontecimientos de la historia de Palenque”, además de un glosario.

Uno de los muchos aportes de
Palenque-Lakamha´ es que consigna la traducción al español de los nombres propios de gobernantes, títulos, edificaciones, ritos y objetos escritos en maya. Por ejemplo, la urbe era designada por sus habitantes como Lakamha´ o “Lugar de las grandes aguas”, en alusión a los cuatro manantiales que nacen en las montañas cercanas a la localidad. También era conocida como “En el centro de las nubes” o “El gran lago”, en referencia al mar de nubes bajas que aparece en el amanecer de las mañanas de invierno.

Finalmente, el libro detalla la vida y obra del mayor gobernante de la antigua urbe: K´inich Janahb´ Pakal (603-883 d.C.), quien hizo de Palenque “un Estado fuerte e independiente que estableció importantes lazos comerciales y políticos con otras ciudades, además de emprender pugnas por la supremacía; armonizó y alentó todas las creaciones culturales y trazó el rumbo que seguiría su dinastía”.

De ágil y apasionante lectura,
Palenque-Lakamha´, una presencia inmortal del pasado indígena, bien puede ser disfrutado por un especialista en los antiguos mayas, que por un estudiante de educación media con suficiente curiosidad por las antiguas civilizaciones que ocuparon parte de lo que ahora es México.

IX Jornadas de Arqueologia Ibero-americanas e I de Arqueologia Transatlântica

IX Jornadas de Arqueologia Ibero-americanas e I Jornadas de Arqueologia Transatlântica - 01 a 04 de Maio de 2013 - Criciúma, SC - Brasil.


SESSÕES TEMÁTICAS

1- Interfaces epistemológicas através do atlântico na arqueologia:

a) Tradição antropológica x Tradição histórica.
b) Arqueologia, Ecologia e Território.

2- Arqueologia, experimentação e inovação.
3- Arqueologia da transição:


a. Sambaquis e concheiros da faixa atlântica.
b. Sociedades agropastoris e hortícolas.
c. Arqueologia do Contato.

4- Tecnologias pré-históricas e etnoarqueologia.
5- Arte Rupestre e Território - da pesquisa à gestão.


6- Educação patrimonial e Socialização do Conhecimento.
7- Instrumentos analíticos e metodologias em arqueologia.

Submissão de trabalhos: 28 de janeiro a 1º de março de 2013.

Maiores informações em:
http://www.unesc.net/portal/capa/index/378/6808

Telefone: +55 48 3444.3761 e +55 48 3444.3760
E-mail: jbi@unesc.net ou jcpithi@gmail.com

E-mail: jornadasiberoamericanas2013@gmail.com

Setor de Arqueologia da UNESC-Criciuma-SC.

Cronograma
-Submissão de trabalhos: 28 de janeiro até 01º de março de 2013.
-Avaliação dos trabalhos: 02 de março até 29 de março de 2013.


-Divulgação dos trabalhos selecionados: 08 de abril de 2013.
-Inscrição de ouvintes: 28 de janeiro até 29 de março de 2013.

Fonte: http://www.sabnet.com.br/informativo/view?CATEGORIA=1&ID_INFORMATIVO=97

segunda-feira, 11 de fevereiro de 2013

La Libertad: Protegen complejo de Chan Chan por torrencial lluvia

                               Fuente: RPP | Créditos: Rolando Gonzáles.

La torrencial lluvia que cae en las últimas horas sobre la ciudad de Trujillo (La Libertad) obligó a las autoridades del proyecto Chan Chan y del Instituto Regional de Cultura a poner operativos sus equipos de contingencia y patrullas de emergencia.

Además, se colocó plásticos en los muros de los restos arqueológicos de Chan Chan con la finalidad de evitar que la ciudadela de barro más grande del mundo se vea afectada.

Desde las 15:00 horas fueron suspendidas las visitas a este punto de la ciudad, admirado por turistas nacionales y extranjeros, para salvaguardar su infraestructura.

A esta hora de la noche, las calles se han convertido en pequeños riachuelos debido a la intensa lluvia que todavía cae en Trujillo

Cidade inca descoberta embaixo de Santiago do Chile


Visão aérea de Santiago, Chile, em 29 de janeiro de 2013 (Pablo Porciuncula/AFP/Getty Images)
Investigadores chilenos recuperaram objetos arqueológicos, mapas e escritos que demonstram que a capital chilena de Santiago foi fundada num centro urbano inca.
Esta teoria existe há décadas, mas faltava evidência para prová-la, assim, Rubén Stehberg, um arqueólogo do Museu Nacional de História Natural do Chile, e Gonzalo Sotomayor, um pesquisador da Universidade Andrés Bello, decidiram encontrar evidências.
Os pesquisadores desenterraram documentos coloniais e mapas publicados e não publicados que fornecem forte evidência de um importante centro da civilização inca já existente no local de Santiago quando os espanhóis chegaram.
Stehberg e Sotomayor inclinaram a balança em favor da visão de que Santiago teria sido um centro inca, ao invés de uma terra relativamente subdesenvolvida e construída pela colonização espanhola.
Não muito longe do rio Mapocho havia uma praça pública ladeada por sinais de uma próspera civilização – casas, armazéns, valas e canais – a sede do poder de onde o governador inca Quilicanta reinou em tempos protohistóricos (um período pouco antes do início da história registrada de uma cultura). Esta é a visão elucidada pelo relatório de Stehberg e Sotomayor que foi publicado em janeiro.
Em 1541, a expedição comandada por Pedro de Valdivia reivindicou o local e estabeleceu a colônia espanhola de Santiago.
“Há existência de que este importante povoado inca nas margens do rio Mapocho [Santiago] tinha um avançado sistema de irrigação e uma população indígena abundante”, diz o relatório publicado no Museu Nacional de História Natural do Chile. “Isto rapidamente convenceu Pedro de Valdivia e seus homens a se estabelecerem na área”, que mais tarde foi chamada “Santiago da Nova Estremadura”.

Os pesquisadores também contribuíram para o debate de décadas com uma nova referência histórica, um “grande tambo, que fica ao lado da praça da cidade”, sendo ‘tambo’ um termo inca para edifício administrativo. Ele estaria no mesmo lugar em que os europeus estabeleceram sua praça principal, a Praça de Armas.
O relatório reconhece que é possível que os espanhóis tenham construído este “tambo” e que a referência inca seja a uma estrutura espanhola, mas esta também poderia ser interpretada como uma estrutura inca tomada pelos europeus.
A evidência arqueológica foi encontrada sob a superfície da metade sul da bacia do rio Mapocho.
Alguns dos achados são de um local na esquina das ruas Catedral e Matucana em Santiago. Cinco sítios funerários, com 22 vasos de cerâmica inca foram exumados em 2001.
Cronistas citados explicavam os ritos funerários incas: os mortos são vestidos com as roupas “mais íntimas que tinham” e em suas mãos são colocadas milho, feijão, pedaços de abóbora e sementes. Eles são embalados com cordas e colocados no chão com jarros, potes e tigelas.
Ao datarem os túmulos, os arqueólogos descobriram que eles fornecem fortes evidências da existência da cidade inca antes da chegada dos europeus na área, segundo o relatório.
Stehberg e Sotomayor coletaram muitas descrições de valas e canais incas, juntamente com mapas. Os pesquisadores também fizeram referência ao historiador Gerónimo de Vivar, que foi testemunha ocular do estabelecimento de Santiago enquanto companheiro de Pedro de Valdivia.
“Dom Pedro teve a intenção de popular uma cidade como Cusco nas margens do rio Mapocho, onde os índios poderiam vir e servir”, escreveu Vivar. A cidade inca corresponde a essa descrição, concluíram Stehberg e Sotomayor.

domingo, 3 de fevereiro de 2013

Puno: Restos arqueológicos en riesgo por lluvias

Dirección Regional de Cultura ejecuta plan de contingencia en chullpas de Sillustani para evitar que sufran más daños.

La Dirección Regional de Cultura de Puno ejecutó el plan de contingencia en algunas chullpas de los complejos arqueológico de Sillustani y Cutimbo, para evitar que sufran daños durante la temporada de lluvias.
Su director, Gary Mariscal, expresó su preocupación por los daños que presentan centros arqueológicos y chullpas en las provincias puneñas por las precipitaciones e incluso dijo en RPP que “corren el riesgo de desplomarse”.

Estimó que hay más de 1,100 lugares arqueológicos abandonados por las autoridades locales y regionales que no elaboran expedientes técnicos para su restauración.
Advirtió que muchas chullpas menores tienen problemas en sus estructuras. Por ello se instalaron aros alrededor de esas edificaciones y las cubrieron con plásticos.

Las chullpas de Sillustani alcanzan hasta los 12 metros de altura y ya fueron intervenidas a través del proyecto de restauración que financió el Plan Copesco.

Construyen 12 casas en zona arqueológica del Cusco

Declaran en emergencia complejo de Ollantaytambo por edificaciones ilegales. Inician procesos sancionadores a dueños de viviendas, y advierten que estas serán demolidas.
Foto: Daño al patrimonio. Construcciones clandestinas afectan la zona arqueológica de Ollantaytambo. (USI)

 Las construcciones clandestinas en zonas de patrimonio siguen aumentando en el Cusco. Ahora, la zona invadida es el Complejo Arqueológico de Ollantaytambo, donde se encontró 12 viviendas ilegales que fueron levantadas sin permiso de las autoridades culturales o municipales.
Tras una inspección realizada ayer por el alcalde de Ollantaytambo, David Canal Ontón, y por el director regional de Cultura, David Ugarte Vega Centeno, ambos comprobaron que en el lugar hay edificaciones de más de dos pisos e, incluso, algunas casas de adobe –como la ubicada en la esquina de las calles Rumi Ñahui y Cusi Coyllor– que están siendo demolidas para su remodelación con material noble. Además, las construcciones no solo han sido hechas sobre la zona arqueológica, sino que alteran la volumetría arquitectónica y deforman la característica original del complejo.

Se ha detectado que, para avanzar las edificaciones, los dueños aprovechan la escasa vigilancia que existe en el lugar –sobre todo en las noches–, así como los fines de semana y los días feriados.
Ugarte Vega Centeno refirió que se han iniciado procesos administrativos sancionadores contra los propietarios de estas construcciones y se ha planteado declarar en emergencia Ollantaytambo para, así, demoler las viviendas levantadas clandestinamente.

DATO
La Municipalidad de Ollantaytambo y la Dirección Regional de Cultura han formado equipos mixtos de vigilancia para evitar nuevas construcciones.

Mafias trafican piezas prehispánicas

Las estadísticas de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas revelan que desde 1997 hubo al menos 89 hurtos que provocaron la desaparición de 1.276 piezas patrimoniales.

La Razón.
 
 Un recorrido por el municipio de Tiwanaku y zonas aledañas descubrió que existen lugareños que ofrecen piezas precolombinas, comercialización que está prohibida por la Constitución Política, que en su artículo 99 dicta que el patrimonio cultural del pueblo boliviano —las riquezas natural, arqueológica, paleontológica, histórica, documental, y la procedente del culto religioso y del folklore— es inalienable, inembargable e imprescriptible, y el Estado garantizará su registro, protección, restauración, recuperación, revitalización, enriquecimiento, promoción y difusión.
Los huaqueros son aquellos que escarban el suelo en busca de reliquias para venderlas a turistas o coleccionistas, e incluso arman “museos privados” con los objetos que rescatan. El reportaje publicado el 5 de noviembre de 2012 demostró que uno de estos personajes es vigilante del Museo de Tiwanaku. A la par, estos excavadores son una pieza en el engranaje del tráfico de bienes culturales que tiene a Bolivia en su lista y que involucra a mafias extranjeras. La Policía Internacional (Interpol) culpa a la falta de control estatal la vigencia de este delito.Impunidad. Las estadísticas de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas revelan que desde 1997 hubo al menos 89 hurtos que provocaron la desaparición de 1.276 piezas patrimoniales. Si bien en 2011 se dieron cuatro desvalijamientos que se llevaron 32 objetos, hasta noviembre del año pasado se habían presentado dos casos en las iglesias coloniales de las localidades de Ocobaya y Guaqui, en las provincias Sud Yungas e Ingavi del departamento de La Paz, respectivamente, pero el número de reliquias extraviadas ascendía a 115.
Los traficantes de piezas arqueológicas contratan a campesinos para que busquen vestigios prehispánicos en el subsuelo, mientras que en las capillas coloniales del área rural, convencen a los guardianes o “mayordomos” de éstas para que roben o sean sus cómplices en el extravío de joyas de las efigies de los santos, objetos litúrgicos o cuadros antiguos. Luego, los “puentes” o “enlaces” se encargan de llevar los botines a los cabecillas del clan, los anticuarios o coleccionistas. La cadena cuenta con nexos nacionales e internacionales, según autoridades, policías, arqueólogos y expertos.
Hay cofradías delictivas que operan sobre todo en Bolivia, Perú, Ecuador, por su riqueza cultural, y también lo hacen en Guatemala, Argentina y México. El destino final de los objetos sustraídos son los mercados negros que alimentan millonarias colecciones privadas o anticuarios o depósitos de personas en Canadá, España, Gran Bretaña, Estados Unidos, Suiza y hasta Japón. El territorio boliviano igual sirve de tránsito para sacar las piezas hurtadas en naciones vecinas, ello por la ausencia de fiscalización efectiva en fronteras.
Se descubrió que hay unas 2.500 obras artísticas que fueron recuperadas de manos de traficantes, entre pinturas, piezas líticas, retablos, tejidos y otros tesoros históricos bolivianos que son resguardados en el depósito del Museo Nacional de Arte desde 1998, los cuales son víctimas del paso del tiempo hasta que no se obtenga una orden legal para exhibirlos o que los juicios contra los involucrados lleguen a buen término. Mientras que en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef) se custodia 40 textiles potosinos de Coroma que fueron salvados en los años 90.
Otra limitación es que no hay control alguno sobre los locales que ofrecen piezas antiguas. Ni el Ministerio de Culturas ni la Alcaldía de La Paz cuentan con una lista actualizada de anticuarios, que también son apuntados como posibles nexos con las mafias que trafican bienes culturales. Por ahora sólo queda esperar la Ley de Patrimonio Cultural, cuyo borrador es preparado por el Gobierno. Y el ministro de Culturas, Pablo Groux, comentó que Estado, gobernaciones, alcaldías, comunidades y la propia Iglesia deben compartir responsabilidades en el cuidado de las reliquias.
 
Involucrado aún trabaja en museo
Zacarías Limachi, vigilante del Museo de Tiwanaku que fue denunciado por este medio por comercializar piezas arqueológicas, aún trabaja en ese repositorio. El administrador del sitio, Luis Callizaya, señaló que Limachi no comercializaba reliquias tiwanakotas. “(Esas piezas) son de Huacullani y es normal que algunas personas encuentren restos en sus predios, pero aquí en Tiwanaku eso está prohibido”. La Constitución determina que el patrimonio cultural del pueblo boliviano es inalienable, inembargable e imprescriptible.
El contrato del involucrado termina este mes y Callizaya aclaró que no se realizará ninguna investigación sobre el caso, a pesar de que el ministro de Culturas, Pablo Groux, anunció, tras la revelación de Informe La Razón, de que pediría un informe sobre Limachi, para tomar cartas en el asunto. En la Alcaldía de Tiwanaku, el oficial Mayor Financiero, Nicolás Mamani, remarcó que no conoce la publicación y que consultaría al alcalde Marcelino Copaña. Por ahora, la venta de bienes culturales no tiene control en la zona.

Pesquisadores revelam verdade sobre o mito da terra do ouro

Foto: Pesquisadores concluíram que a mítica cidade de ouro perdida na selva sul-americana não era um lugar, e, sim, uma pessoa. Foto: BBC

O sonho de encontrar El Dorado, uma mítica cidade de ouro perdida na selva sul-americana, levou muitos conquistadores a se aventurarem, inutilmente, por florestas e montanhas. Séculos depois, estudos arqueológicos revelam que "O Dourado" não era um lugar, e, sim, uma pessoa.
A chegada de Colombo à América, no ano de 1492, foi o primeiro capítulo de um choque de culturas que transformou o mundo, um embate brutal entre estilos de vida e crenças completamente opostos.
O mito europeu inspirado em El Dorado, o de uma cidade perdida, feita de ouro, à espera de ser descoberta por conquistadores aventureiros, condensa a sede infinita dos europeus pelo ouro e sua determinação em explorar financeiramente os novos territórios.
A versão sul-americana do mito, por outro lado, revela a verdadeira natureza deste território e dos povos que ali viviam. Para eles, El Dorado não era um lugar, mas um líder tão rico que se cobria de pó de ouro da cabeça aos pés todas as manhãs, e se lavava em um lago sagrado todas as noites.
Nos últimos anos, com base em textos históricos e pesquisas arqueológicas, especialistas desvendaram a verdadeira história por trás desses mitos.
Rito de Passagem
No âmago dessa história está um ritual, uma cerimônia realizada pelo povo muisca, que desde o ano 800 DC habita a região central da Colômbia.
Vários cronistas espanhóis que chegaram a essa região no início do século 16 escreveram sobre a cerimônia do Dourado. Um dos melhores relatos foi feito por Juan Rodrigues Freyle.
No livro de Freyle, La conquista y descubrimiento del reino de la Nueva Granada, publicado em 1636, ele nos conta que quando um governante do povo muisca morria, iniciava-se um processo de sucessão.
O novo líder escolhido, normalmente um sobrinho do governante anterior, passava por um longo processo de iniciação. O clímax desse processo era uma cerimônia em que o novo líder, em cima de uma jangada, entrava em um lago tido como sagrado - como, por exemplo, o lago Guatavita, na Colômbia Central.
Rodeado por quatro sacerdotes enfeitados com penas, coroas de ouro e ornamentos, o líder - nu e coberto apenas por pó de ouro - entrava no lago para oferecer aos deuses objetos de ouro, esmeraldas e outras preciosidades, que ele jogava no lago.
As margens do lago circular ficavam repletas de espectadores ricamente enfeitados, tocando instrumentos musicais. Fogueiras queimavam, quase bloqueando a luz do dia. A jangada também levava quatro queimadores de incenso que jogavam nuvens de fumaça para o céu.
Quando a embarcação chegava ao centro do lago, um dos sacerdotes erguia uma bandeira para pedir silêncio à multidão. Isso marcava o momento em que o povo reunido em torno do lago prometia lealdade ao novo líder, emitindo gritos de aprovação.
É fascinante que muitos aspectos desta interpretação dos eventos históricos foram confirmados por meticulosas pesquisas arqueológicas - pesquisas que também revelam o excepcional volume e habilidade na produção de ouro na Colômbia no período em que os europeus chegaram, por volta de 1537.
Espiritualidade
O ouro da sociedade muisca - mais especificamente, uma liga contendo ouro, prata e cobre chamada tumbaga - era altamente procurado, não por seu
valor material, mas por seu poder espiritual, sua conexão com divindades e sua capacidade de trazer equilíbrio e harmonia para a sociedade muisca.
Como explica Enrique Gonzalez - descendente dessa etnia -, para seu povo, o ouro não simboliza prosperidade. "Para os muisca hoje, assim como para nossos ancestrais, o ouro não era nada mais do que uma oferenda", disse. "O ouro não representa riqueza para nós".
Pesquisas recentes feitas por Maria Alicia Uribe Villegas, do Museo Del Oro, em Bogotá, e Marcos Martinon-Torres, do UCL Institute of Archaeology, em Londres, mostram que na sociedade muisca esses objetos de "ouro" eram feitos especificamente como oferendas para os deuses, para incentivá-los a promover o equilíbrio do cosmos e assegurar um relacionamento estável entre o povo e seu meio ambiente.
Outro arqueólogo, Roberto Lleras Perez, especialista em crenças e ourivesaria muisca, disse que as técnicas de criação e o uso que os muisca faziam dos metais eram únicos na América do Sul. "Nenhuma outra sociedade, até onde eu sei, dedicava mais de 50% de sua produção a oferendas comemorativas. Acho que isso é algo único", ele disse.
Os objetos de ouro, como a coleção de tunjos (oferendas, em sua maioria, figuras antropomórficas achatadas) expostos digitalmente no British Museum, foram feitos a partir de modelos de cera. A técnica consiste em criar-se moldes de barro a partir de delicados modelos de cera que depois são derretidos. Os moldes são então usados para a criação de objetos de ouro.
Uma vez que todos os objetos de ouro em cada oferenda tinham a mesma composição química e técnicas de manufatura, os especialistas concluíram que esses artefatos eram produzidos especificamente como oferendas e talvez tenham sido fabricados horas ou dias antes de ser ofertados.
Em 1969, três moradores de um vilarejo ao sul de Bogotá encontraram, dentro de uma caverna, uma jangada de ouro com uma gravura mostrando exatamente a cena descrita por Greyle: um homem coberto de ouro partindo em direção a um lago sagrado. Esta é a verdadeira história de El Dorado.
A forma como essa história foi sendo transformada para dar origem ao mito de uma cidade de ouro revela o valor que esse metal tinha para os conquistadores europeus, como fonte de riqueza material. Eles tinham pouca compreensão do valor real do ouro para a sociedade muisca. E ficaram fascinados simplesmente ao imaginar quanto ouro não teria sido jogado nas águas profundas do lago e enterrado em outros locais sagrados na Colômbia.
E foram histórias como essas que, em 1537, levaram o conquistador espanhol Jimenez de Quesada e seu exército de 800 homens a partirem em uma rota terrestre que cruzava o Peru e subia, pelos Andes, à procura da terra habitada pelo povo muisca.
Quesada e seus homens foram atraídos para territórios cada vez mais inóspitos e desconhecidos, onde muitos morreram. Mas o que encontraram os deixou atônitos. As técnicas de ourivesaria dos muisca eram diferentes de tudo o que os espanhóis conheciam. Os olhos europeus jamais haviam visto objetos de ouro tão deslumbrantes.
Século 21
Tragicamente, a busca desesperada por ouro continua viva na Colômbia. Arqueólogos que trabalham em instituições de pesquisa como o Museo del Oro, em Bogotá, lutam contra uma maré crescente de roubos.
Assim como os conquistadores europeus no século 16, os saqueadores modernos continuam a roubar o passado da América do Sul, privando a todos nós das histórias fascinantes por trás de cada um desses artefatos.
A quantidade de ouro descoberta pelos saqueadores continua a impressionar. Na década de 1970, quando novos sítios arqueológicos foram encontrados por caçadores de ouro no norte da Colômbia, houve uma quebra no mercado mundial do ouro.
Ao longo dos séculos, este saqueamento, inspirado no mito de El Dorado, resultou na destruição da maioria dos preciosos artefatos de ouro pré-colombianos, que foram derretidos. O valor real dos objetos, as pistas que poderiam oferecer sobre uma cultura antiga, estão perdidos para sempre.
Felizmente, no entanto, coleções de artefatos que sobreviveram hoje fazem parte dos acervos do Museo del Oro, em Bogotá, e British Museum, em Londres.

Em busca da terra do ouro:
  800 D.C. - A cultura muisca começou a florescer na região onde hoje está a Colômbia Central. Essa sociedade foi uma entre muitas a desenvolver técnicas excepcionais de ourivesaria na América do Sul pré-Colombiana.
1532 - Francisco Pizarro chega ao Peru para iniciar a primeira de três tentativas de conquistar o povo inca e colonizara América do Sul, armazenando grandes quantidades de ouro nesse processo.
1537 - Jimenez de Quesada explora o território muisca pela primeira vez.
1541 - Francisco de Orellana é o primeiro europeu a viajar pelo Amazonas em toda a extensão, segundo relatos, motivado pela busca de El Dorado.
1594 - Walter Raleigh faz a primeira de duas expedições em busca de El Dorado. Na segunda delas, acompanhado por seu filho Watt, que morreu durante a aventura, em 1617.
1772 - O cientista Alexander von Humboldt e a botânica Aimé Bonpland viajam para a América do Sul para, de uma vez por todas, colocar um fim ao mito de El Dorado. Eles retornam à Europa para disseminar sua conclusão, de que El Dorado não passou de um sonho dos primeiros conquistadores.

Achados enterros com mais de mil anos perto de Chichén Itzá


Descoberta ajuda a comprovar que densidade populacional era significativa na região maia há mais de 1.200 anos
Foto: Pessoas descansam na região da pirâmide de Kukulkan, no sítio arqueológico maia de Chichén Itzá: enterros foram encontrados a cerca de 20 km do local. REUTERS/Victor Ruiz Garcia
 
Uma dezena de enterros com mais de mil anos de antiguidade, com restos humanos e peças de cerâmica, foi encontrada nas proximidades do sítio arqueológico maia de Chichén Itzá, no leste do México, informou esta terça-feira o Instituto de Antropologia e História.

 "Especialistas do Instituto recuperaram uma dezena de enterros com mais de 1.000 anos de antiguidade. A maioria dos esqueletos foi encontrada dentro de fossas, junto com quase 30 peças de cerâmica", informou em um comunicado o instituto, vinculado ao governo mexicano.

Os enterros, localizados a 20 km de Chichén Itzá, um dos maiores centros de desenvolvimento de cultura maia, correspondem provavelmente aos anos 600 e 800 da nossa era, segundo o instituto.

Estas descobertas e outras feitas na região permitiram "estabelecer que há mais de 1.200 anos havia uma densidade populacional importante, dispersa em assentamentos próximos", acrescentou o comunicado.

Foram localizadas ao menos sete ossadas, ao lado das quais, à maneira de oferendas, havia 30 peças de cerâmica, entre pratos, vasos, tigelas, além de pontas de obsidiana, contas de jade e brincos de conchas, o que indica que se comercializava com outras regiões da Mesoamérica.

Algumas das peças têm inscrições em hieróglifos, o que é pouco comum na área.

A cultura maia se desenvolveu em cinco distritos do sudeste do México, assim como em Guatemala, El Salvador, Honduras e Belize.

Mafias trafican piezas prehispánicas

Las estadísticas de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas revelan que desde 1997 hubo al menos 89 hurtos que provocaron la desaparición de 1.276 piezas patrimoniales.


La Razón
Un recorrido por el municipio de Tiwanaku y zonas aledañas descubrió que existen lugareños que ofrecen piezas precolombinas, comercialización que está prohibida por la Constitución Política, que en su artículo 99 dicta que el patrimonio cultural del pueblo boliviano —las riquezas natural, arqueológica, paleontológica, histórica, documental, y la procedente del culto religioso y del folklore— es inalienable, inembargable e imprescriptible, y el Estado garantizará su registro, protección, restauración, recuperación, revitalización, enriquecimiento, promoción y difusión.
Los huaqueros son aquellos que escarban el suelo en busca de reliquias para venderlas a turistas o coleccionistas, e incluso arman “museos privados” con los objetos que rescatan. El reportaje publicado el 5 de noviembre de 2012 demostró que uno de estos personajes es vigilante del Museo de Tiwanaku. A la par, estos excavadores son una pieza en el engranaje del tráfico de bienes culturales que tiene a Bolivia en su lista y que involucra a mafias extranjeras. La Policía Internacional (Interpol) culpa a la falta de control estatal la vigencia de este delito.Impunidad. Las estadísticas de la Unidad de Patrimonio Inmaterial del Ministerio de Culturas revelan que desde 1997 hubo al menos 89 hurtos que provocaron la desaparición de 1.276 piezas patrimoniales. Si bien en 2011 se dieron cuatro desvalijamientos que se llevaron 32 objetos, hasta noviembre del año pasado se habían presentado dos casos en las iglesias coloniales de las localidades de Ocobaya y Guaqui, en las provincias Sud Yungas e Ingavi del departamento de La Paz, respectivamente, pero el número de reliquias extraviadas ascendía a 115.
Los traficantes de piezas arqueológicas contratan a campesinos para que busquen vestigios prehispánicos en el subsuelo, mientras que en las capillas coloniales del área rural, convencen a los guardianes o “mayordomos” de éstas para que roben o sean sus cómplices en el extravío de joyas de las efigies de los santos, objetos litúrgicos o cuadros antiguos. Luego, los “puentes” o “enlaces” se encargan de llevar los botines a los cabecillas del clan, los anticuarios o coleccionistas. La cadena cuenta con nexos nacionales e internacionales, según autoridades, policías, arqueólogos y expertos.
Hay cofradías delictivas que operan sobre todo en Bolivia, Perú, Ecuador, por su riqueza cultural, y también lo hacen en Guatemala, Argentina y México. El destino final de los objetos sustraídos son los mercados negros que alimentan millonarias colecciones privadas o anticuarios o depósitos de personas en Canadá, España, Gran Bretaña, Estados Unidos, Suiza y hasta Japón. El territorio boliviano igual sirve de tránsito para sacar las piezas hurtadas en naciones vecinas, ello por la ausencia de fiscalización efectiva en fronteras.
Se descubrió que hay unas 2.500 obras artísticas que fueron recuperadas de manos de traficantes, entre pinturas, piezas líticas, retablos, tejidos y otros tesoros históricos bolivianos que son resguardados en el depósito del Museo Nacional de Arte desde 1998, los cuales son víctimas del paso del tiempo hasta que no se obtenga una orden legal para exhibirlos o que los juicios contra los involucrados lleguen a buen término. Mientras que en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef) se custodia 40 textiles potosinos de Coroma que fueron salvados en los años 90.
Otra limitación es que no hay control alguno sobre los locales que ofrecen piezas antiguas. Ni el Ministerio de Culturas ni la Alcaldía de La Paz cuentan con una lista actualizada de anticuarios, que también son apuntados como posibles nexos con las mafias que trafican bienes culturales. Por ahora sólo queda esperar la Ley de Patrimonio Cultural, cuyo borrador es preparado por el Gobierno. Y el ministro de Culturas, Pablo Groux, comentó que Estado, gobernaciones, alcaldías, comunidades y la propia Iglesia deben compartir responsabilidades en el cuidado de las reliquias.
Involucrado aún trabaja en museo
Zacarías Limachi, vigilante del Museo de Tiwanaku que fue denunciado por este medio por comercializar piezas arqueológicas, aún trabaja en ese repositorio. El administrador del sitio, Luis Callizaya, señaló que Limachi no comercializaba reliquias tiwanakotas. “(Esas piezas) son de Huacullani y es normal que algunas personas encuentren restos en sus predios, pero aquí en Tiwanaku eso está prohibido”. La Constitución determina que el patrimonio cultural del pueblo boliviano es inalienable, inembargable e imprescriptible.
El contrato del involucrado termina este mes y Callizaya aclaró que no se realizará ninguna investigación sobre el caso, a pesar de que el ministro de Culturas, Pablo Groux, anunció, tras la revelación de Informe La Razón, de que pediría un informe sobre Limachi, para tomar cartas en el asunto. En la Alcaldía de Tiwanaku, el oficial Mayor Financiero, Nicolás Mamani, remarcó que no conoce la publicación y que consultaría al alcalde Marcelino Copaña. Por ahora, la venta de bienes culturales no tiene control en la zona.