terça-feira, 26 de julho de 2016

Arqueólogos hallan ofrenda de sahumadores prehispánicos en México

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron una ofrenda de alrededor de 30 sahumadores prehispánicos.

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México descubrieron una ofrenda de alrededor de 30 sahumadores prehispánicos

El INAH informó que desde abril pasado un grupo de expertos da seguimiento a obras públicas que el municipio de Cuautitlán realiza en la periferia de los parques Juárez y de la Cruz.

Detalló que en los alrededores del primero se ubicó la mayor cantidad de vestigios prehispánicos; entierros con ofrendas, cimientos de lo que quizá fue un templo, y lo más sobresaliente, la ofrenda de sahumadores.

Los arqueólogos del Centro INAH Estado de México, Francisco Antonio Osorio Dávila y Héctor Pérez García, encargados de coordinar las labores de salvamento, informaron que dichos objetos, descubiertos a mediados de mayo, tuvieron un uso ritual y posteriormente fueron depositados a modo de ofrenda, en hilera y apilados en tres capas.

Sin embargo, explicaron que es imposible conocer si estuvieron asociados a algún elemento arquitectónico o escultórico específico; el hallazgo guarda semejanza con el registrado en 2009 al pie del Templo Mayor de Tenochtitlan.

El arqueólogo Francisco Osorio detalló que en el mismo espacio donde estuvo la ofrenda de sahumadores, la cual actualmente se encuentra cubierta de carpeta asfáltica, se han contabilizado 27 piezas completas, aunque aclaró que la cantidad podría llegar a 31, cuando se unan las que se encontraron fragmentadas.


Osorio Dávila añadió que los mangos son huecos y contienen pequeñas bolas de barro que emiten un sonido de lluvia al voltearlos, asimismo, los asideros rematan, ya sea pintados o modelados en barro, con formas de moños.

Las representaciones de xiuhcóatl conservan coloridos tonos y un pastillaje fino alrededor de los ojos, aún más notorio en los colmillos y en la lengua bífida, las cazoletas de los sahumadores mantienen restos de la tierra que más adelante serán sometidos a análisis de flotación, para identificar algunos materiales que llegaron a verterse en ellos.

Mencionó que la ofrenda de sahumadores y la estructura prehispánica datan del periodo posclásico tardío (1350-1519 d.C.), periodo en el cual Cuautitlán se convirtió en tributario de la triple alianza y era un lugar estratégico en el comercio que se mantenía con los territorios norteños.

hgn/ktg/nal

Fonte: http://www.hispantv.com/noticias/cultura/281614/arqueologos-descubren-ofrenda-sahumadores-prehistoricos-mexico (13/07/2016)

Rondônia: Pesquisador diz ter encontrado altar de cidade Inca

Foto: Joaquim Cunha da Silva em cima do suposto altar inca

O farmacêutico Joaquim Cunha da Silva, especialista em citologia clínica e georreferenciamento, acredita que trata-se de um altar onde eram realizadas cerimônias sagradas

Um pesquisador independente localizou um sítio arqueológico no município de Alta Floresta do Oeste (RO), a 540 quilômetros de Porto Velho, e já relatou a descoberta ao Ministério Público Federal e ao Instituto do Patrimônio Histórico e Artístico Nacional.

O farmacêutico Joaquim Cunha da Silva, especialista em citologia clínica e georreferenciamento, acredita que trata-se de um altar onde eram realizadas cerimônias sagradas na lendária cidade perdida Paititi, que teria sido criada pelos incas em fuga após a colonização espanhola no Peru.

– Existem vários altares similares a esse, que é o primeiro encontrado no Brasil, em países como Argentina, Peru e Colômbia, onde a cultura pré-inca, inca e aruaque se desenvolveu – disse Joaquim Silva ao Blog da Amazônia.

Segundo o pesquisador, no sítio arqueológico existem evidências de assentamento humano e foram recolhidos restos de cerâmica e artefatos líticos como machadinhas e facas de pedra.

Ele disse que existe também área onde supostamente foi desenvolvida agricultura, além de outra área onde foi encontrada urnas funerárias de cerâmica antropomórfica (estátua de barro) com característica aruaque ou inca.

– Nós também já identificamos geoglifos zoomorfos e antropomorfos, ou seja, na forma de animais e pessoas. Existe uma construção em estrutura de pedra e terra no formato de uma pirâmide. No topo dessa pirâmide existem desenhos de animais e de pessoas, feitos com paisagismo vegetal. Nesse local, dois geólogos constataram que a presença de um muro de arrimo, de pedra, é resultante de trabalho humano – afirma o pesquisador.

Joaquim Cunha da Silva disse que já foram identificados 29 “pilões” ou “bacias” feitos na pedra do suposto altar. Ele acredita que correspondem ao calendário lunar. Em outra rocha próxima, existem mais sete “pilões” ou “bacias”, que o pesquisador supõe que eram usados para representar as fases da lua e os dias da semana ou o solstício e o equinócio.

– Imagino que o altar poder ter sido usado em rituais para que os indígenas se guiassem com o reflexo dos astros e estrelas. Há evidências no local de que eles se valiam de plantas de poder. No entorno do sítio, por exemplo, encontramos o cipó e a folha usadas na preparação da ayahuasca. Tudo isso podia servir como oráculo, para que pudessem planejar o futuro, fazer previsão de plantações e colheitas.

Joaquim Silva lembra que Bryan, filho do explorador inglês Percy Fawcett, relatou que o pai, entre 1909 e 1911, fez viagens para percorrer uma montanha na região e escreveu sobre a existência da “Grande Paititi”. A montanha mencionada por Fawcett é a Serra do Norte ou Chapada dos Parecis, no Vale do Rio Guaporé.

– O que faço na região desde 2009 é arqueologia de paisagem. Através de pesquisa em campo, tenho observado a ação do homem no meio ambiente com a mudança ocasionada por ele, o enriquecimento da flora e a alteração no relevo. É assim que tenho localizado indicadores florestais, cerâmicas e artefatos líticos sobre a existência desse e de vários outros sítios arqueológicos que sinalizam que outros povos muito avançados viveram na região – acrescenta o pesquisador, autor do blog Eldorado Paititi.

Fonte: http://www.rondoniadinamica.com/arquivo/rondonia-pesquisador-diz-ter-encontrado-altar-de-cidade-inca,116916.shtml (15/07/2016)

segunda-feira, 25 de julho de 2016

VIII Colóquio História e Arqueologia da América Indígena


Irá se realizar nos dias 28, 29 e 30 de setembro de 2016, na Universidade de São Paulo-USP.
Inscrições de comunicações até 8 de agosto de 2016.

Para saber mais:
http://www.usp.br/cema/index.php/br/
http://200.144.182.130/cema/images/VIII_Col%C3%B3quio_Cema_2016.pdf

quinta-feira, 21 de julho de 2016

INAH asegura zonas arqueológicas de Campeche

Foto: @iMiguelZazueta (Archivo)

Por: Raúl Sánchez
Fuente: Noticieros Televisa

El INAH implementó el Programa de Prevención de Desastres con el que los edificios coloniales y las 17 zonas arqueológicas de Campeche quedarán aseguradas ante la actual temporada de lluvias y huracanes

CAMPECHE, México - Los edificios coloniales y las 17 zonas arqueológicas que están abiertas al público, templos que los mayas construyeron en lo que hoy es el estado de Campeche, datan de hace miles de años.

Para proteger ese patrimonio histórico y cultural de los mexicanos, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los aseguró a través del Programa de Prevención de Desastres en materia de Patrimonio Cultural (PrevINAH).

"Si tenemos afectación en alguna estructura por el paso de un fenómeno lo que sigue es, posterior a ello, ir al sitio a hacer una visita de inspección, determinar el grado de afectación en la estructura y se da aviso a la aseguradora para resarcir el daño que haya en este edificio", explicó Víctor Alejandro Espadas Pinzón, jefe del departamento de bienes culturales del INAH Campeche.

En caso de una afectación, personal del INAH evaluará los daños.

El monto es de acuerdo al daño, la evaluación que hace el arqueólogo del recurso que necesita para resarcir ese daño y se manda a la aseguradora, dijo Víctor Alejandro Espadas Pinzón, jefe del departamento de bienes culturales del INAH Campeche.

Sin embargo, el valor de los vestigios mayas, muchos de ellos con inscripciones que cuentan la historia de ese pueblo, es incalculable.

Actualmente el INAH realiza diversas acciones de prevención.

"Lo que realizamos son cortes de árboles, revisiones de cañerías, básicamente si en las estructuras hay algunas grietas lo que se hace es reportarlas para que el personal correspondiente, que son los arqueólogos, lo que hacen es sellarlas para que esas estructuras no se carguen de agua y haya un desplome", indicó Víctor Alejandro Espadas Pinzón, jefe del departamento de bienes culturales del INAH Campeche.

Ante la actual temporada de lluvias y huracanes en el Golfo de México y Mar Caribe, el INAH inició también la protección de los edificios construidos durante la Colonia y que están inscritos en la lista mundial de la UNESCO como Patrimonio Histórico de la Humanidad.

Por el momento, ninguna de las estructuras de las 17 ciudades mayas abiertas al público en Campeche y los edificios del Centro Histórico de la capital campechana presentan afectaciones e incluso en algunas de ellas se trabaja en su conservación.

Rar

Fonte: http://noticieros.televisa.com/mexico-estados/2016-07-18/inah-asegura-zonas-arqueologicas-campeche/ (18/07/2016)

El Shincal invita a descubrir el nexo entre ruinas incaicas y el pasado hispânico

EL SHINCAL DE QUIMIVIL, CONSIDERADO LA CAPITAL DE UNA PROVINCIA CONSTRUIDA Y HABITADA POR LOS INCAS ENTRE 1470 Y 1536, ES UN PARQUE ARQUEOLÓGICO UBICADO A 25 KILÓMETROS DE BELÉN, EN LA PROVINCIA DE CATAMARCA, QUE FUE CONSTRUIDO PARA RESGUARDAR LAS RUINAS DE UNA CIUDAD PRECOLOMBINA Y QUE SE TRANSFORMÓ EN UNO DE LOS PRINCIPALES ATRACTIVOS TURÍSTICOS DE LA ZONA.

Foto: Victoria Egurza / Télam

Las ruinas de Shincal, desarrolladas sobre un terreno desigual a 1.240 metros de altura y con una extensión aproximada de un kilómetro cuadrado, deben su nombre a una espesa vegetación característica de la zona llamada Shinqui.

El terreno en el que se halla emplazado el Shincal, de 24 hectáreas de superficie, es un pequeño y escabroso valle de la precordillera que antecede a los Andes en el sector llamado Sierra de Quimivil, por donde corre un arroyo estacionalmente seco.

El predio cuenta con un centro de interpretación y museo en el cual se exhiben elementos correspondientes a la Cultura Belén, que tuvo una fuerte influencia inca.

La sección principal consta de una serie de recintos rectangulares cuyas paredes de piedra, alineadas de norte a sur, alcanzan los dos metros de altura y dan lugar a miradores, altares, morteros, tronos y habitaciones destinadas a fines determinados.

"El sitio arqueológico excede las expectativas de los turistas, quienes se ven colmados de emociones cuando visitan este lugar emblemático del paso de la cultura inca por argentina", explicó la guía Rosa Ramos en una recorrida junto a Télam por ese sitio histórico.

El Shincal cuenta con una plaza central con un ushnu, que es un pequeño montículo piramidal que simboliza el poder incaico, y un centenar de edificaciones tales como diversos depósitos, llamados kollkas y tampus.

Además, tiene una especie de cuartel con viviendas de paredes de piedras, llamadas pirca, del tipo kallanka, que son pabellones rectangulares que según la guía "parecen haber servido como habitaciones comunales o como fábricas de textiles".

"Algunos recintos también podrían haber sido utilizados para el acopio de granos y de otros productos comestibles que luego eran trasladados desde este lugar hacia el corazón del Imperio Inca, ubicado en Cuzco, en Perú", estimó Ramos.

El lugar cobró importancia tras la invasión quechua y el motivo para que resultara un centro importante de la dominación incaica se entiende al notar que era un nudo o encrucijada del camino del inca, también conocido como kapak ñan, entre el antiguo Tucumán anexado al Tawantinsuyu y el Kiri-Kiri o zonas del centro y norte de Chile a través del paso de San Francisco.

La plaza de armas o central constituye un lugar histórico y de fuerte referencia dentro de las ruinas ya que en ese lugar fue descuartizado el cacique Juan Chelemín, luego de ser derrotado en el primer alzamiento calchaquí.

La caída del Tawantinsuyu y el temprano ingreso de los conquistadores españoles, motivó que la pequeña ciudad precolombina, que habría reunido a unas 800 personas, fuera paulatinamente despoblada para desestructurar las defensas que oponían los aborígenes diaguitas (pazioca)", afirmó la guía turística.

El deterioro y la caída del Shincal dieron paso a la fundación de la ciudad catamarqueña de Londres, que fue creada por los españoles en 1558.

Las construcciones que se pueden apreciar en la actualidad en las ruinas precolombinas fueron edificadas por los quechuas entre 1471 y 1536 sobre un terreno que ya desde antes habría sido un centro de importancia para culturas preexistentes, como la Saujil, la Ciénaga y la Aguada, entre otras.

En la actualidad, y desde 2004, este parque arqueológico es el lugar de celebración del Inti Raymi, el año nuevo de los Pueblos Originarios, cada 21 de junio, un motivo por el cual ya no debe ser considerado como una ruina arqueológica sino como un centro ceremonial vivo.

El sitio está parcialmente parquizado y por sus arenosos senderos, entre pastizales duros o pequeños bosques de algarrobos en galería y algunos cactus, los turistas pueden apreciar lo que fueron la plaza, la sede de gobierno y otros recintos.

Los arqueólogos realizaron un prolijo trabajo de reconstrucción y, para no confundir al visitante, dejaron una marca que separa la edificación original, generalmente la base, de la nueva.

Las escalinatas de los dos morros de la antigua urbe tienen peldaños altos y angostos que obligan a recorrerlas con suma prudencia, pero el esfuerzo y la tensión se ven recompensados al hacer cumbre en sus miradores a unos 25 metros.

Desde las cimas, protegidas al este por altas laderas azuladas de las Sierras de Belén, se pueden ver como en un plano, todas las estructuras que quedan de la ciudad y se dominan los llanos de los valle de Hualfín y Belén, al oeste, con sus plantaciones de nogales y el cauce del río Quimivil, del que deriva el nombre "Quilmes".

Fonte: http://www.telam.com.ar/notas/201606/153495-shincal-ruinas-incaicas-pasado-hispanico-argentina-turismo.html (30/06/2016)

Arqueólogos bolivianos se capacitan en buceo para explorar el Titicaca

CTB-CIBA. En la fase de buceo arqueológico se descendió hasta cuatro metros.

El objetivo es formar a especialistas bolivianos, los cuales formarán parte de los equipos de las futuras excavaciones en 13 municipios de la región lacustre hasta el 2018.

Por: Gonzalo Díaz Díaz de Oropeza / Copacabana

“Me animé a inscribirme a este curso porque me pareció una experiencia bastante importante para mi carrera”, afirmó la egresada de Arqueología, Ivana Castro Prieto, quien es una de las primeras bolivianas que se capacita en buceo arqueológico. Esta formación comenzó con una preparación en buceo deportivo.

La capacitación de Castro y otros siete jóvenes es uno de los primeros logros del Proyecto del Lago que ejecutan la Cooperación Técnica de Bélgica y el Ministerio de Culturas y Turismo en 13 municipios de la región lacustre del Titicaca. De los ocho participantes iniciales, cinco continuarán su formación en buceo arqueológico.

El lunes, en un acto organizado por la Cooperación Técnica de Bélgica en Copacabana, Ivana Castro y Sergio Durán Chacón -seis participantes no pudieron asistir- recibieron los diplomas que los acreditan como Buceadores Deportivos, los cuales fueron otorgados por el Centro de Instrucción de Buceo en Altura (CIBA) de la Fuerza Naval, asentado en San Pedro de Tiquina.

Castro egresó de la carrera de Arqueología de la Universidad Mayor de San Andrés y Durán cursa el último año de la misma especialidad. Ambos se enteraron del curso por una convocatoria, difundida en los medios impresos.

A esta convocatoria postularon 20 personas, de las cuales ocho -cinco mujeres y tres varones- fueron elegidas. “Lo primero que nos enseñaron fue respiración, apnea. La primera semana entramos a la piscina. No entramos directamente al lago”, explicó Castro. “No queríamos saltar al principio. Teníamos que saltar de una rampa”, añadió su compañero.

La mayor dificultad está relacionada con la respiración, pues los buceadores deben respirar sólo por la boca. “Eso cuesta un poco”, recordó Castro. La capacitación en buceo deportivo duró tres semanas. En esa fase descendieron hasta 30 metros de profundidad.

El comandante del CIBA, el capitán de corbeta, Víctor Chávez Foronda explicó que en el curso de buceo deportivo los civiles aprenden teoría, fisiología para el buceo, tablas de descompresión y hacen prácticas de inmersión. Además se capacitan para acondicionar los equipos.


“Ellos son especialistas en arqueología y ahora se capacitan en buceo, para fusionar ambas y realizar excavaciones y reconocimientos en el fondo del lago Titicaca”, afirmó. Por ello, para el CIBA, esta experiencia fue una excelente oportunidad. En pasadas gestiones en este centro se trabajó con arqueólogos japoneses y europeos.
Para la segunda fase, la capacitación en buceo arqueológico, se seleccionó a cinco personas -cuatro mujeres y un varón.

La conclusión del curso está prevista para 2018. Ese año, los participantes obtendrán una certificación de la Universidad Libre de Bruselas como Arqueólogos Buceadores, dijo el investigador de esa casa de estudios, Christophe Delaere, que instruyó a los participantes en buceo arqueológico.

“En cualquier intervención arqueológica el dato se destruye en cuanto se empieza a excavar”, dijo Durán. Por ello, las primeras prácticas de excavación las hicieron en lugares donde no había peligro de dañar restos arqueológicos.

En esa fase descendieron hasta cuatro metros. Los participantes formarán parte de los equipos de las futuras excavaciones que contempla el Proyecto Lago. “Ha sido una experiencia nueva muy interesante en la que hemos pasado por muchas cosas, desde el frío del agua hasta el pánico al saltar la rampa”, destacó Durán.

“Quisiera seguir con buceo arqueológico porque me parece muy interesante. La arqueología de por sí ya es fenomenal y si le añades buceo… Son pocas personas que hacen eso”, afirmó Castro.

“Hay muchos arqueólogos bolivianos, pero al igual que en Bélgica, hay pocos arqueólogos subacuáticos”, afirmó Delaere. “El objetivo es tener un equipo de arqueólogos bolivianos autónomos para continuar el Proyecto”, explicó el especialista, quien aclaró que una capacitación similar se hace en Bélgica.

El trabajo de sondeo en el lago comenzó hace dos meses y se contempla excavar 40 metros cuadrados por año.

“Este año trabajamos en Escoma, Copacabana, Santiago de Huata y Puerto Carabuco”. En tres años se proyecta hacer un diagnóstico completo de todo el litoral del lago, finalizó Delaere.


El proyecto tiene un fuerte componente humano
El 25 de abril de este año se realizó el lanzamiento oficial del Proyecto del Lago (PL) en el Ministerio de Culturas y Turismo. “Dos meses después estamos felices y orgullosos de decir que tenemos resultados”, afirmó en Copacabana la Representante Residente de la Cooperación Técnica de Bélgica (CTB), Christelle Jocquet, al referirse a los hallazgos y la formación de recursos humanos.

“Es un proyecto único en el mundo, que une muchas contradicciones aparentes y despierta curiosidad. (…) También tiene un fuerte componente social que podemos llamar componente humano”, añadió.

La iniciativa nació a raíz del Proyecto Huiñaimarca, realizado entre 2012 y 2014. En base a estas investigaciones el arqueólogo Christophe Delaere de la Universidad Libre de Bruselas obtuvo un doctorado.

En 2015 se aprobó el Proyecto del Lago. “Es un proyecto financiado por el Reino de Bélgica y el gobierno de Bolivia a través del Ministerio de Culturas y Turismo”, explicó la asistente técnica de CTB Bolivia, Cécile Roux.

El proyecto tiene una duración de tres años y su presupuesto está conformado por 1.500.000 euros, aportados por el Reino de Bélgica; y 99.706 euros, aportados por el Ministerio de Culturas y Turismo. También participan 13 municipios que son Copacabana, Escoma, Guaqui, Pucarani, Santiago de Huata, San Pedro de Tiquina, Ancoraimes, Batallas, Puerto Carabuco, Puerto Acosta, Tito Yupanqui, Tiwanaku y Puerto Pérez.

En ellos se impulsarán proyectos de turismo comunitario. “Se va a capacitar con el apoyo de la Universidad Católica y de la UMSA a los municipios en la elaboración de planes de desarrollo turístico”, afirmó Roux.

El Proyecto del Lago se desarrolla en el marco de las leyes 530 y 292, que estipulan que el patrimonio descubierto en las comunidades debe formar parte de circuitos turísticos, explicó el relacionador comunitario del PL, Franz Laime.

Con el fin de asegurar las condiciones de trabajo con los municipios, el lunes, la CTB inauguró una oficina de enlace en Copacabana. Además de la capacitación en buceo arqueológico y el sondeo, que comenzó hace dos meses, el PL contempla la cartografía del espacio lacustre y el litoral, además de la difusión de resultados.

No hay datos de la cultura lacustre
“Hasta ahora no hay información ni datos arqueológicos asociados con la cultura lacustre”, señaló el doctor en arqueología, Chistophe Delaere. Por ello, el Proyecto del Lago plantea investigar acerca de la navegación y los puertos que se utilizaban en el Titicaca. “Hay muchos lugares en todo el lago que no son estudiados porque están dentro del agua” , añadió.


En su intervención durante el acto realizado en Copacabana el lunes, Delaere habló de hallazgos de cerámica y piezas líticas. También explicó que el patrimonio que existe debajo del agua es de dos tipos: el relacionado con ofrendas y el asociado con las actividades socio económicas de los incas y los tiwanakotas.

Las ofrendas son las más conocidas, tanto así que desde hace 40 años diferentes generaciones de buceadores arqueólogos han estudiado ofrendas de las culturas inca y tiwanakota, por ejemplo, en la Isla del Sol.

Hay ofrendas incas típicas que se encontraron en Escoma en 2014. “Es una prueba de que todos los municipios asociados al lago tienen un patrimonio”, sostuvo Delaere.

La ruta habitual de los turistas y visitantes pasa por Tiquina, Copacabana y la Isla el Sol; pero, con el Proyecto del Lago se quiere revalorizar los caminos ancestrales.

Fonte: http://eju.tv/2016/07/arqueologos-bolivianos-se-capacitan-buceo-explorar-titicaca/ (03/07/2016)

segunda-feira, 18 de julho de 2016

Crânios de Cristal - Farsa arqueológica revelada

Saiu a 16ª matéria da Coluna "AMÉRICA MISTERIOSA", do Jornal Página 3, de Balneário Camboriu-SC!!!


Link:
http://www.pagina3.com.br/coluna/americamisteriosa

quinta-feira, 14 de julho de 2016

Publica el INAH catálogo gratuito de revistas digitales

Catorce publicaciones electrónicas soportadas en formato FlippingBook. Foto INAH

Por La Redacción

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) pone al alcance de los internautas 14 revistas digitales para su consulta y divulgación, por medio de la herramienta digital FlippingBook.

En un comunicado, el INAH informó que se trata de publicaciones que abordan temas sustanciales del quehacer de la institución, como la arqueología, la antropología y la conservación del patrimonio cultural.

El catálogo de publicaciones periódicas en formato digital suma 160 números, editados de 2010 a 2015, y puede consultarse en la página web de la Coordinación Nacional de Difusión: www.difusion.inah.gob.mx.

Las revista electrónicas (flippingbooks) se caracterizan por ser de fácil lectura en computadoras de escritorio (con software Windows o iMac) y dispositivos móviles, como teléfonos inteligentes y tabletas, que utilicen el sistema operativo Android o iOS.

Cuentan con funciones como un buscador (por letra o tema), marcador de texto, visualización de página sencilla o doble, herramienta de zoom, tabla de contenidos y navegación hoja por hoja, además del efecto flip page (pasar la página).

Pueden ser compartidas, en su totalidad o por páginas, en las redes sociales, como Facebook, Twitter, Google Plus, Linkedln, VK (Vkontakte) o blogs, como Tumblr, así como por correo electrónico. También es posible descargarlas en formato PDF para su impresión.

Las revistas cuatrimestrales que conforman este catálogo son: Alquimia, creada a finales de 1997, como el órgano de difusión del Sistema Nacional de Fototecas del INAH; publica números monográficos sobre las investigaciones recientes en torno a los acervos fotográficos en México.

Antropología es una publicación que da a conocer artículos inéditos de las diferentes áreas de investigación del Instituto, como la historia, antropología, etnohistoria, arqueología, conservación, restauración, lingüística y patrimonio cultural de México y América Latina.

La revista Arqueología, fundada en 1987, está constituida por textos que dan cuenta de las más recientes exploraciones de la arqueología mexicana, así como ensayos sobre el tema.

Se incluye el Boletín de Monumentos Históricos, publicación en la que arquitectos, historiadores, arqueólogos, entre otros especialistas, difunden sus más recientes investigaciones. La gaceta contribuye y fomenta la conservación y difusión del patrimonio histórico edificado de nuestro país.

Editada por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Cuicuilco es una revista fundada en 1980, dedicada a la difusión de avances de investigación en los ámbitos de la antropología y la historia. Forma parte del Índice de Revistas Científicas y Tecnológicas del Conacyt, y de la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal (REDALyC).

Con-temporánea cuenta con colaboraciones de investigadores nacionales y extranjeros que ahondan en el devenir historiográfico del siglo XX y de lo que va del XXI.

Contribuir al avance del conocimiento en materia de conservación, restauración, museología, gestión y disciplinas afines al estudio del patrimonio, es el objetivo de Intervención. Revista Internacional de Conservación, Restauración y Museología, publicación académica transdisciplinaria editada por la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), que recientemente cumplió su primer lustro.

Hereditas es otra de las publicaciones del INAH que busca abrir un espacio de información con una visión más amplia, crítica y multidisciplinaria a la comunidad cultural de México y de Latinoamérica, sobre los bienes culturales declarados Patrimonio Mundial.

También figuran las revistas Diario de Campo y Rutas de Campo, que dan a conocer los resultados de estudios sobre antropología, historia, lingüística y ciencias sociales, con el propósito de contribuir al conocimiento sobre las ciencias antropológicas y la historia en nuestro país.

Otras publicaciones que forman parte de este catálogo digital son: Revista de estudios de Antropología Sexual, Gaceta de Museos, Historias yVita Brevis.

Fonte: http://www.proceso.com.mx/446084/publica-inah-catalogo-gratuito-revistas-digitales (03/07/2016)

Lucha por el patrimonio


Arqueólogo Walter Alva señala que el Perú debe batallar de manera constante para repatriar los bienes culturales que salieron del país de forma ilegal.

El director del Museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, expresó que en el país se debe mantener la lucha constante por recuperar los bienes culturales existentes en diferentes puntos del exterior.

Así lo indicó al comentar que a inicios de este año llegaron desde Argentina 4,150 bienes culturales recuperados del tráfico ilícito de piezas arqueológicas al extranjero.

La devolución de estas valiosas piezas que pertenecen al patrimonio cultural peruano se produjo tras cinco procesos judiciales, donde la justicia argentina sentenció en favor de la restitución de estos al Perú.

Mejoras
Alva destacó que se trata, hasta la fecha, de la repatriación más numerosa de piezas por dicho concepto, una muestra de la cooperación y armonía del trabajo conjunto llevado a cabo por los gobiernos del Perú y Argentina contra el tráfico ilícito de patrimonio cultural.

El también descubridor del famoso jerarca moche manifestó que a escala mundial existe un sentimiento de que los coleccionistas que tienen objetos en el exterior puedan devolverlo a las autoridades de los países de donde son originarios.

Sostuvo que desde Lambayeque han expresado al Ministerio de Cultura la preocupación por la colección de un ciudadano italiano que falleció en Lima y que tiene muchas piezas de la dinastía Sipán, que esperan ser recuperadas.

“Es una lucha que vamos a emprender y, por supuesto, lo haremos por la vía legal y con el énfasis que debe tener el Estado para repatriar a sus lugares de origen estos tesoros culturales”, enfatizó en declaraciones a la agencia Andina.

Agregó que de esa colección a Lambayeque le interesa lo que fue saqueado de contextos funerarios de Sipán. “Allí tenemos como unas 60 piezas que deben ser traídas a esta zona del país”, comentó.

Mencionó que el objetivo es que se conserve todo lo que pertenecía a Sipán, que fue saqueado y traficado en el exterior, en el Museo Tumbas Reales. “Se busca seguir creciendo como museo y generar mayor interés para las visitas”, concluyó Alva.

Justicia argentina devolvió 4,150 bienes culturales prehispánicos a nuestro país en febrero.

Fonte: http://www.elperuano.com.pe/noticia-lucha-elpatrimonio-43406.aspx (03/07/2016)

Caral: lecciones ancestrales

La ciudad más antigua de América, en Perú, ya intentaba ser una urbe sostenible hace 5.000 años

Un anfiteatro en Caral. Hace 5.000 años el culto al fuego ya utilizaba el manejo de la energía del viento. Ernesto Benavides

Por: Ramiro Escobar

Sobre una terraza polvorienta, aparentemente inútil para vivir, está la vieja ciudad, con sus muros, su anfiteatro, sus calles, sus casas, sus escalones. Con su aura literalmente milenaria. Hace 5.000 años, en este lugar,ubicado a unos 150 kilómetros al norte de Lima, vivían cientos de personas que no conocían la rueda, que tenían una cerámica incipiente y solo unas cuantas estatuillas. Pero abrigaban una clara intuición ambiental en su vida personal y social.

Por eso Caral, la ciudad sagrada de toda una civilización que creció en este valle costeño hace esa montaña de años, se asentó en esta parte ligeramente alta desde donde se domina el horizonte y en donde se pueden evitar las inundaciones y hasta la invasión de mosquitos. Desde la que se planificaba el manejo de los ecosistemas: las tierras productivas más abajo de la ciudad, el bosque ribereño más abajo todavía y, al final, el río, fuente de vida y de peligro a la vez.

“Había allí un conocimiento que se fue acumulando”, sostiene Pedro Novoa, subdirector de Investigación y Conservación de Materiales Arqueológicos del Proyecto Caral, mientras comenta, con cierto asombro, cómo es que 50 siglos atrás ya existían ciertas nociones de conservación en el imaginario y la práctica de los gobernadores de esta ciudad. Una ingeniería sostenible, antiquísima pionera de los esfuerzos más elaborados de hoy en día.

El poner la zona habitada a esa altura, por ejemplo, hacía que la población se mantuviera a salvo de periódicas crecidas del vecino río hoy llamado Supe. En esta parte del Perú el agua no es abundante, viene estacionalmente de acuerdo con las lluvias que caen en la sierra, en las zonas altas. En junio o julio, el curso hídrico apenas puede ser un hilito miserable que no asusta ni a las gaviotas que revolotean por acá; en enero o febrero, en cambio, el torrente se desata.

Los caralinos lo sabían y, por eso, esta urbe ancestral de 32 conjuntos arquitectónicos y 68 hectáreas de extensión, se clavó en un altillo de tierra libre de amenazas fuera de los cauces aluviales y de una forma muy distinta a como, 45 siglos después, los conquistadores españoles se pusieron a tiro de crecidas. Un recorrido por estos recovecos llenos de historia permite apreciar que, en efecto, las posibilidades de una catástrofe acuosa a esta altura se tornan mínimas.

El propósito de conseguir agua, sin embargo, era máximo. Se procuraba un uso óptimo y “cada lugar estaba relacionado con un puquio (‘manantial’ en el idioma andino quechua)”, como declaró a la agencia Efe hace unos meses Ruth Shady, la arqueóloga peruana que ha explorado Caral y lo ha dado a conocer al mundo. Sabían cómo funcionaba la dinámica de los acuíferos y cómo se abastecían por ese mismo río que, en otras circunstancias, se convertía en una amenaza.

Más aún: no solo lo sabían sino que, ya en esos tiempos pretéritos, habrían puesto en práctica la técnica prehispánica denominada amuna (de amuy, una palabra quechua que significa retener), y que consiste en canalizar el agua de las lagunas de las partes altas de los Andes, donde no es tan escasa, para luego filtrarla a grietas o espacios en las partes bajas. De ese modo, los puquios siempre estarían allí, listos para el consumo humano o las labores domésticas.

Había, por añadidura y como sugieren Shady y Novoa, “visión de cuenca”. Es decir, que el recurso hídrico se administraba y se protegía no solo en la ciudad capital, sino también en Vichama, Áspero, Alpacoto, Miraya, Chupacigarro y Lurihuasi, otros asentamientos de la civilización Caral. Desde una de las partes más altas de una de las pirámides caralinas se comprueba claramente que desde allí el valle se atisba, se entiende, se domina.

El almacén del ayer
“A sólo un sol, señor”, canta una vendedora que ofrece una suerte de refresco congelado, envuelto en un plástico, que en Perú llaman "marciano". Está sentada en uno de los muros de la Ciudad Sagrada, bajo un sol algo aplastante y, por mucho menos de un euro traslada al visitante a una casi mística experiencia de sabor almibarado gracias a una fruta denominado lúcuma. Esta delicia, a su vez, nos conduce otra vez al torbellino de la Historia.

Estatuilla encontrada entre las ruinas de Caral. Zona Arqueológica Caral

Era una de las frutas que ya se consumía por estos lares hace 5.000 años, junto con la guayaba o el pacae, del cual se han encontrado restos antiquísimos en las excavaciones, que son como rastros de los banquetes o comidas cotidianas de esos tiempos. La dieta, además de estas frutas consideradas exóticas por los extranjeros, incluía a su vez frijoles, zapallos, camotes (boniatos). Y sobre todo ingentes, productos marinos.

“No hay señales de que hayan consumido cuyes”, explica Novoa al referirse a la dieta de los habitantes de Caral. Es decir, no comían ni criaban la cobaya, un roedor de consumo habitual en la zona andina de Bolivia, Perú y Ecuador y frecuentemente usado sin clemencia en los laboratorios. Tampoco hay rastro de que hayan sido devotos de la carne de camélidos americanos (llamas, alpacas y otras especies). No, lo suyo eran las plantas y el mar.

Especialmente los peces. En una esquina de Vichama, uno de los asentamientos caralinos vecinos al mar, se comprueba al observar unas redes de pesca de cientos, o miles, de años de antiguedad. Parecen que aún funcionan, lo mismo que un anzuelo que sobrevivió a los siglos, y que en aquellos siglos perdidos habría servido para la captura de algunas especies. ¿Cómo es que estos ciudadanos milenarios llenaban su despensa y mantenían sus sociedades y sus familias?

“Había un cuidadoso tratamiento aplicado a la producción, conservación, almacenamiento y circulación de alimentos”, señalan los arqueólogos. Como en el caso del agua y la tierra, los productos diversos, marinos y vegetales se manejaban. El pescado, verbigracia, se salaba para ser conservado. Sobre todo si se trataba de la anchoveta, ese pececillo teleósteo de la familia Engraulidae, abundante en las aguas frías del océano Pacífico que baña las costas cercanas.

Shady y sus investigadores han determinado que este pescadito salado y algunos mariscos amontonados en cestas eran intercambiados por algodón de colores naturales. Los mamíferos marinos tampoco les eran extraños, al punto que algunos asientos ceremoniales están hechos de los inmensos huesos de cachalote. El mar era crucial, y a la vez era esencial saber cómo éste y otros ecosistemas evolucionaban y se transformaban.

Luchando contra el clima
Durante la COP 20, celebrada en Lima, Shady emitió una declaración contundente. Caral, de acuerdo a ella, habría sido “la primera ciudad sostenible a nivel mundial”. Desde hace 5.000 años, nada menos. Porque esa ubicación de la ciudad, ese manejo de las cuencas, ese cuidado con el agua y esa forma de almacenar los alimentos no podía ser casual. Sus habitantes sabían lo que hacían. Tuvieron, ya entonces, capacidad de observar e identificar los movimientos del clima.

De acuerdo a Novoa, con la evolución paulatina de esta civilización, “fue surgiendo una casta de sabios, de gente que sabía cómo manejar estos ecosistemas”. Ese privilegio les habría servido también para situarse en la cúspide la pirámide social, algo que parece notarse en la Ciudad Sagrada, donde son distinguibles casas más grandes, más pequeñas, espacios que parecen destinados a los sacerdotes y gobernantes, en tanto que otros son como callejuelas de pueblo.

Acumular ese poder, sin embargo, llevaba a esta clase a prever los avatares de vivir en este lugar semidesértico donde el agua no abundaba y había que ser previsor con la comida y la energía. Ya tenían una especie de seguridad alimentaria y, si lograron establecerla fue porque, a su tiempo y circunstancia, constataron que había fenómenos desbordados, como el que hoy se denomina El Niño. Hay indicios de que tuvieron que enfrentarlo corajudamente más de una vez.

Hoy mismo, en los pueblos vecinos saben que cuando aparecen ciertas especies como sapos o grillos es porque los cambios ambientales serán inminentes. El calor anómalo y la ausencia de especies marinas debido a la temperatura del mar es algo que les cayó encima en algún tiempo, al extremo que, como precisa Novoa, es probable que hacia el año 1.800 A.C. tuvieran que desplazarse a valles vecinos o a partes más altas, en donde el sustento estaba más a la mano.

El zapallo era parte de la dieta caralina. La seguridad alimentaria estaba basada en frutas, legumbres, verduras y sobre todo productos marinos. Zona Arqueológica Caral.

“Tal vez parte de su declive se debió a que la dieta estaba anudada a especies como la anchoveta (que escasea cuando viene El Niño)”, anota el investigador. En Vichama hay un testimonio dramático de eso plasmado en unos frisos de barro, en donde aparecen unos personajes huesudos, desesperados, a los que se les pueden contar las costillas. En ese momento es probable que su diseño sostenible entrara en crisis, aunque sin duda lucharon por mantenerlo.

También supieron cómo manejar la energía del viento y el fuego, con el cual cocieron sus alimentos y montaron sus cultos, muy asociados a unos recintos que aparecen en varios lugares de la ciudad en los que se mantenían vivos unos fogones aparentemente sagrados. Para lograrlo, increíblemente ya conocían el Efecto Venturi, que sirve para reducir la presión de un fluido (el viento en este caso) al pasar por un conducto de diámetro más pequeño. Poco se les escapaba.

La eterna ciudad
Por si no bastara, las ciudades de Caral eran bastante asísmicas. Resistieron el paso de los siglos, cargados de terremotos feroces, gracias las construcción piramidal y a las shicras, que son como bolsas de piedras envueltas con cuerdas que. al producirse el movimiento. disminuyen su impacto. Usaron, por último, quincha —mezcla de troncos, cañas, barro y fibras vegetales—, un material que ante el evento telúrico dispersa las fuerzas y evita que proliferen los derrumbes.

“No hay indicios de que tuvieran guerras”, apunta Novoa, otro dato que abona la imagen de que fueron tan sostenibles que evitaron los conflictos generalizados. Lograron la cohesión social con estas prácticas, que requerían gran organización, y con una religiosidad asociada al fuego y a las jerarquías. Con una imaginación y una acción que hoy, siglos después, se tornan indispensables y que ahora parecen hablar desde esas paredes y escalinatas ancestrales que miran al cielo.

Fonte: http://elpais.com/elpais/2016/06/27/planeta_futuro/1467023053_356719.html (01/07/2016)

quinta-feira, 7 de julho de 2016

Google lleva parques arqueológicos de Colombia a Street View

El parque de San Agustín, así como otros sitios arqueológicos de Colombia podrán ser visitado virtualmente gracias a Google Street View. (Foto: wikimedia)

Tres parques arqueológicos de Colombia, entre ellos el de San Agustín, reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, podrán ser visitados virtualmente a través de Google Street View.

El Ministerio de Cultura de Colombia reveló que Google también incorpora a su plataforma Street View los parques de el Alto de los Ídolos y el Alto de las Piedras, ubicados en el departamento del Huila (sur) y podrán ser visitados virtualmente a partir del 5 de julio.

“San Agustín representa la capacidad que tuvieron las sociedades prehispánicas del norte de Suramérica para crear y expresar, especialmente en las esculturas monolíticas, los montículos de tierra y los corredores funerarios, su singular forma de organización social y su visión del mundo”, señala el comunicado.

La zona arqueológica de San Agustín alberga más de 500 esculturas talladas en piedra que datan de la época precolombina.

Con el ingreso a la plataforma, los visitantes podrán conocer su historia a través de imágenes de 360 grados, según detalló el Ministerio de Cultura de Colombia.

Adicional, en las visitas virtuales se podrán conocer el Museo Luis Duque Gómez, abierto al público en 2014, en el que se conserva una variada colección de objetos arqueológicos de la cultura agustiniana.

Google Street View, presente en Colombia desde 2012, ya cuenta entre sus contenidos con imágenes del Parque Natural Arqueológico de Teyuna, uno de los más importantes del país, ubicado en la Sierra Nevada de Santa Marta (norte).

FUENTE: EFE

Fonte: http://peru.com/epic/tecnologia/google-lleva-parques-arqueologicos-colombia-street-view-noticia-462738 (03/07/2016)

Reconstruyen la historia de la ciudad maya de Dzehkabtún


Por Reyna Paz Avendaño

Dzehkabtún fue una ciudad maya, ubicada al norte de Campeche, que fue habitada del 300 al 1100 d.C., y tenía un palacio y templos ceremoniales con mascarones, jeroglíficos y pintura mural; sin embargo, el robo de piedras en la década 80 del siglo pasado y su abandono en los 90, ocasionaron que el sitio fuera sepultado por la selva. Pero desde hace cuatro años, arqueólogos alemanes y mexicanos trabajan en la conservación de los vestigios que aún se mantienen en pie.

“Empezamos a trabajar el sitio en 2012 y hemos hecho cinco temporadas de campo. Antes, cuando estuve en la Universidad de Bonn hicimos levantamiento topográfico junto con el INAH, pero en ese entonces no teníamos los recursos del gobierno alemán. Hoy sabemos que la zona abarca seis kilómetros cuadrados, porque el núcleo ceremonial élite no era tan grande, más o menos de medio kilómetro cuadrado, pero alrededor hay edificios dispersos, algunos de élite y otros de la gente común. Hay cantera y toda la infraestructura de una gran ciudad”, explica la arqueóloga Iken Paap.

El primer registro de esta zona se hizo el 4 de mayo de 1887 cuando Teobert Maler, ingeniero y explorador alemán, visitó las ruinas de “Dsekatun” en el municipio de Hopelchén, Campeche, travesía que documentó con fotografías, dibujos y notas de campo, materiales que actualmente resguarda el Instituto Ibero-Americano de Berlín.
“Ese legado fue la fuente principal para el estudio de la arquitectura del sitio, la cual fue destruida en gran parte por el robo continuo de piedras y el abandono de la Hacienda Holcatzín en los años 90”, comenta Kaap, investigadora del Ibero-Amerikanisches Institut.

Gracias al registro de Maler, añade, mexicanos y alemanes visitaron varios sitios prehispánicos entre la región de Santa Rosa Xtampak y Edzná, área poco explorada. “Resultó que Dzehkabtún tiene mucha arquitectura tardía que no es común en la zona, tiene muchos edificios que fueron alterados al final del clásico y eso nos hizo pensar que valía la pena hacer un proyecto para saber qué pasó al final del clásico, cuando toda la gente abandonó el sitio y emigró a las ciudades del norte como Chichén Itzá o Mayapán”.


JERGLÍFICOS, ENTIERROS, MASCARONES... ¿Qué arquitectura se conserva en Dzehkabtún?, se le pregunta a la arqueóloga Kaap. “Templos y palacios. Fue una ciudad desestimada porque no es ‘bonita’, además el terreno fue ocupado para la producción de caña de azúcar y después por una hacienda ganadera. No obstante, tras varios años de investigación sabemos que el sitio sí tuvo importancia, estaba conectado con las redes de intercambio que iban desde el centro de México hasta Guatemala, con quienes intercambiaban obsidiana y otras materias primas”

—¿Qué edificios ceremoniales o de élite existen?

—Hay un edificio con crestería que fue un templo y que consolidamos el año pasado, también hay parte de un palacio, pero notamos que muchos edificios fueron presa de derrumbes.

—¿Encontraron mascarones?

—El palacio presentó un mascaron caído, entonces uno o dos pedazos están en el patio, pero el edificio está derruido. No hubo mascarones de entrada que representen a algún reptil. No sabemos qué representa el hallado, aunque se dice que son caras de Chac (mool).

—¿Se adoraba a algún dios en específico?

—En algunas colecciones privadas hay retratos del Dios M (Ek Chuan) que era, entre otros, el dios del intercambio de mercados, aunque seguramente también se adoró al dios de la lluvia. Como no hemos encontrado muchos detalles arquitectónicos por la destrucción del sitio, no sabemos esa parte de las deidades.

—¿Hallaron presencia de glifos?

—Tenemos dinteles y un panel con glifos que no nos llevan a mucho conocimiento, en un dintel apareció una fecha pero desafortunadamente el glifo ésta erosionado.
“Tampoco sabemos el nombre original del sitio, en la hacienda en donde también Maler buscó sus guías locales que le dijeron que Dzehkabtún puede significar mano izquierda de piedra, pero eso no tiene mucho sentido. No tenemos alguna inscripción que nos diga el nombre original del sitio”, agrega Kaap.


—¿Hay evidencia de que los edificios tenían pinturas murales?

—Sí, en el mismo edificio de la crestería hay una banda con glifos que conserva un poco de pintura amarilla, blanca, negra y roja, pero está tan destruida que sólo se ve que hubo algo pero no se puede descifrar qué. Hubo otros monumentos, por ejemplo, dos dinteles que Teobert Maler dibujó pero ya no están, a lo mejor se los robaron o están en alguna colección privada.

Sobre el total de material hallado, Iken Paap indica que predomina la cerámica, toneladas de piezas, que pudieron localizar en la parte habitacional, espacio en donde también hallaron entierros humanos.

“Encontramos entierros debajo de las casas y alrededor de éstas, sobre todo del clásico terminal, cuerpos que colocaron con sus platos y ofrendas. Son entierros de personas no pertenecientes a la élite. Pero un hallazgo interesante que tuvimos el año pasado fue una ofrenda de nueve excéntricos de sílex depositados en su posición original y por el momento, estamos esperando los resultados de laboratorio”.

—¿Hay indicios de guerra o de habitantes guerreros?

—Tenemos indicios de que se quemaron casas, pero eso puede ocurrir por diversas razones. Tenemos el caso de dos restos (de casas) con un fin violento porque el techo cayó sobre las personas, de las que encontramos sus restos óseos quemados, eso puede significar guerra o rito de terminación. Esto es un descubrimiento que registramos apenas hace dos meses.

Kaap asegura que aunque Dzehkabtún fue una ciudad clave dentro del comercio, no implica que haya sido la principal ocupación de sus habitantes, motivo por el cual actualmente excavan el centro del sitio y un grupo habitacional al sureste, para comparar actividades económicas. “Tenemos fondos para dos temporadas más, las cuales iniciarán en febrero de 2017”.

Fonte: http://www.cronica.com.mx/notas/2016/969756.html (30/06/2016)

Huamachuco: muestran sitios arqueológicos a todo el mundo

Millones de personas apreciarán imágenes actualizadas de estos vestigios preincas. | Fuente: Cortesía | Fotógrafo: Unidad Ejecutora 007: Marcahuamachuco

Imágenes actualizadas de monumentos Marcahuamachuco y Wiracochapampa se apreciarán en Internet gracias a convenio entre el Ministerio de Cultura y Google Inc.

Imágenes actualizadas de los sitios arqueológicos Marcahuamachuco y Wiracochapampa podrán apreciarse en Street View, herramienta de Google Maps y de Google Earth que proporciona vistas panorámicas de calles de ciudades, gracias a un convenio entre el Ministerio de Cultura y Google Inc., informó la Unidad Ejecutora 007: Marcahuamachuco.

Estos monumentos preincas, ubicados en la provincia liberteña de Sánchez Carrión, figuran en la relación de 91 bienes inmuebles declarados Patrimonio Cultural de la Nación donde se realizará la captación de imágenes panorámicas para la Edición Especial de Google Street View.

El registro de los monumentos emblemáticos de Huamachuco se realizó con el equipo portátil conocido Trekker, mochila utilizada por los operadores de Google para la toma de imágenes mediante su sistema de captación de vistas panorámicas.

“La actualización de imágenes en la Internet nos ayudará a difundir el patrimonio arqueológico de Huamachuco y de nuestro país a través de recorridos virtuales”, expresó el responsable de la Unidad Ejecutora 007: Marcahuamachuco, Hugo Deudor Yarasca.

Fonte: http://rpp.pe/peru/la-libertad/huamachuco-muestran-sitios-arqueologicos-a-todo-el-mundo-noticia-975925 (01/07/2016)

domingo, 3 de julho de 2016

CERÂMICA MOCHICA - A ARTE EM REPRESENTAR A VIDA


Saiu a 15ª matéria da Coluna "AMÉRICA MISTERIOSA", do Jornal Página 3, de Balneário Camboriu-SC!!!

http://www.pagina3.com.br/coluna/americamisteriosa