segunda-feira, 28 de agosto de 2017

Gran expectativa por llegada del busto con el rostro de la Señora de Cao


La réplica de la sacerdotisa es paseado por el distrito de Magdalena de Cao

Textos: Redacción » Fotos: Cristina Aguilar

Gran expectativa se vive en el distrito de Magdalena Cao, ubicado en la provincia de Ascope, por la llegada y entrega simbólica del busto de la Señora de Cao.

El busto con el rostro de la Señora de Cao será entregada a la comunicad de Magadalena de Cao en el Complejo Arqueológico El Brujo.

Las principales autoridades de la región La Libertad vienen participando de un pasacalle por Magdalena de Cao donde pasean el busto de la Señora de Cao en el anda ceremonial.

En este pasacalle participan el alcalde de Magdalena de Cao, Jhon Vargas; el alcalde provincial de Trujillo, Elidio Espinoza; el gobernador regional de La Libertad, Luis Valdez; Fernando Armas, prefecto regional de La Libertad, entre otros.

HISTORIA
Regulo Franco, arqueólogo descubridor de la Señora de Cao, brindó detalles de esta poderosa líder de la élite Mochica hace 1700 años atrás.

Cabe destacar que se realizó una presentación del proceso llevado a cabo para producir la reconstrucción facial forense y la réplica del cuerpo momificado de la Señora de Cao. Esta exhibición se desarrolló en el Complejo Arqueológico El Brujo.

Fonte: http://diariocorreo.pe/edicion/la-libertad/gran-expectativa-por-llegada-del-busto-con-el-rostro-de-la-senora-de-cao-video-769902/1 (26/08/2017)

quarta-feira, 23 de agosto de 2017

Tesoros arqueológicos de Teotihuacán irán a museos de EE.UU.

Imagen referencial. En los últimos años en Teotihuacán se han realizado varios descubrimientos, pero de acuerdo con los arqueólogos y especialistas mexicanos falta mucho por descifrar de esta poderosa urbe que tuvo más de 20 kilómetros cuadrados y 100 000 habitantes. Foto: archivo AFP

Agencia DPA

La riqueza de la cultura prehispánica teotihuacana de México se exhibirá en Estados Unidos en la muestra 'Teotihuacán: ciudad de agua, ciudad de fuego', que se presentará en San Francisco y Los Ángeles, anunciaron este 22 de agosto del 2017 los organizadores.

La muestra exhibirá piezas emblemáticas de esta enigmática cultura mexicana, junto con otras halladas en excavaciones más recientes hechas en esa zona arqueológica, la más visitada de México y que se localiza unos 50 kilómetros al noreste de Ciudad de México.

'Teotihuacan, city of water, city of fire' reúne 250 piezas pertenecientes a la zona arqueológica y al Museo Nacional de Antropología, anunció Enrique Ortiz Lanz, coordinador de exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.

La exhibición se podrá apreciar del 30 de septiembre al 11 de febrero en el Museo de Young, que depende del Museo de Bellas Artes de San Francisco. Luego se presentará en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA), entre el 25 de marzo y el 15 de julio de 2018.

En los últimos años en Teotihuacán (tiempo 150 a.C.-650 d.C.) se han realizado varios descubrimientos, pero de acuerdo con los arqueólogos y especialistas mexicanos falta mucho por descifrar de esta poderosa urbe que tuvo más de 20 kilómetros cuadrados y 100 000 habitantes. Hasta ahora apenas han sido explorados poco más de ocho kilómetros cuadrados.

Pese a los hallazgos, como un túnel que representa el inframundo encontrado en 2003 bajo la Pirámide del Sol y el Templo de la Serpiente Emplumada, aún faltan saber el nombre original de la ciudad, su lengua y su grupo étnico, entre otras interrogantes.

Los aztecas la encontraron abandonada en el siglo XIV y la llamaron Teotihuacán por su monumentalidad. El nombre significa "ciudad de dioses" en náhuatl. En 1987 fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) Patrimonio de la Humanidad.

La muestra presentará vasijas, cerámicas, esculturas de piedra y fragmentos de pinturas. También mostrará una figura del dios del fuego, Ometeotl, recién encontrada en su sitio original. Otras cuantas piezas pertenecen al Museo de Bellas Artes de San Francisco.

"Muchas de las piezas de la exposición de ellas fueron extraídas recientemente del T serán mostradas por primera vez en los Estados Unidos. Muchas, por ejemplo de la Serpiente Emplumada y de las pirámides de la Luna y del Sol", explicó Miriam Newcomer, directora de relaciones públicas del Museo de Bellas Artes de San Francisco.

La primera vez que el público estadounidense pudo apreciar los vestigios de la cultura teotihuacana fue en 1993, con la muestra 'Teotihuacán: arte de la Ciudad de los Dioses' en el Museo de Young de San Francisco.

Posteriormente, en reciprocidad el LACMA mandará a México una muestra de arte budista en 2018, mientras que el Museo de Young enviará otra sobre el dios egipcio Osiris para 2019.

Fonte: https://www.elcomercio.com/tendencias/tesoros-arqueologia-teotihuacan-museos-eeuu.html (22/08/2017)

terça-feira, 15 de agosto de 2017

El misterio de las esferas de piedra de Indiana Jones

En Costa Rica, varias fueron destruidas por saqueadores que esperaban encontrar tesoros en su interior

Las petroesferas son iguales a las que aparecen en la película Indiana Jones. Foto: Captura de vídeo

Costa Rica (EFE).- Ya se conoce el origen de las petroesferas precolombinas de Diquís, en el delta del mismo nombre entre los ríos Terraba y Sierpe, en el suroeste de Costa Rica, que inmortalizó la primera película de la saga de “Indiana Jones”. Esa gran bola de piedra que perseguía al héroe por una entrampada salida de un templo, en la perdida selva centroamericana, fue construida por los indígenas borucas y era un signo de distinción.

La novedad hoy es que los arqueólogos trabajan con las petroesferasprecolombinas de Diquís que se han encontrado ubicadas en su sitio original,semienterradas, ya que las que se conocían hasta ahora, habían sido desplazadas o destruidas porque los profanadores llegaron a pensar que escondían tesoros en su interior.

El arqueólogo Francisco Corrales, del Museo Nacional de Costa Rica, explicó a Efe: “hemos estudiado el terreno en el que se encuentran más de 15 de estas esferas, y algunas están colocadas al costado de ramblas que acceden a edificios residenciales, como para dar la bienvenida. Se utilizaban como signo de jerarquía, de rango y de distinción étnica”.

Las decenas de esferas, que tienen un diámetro que van desde los 7 centímetros a los 2,66 metros, con un peso máximo de 16 toneladas, están declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, y aparecieron en 1939 al deforestar la zona una compañía bananera de Estados Unidos. Foto: EFE

La conservadora y arqueóloga del Instituto Nacional de Antropología de México, Isabel Medina González, y asesora del Museo Nacional (MN) de Costa Rica, también en declaraciones a Efe, coincide con Corrales en que las esferas “son elementos fundamentales de estatus en las sociedades caciquiles precolombinas de Costa Rica”. Las esferas se encuentran en cuatro zonas arqueológicas declaradas Patrimonio Mundial, y denominadas: Batamal, Finca 6, Grijalba 2 y El Silencio.

En Finca 6 es donde se encontraron las esferas semienterradas y donde se trabaja en la actualidad en su análisis y desenterramientos.

ELEMENTO ÚNICO EN EL MUNDO
La arqueóloga e investigadora mexicana Isabel Medina es tajante en su valoración: “es una oportunidad increíble de estudiar estos elementos únicos en el mundo; y en particular las cinco esferas parcialmente enterradas en Finca 6, y estudiar los mecanismos de deterioro y sus causas”.

El trabajo pues es “liberar las esferas mediante una excavación arqueológica y micro-excavación con el fin de documentar su estado físico, tanto en la superficie superior expuesta, como en la parte bajo tierra, ello con el objetivo de conformar un expediente del estado físico de cada una”, explicó la experta.

“La decisión de mantener a las esferas semienterradas creo que ha sido la adecuada por su conservación ‘in situ’ y su posterior estudio” que se está ya realizando con un equipo multidisciplinar del Museo Nacional de Costa Rica.

ESFERAS PERFECTAS
Las esferas tienen una perfección increíble ya que “algunas llegan al 96 por ciento”, dice Corrales quien también estudia los instrumentos con los que se fabricaron: “hemos encontrado las herramientas que se utilizaban cerca de las esferas y los instrumentos para darles el alisado. Hay esferas muy perfectas de casi el 96 por ciento y otras más vastas. Se fabricaban en varios materiales, rocas de granito y gabro, piedra caliza o arenisca, pero la mayor parte en gabro”, dijo el arqueólogo.

“Se fabricaban con grandes bloques de piedras que se trasladaban hasta donde se colocaban, utilizando herramientas también de piedra como martillos, y después se realizaba un trabajo más fino de pulido” añade.

“Las sociedades indígenas trabajaron la piedra desde el momento que llegaron hace miles de años. Alrededor del 400 antes de Cristo comenzaron ya con la manufactura de las esferas inspiradas, tal vez, en los cantos rodados de los ríos”, explica el arqueólogo.

Las esferas se encuentran en varios contextos, como en grupos de hasta 14 o 15, en áreas abiertas en las aldeas, y también en zonas periféricas como lugares especiales. Las pequeñas en contextos cerrados con fragmentos de esculturas, y muy pocas fueron encontradas en tumbas.

Foto: Captura de vídeo

LAS DISTINTAS TEORÍAS
Digan lo que digan los expertos, demuestren lo que demuestren, la existencia de las petroesferas provocan teorías de todo tipo y que todo tipo de gente quiere escuchar. Por ejemplo: los antropólogos Ivar Zapp y George Erik aseguran que las esferas son la gran prueba de que en el delta del Diquís se asentó una gran civilización de cara al mar.

En su obra “La Atlántida en América” señalan que las petroesferas les indicaban rutas marinas, como instrumentos de navegación, y que su alineación indicaban lugares como el Estrecho de Gibraltar las pirámides de Egipto o la Isla de Pascua. Otras teorías señalan directamente a los extraterrestres quienes las trasladaron desde algún lugar del Universo, ya que consideran que el material con el que están hechas no se encuentra en el delta del Diquís.

Por su parte las tradiciones, fundamentalmente orales, y provenientes de las poblaciones indígenas en contacto con los burucas, justificaban la existencia de las esferas porque el dios Trueno las lanzaba a los huracanes para alejarlos con una gigantesca cerbatana.

SÍMBOLO DE LA NACIÓN COSTARRICENSE
Las esferas de piedra están consideradas como un símbolo patrio. La manifestación de Costa Rica. Y así, el 30 de julio del 2014, la Asamblea Legislativa del país aprobó la declaración de las “Esferas Indígenas Precolombinas” -así se les denomina en el documento- como “Símbolo Patrio y de interés público”. Anima a su estudio, investigación, protección, conservación, restauración y recuperación y su inclusión en los temarios de estudio de los escolares.

Sin embargo, la arqueóloga especialista Ifigenia Quintanilla, con más de 25 años de estudio de las esferas y autora del único libro científico sobre ellas: ”Esferas Precolombinas de Costa Rica” piensa que el poco interés colectivo sobre ellas que existe en Costa Rica es un tema “que me obsesiona”.

Sobre la poca participación de las comunidades locales en su gestión cultural y hasta turística, comenta telefónicamente a Efe: “Las instituciones deben hacer su trabajo, pero las comunidades locales deben hacer el suyo”.

Quintanilla citó a los avances tecnológicos y científicos que se están aplicando a las esferas como fuente de nuevos descubrimientos.

“Estamos comenzando. Tenemos una información básica y, sin lugar a dudas, grandes momentos nos hará vivir la investigación científica sobre las petroesferas, únicas en el mundo”, finalizó.

Fonte: https://www.debate.com.mx/mundo/El-misterio-de-las-esferas-de-piedra-de-Indiana-Jones-20170811-0009.html (12/08/2017)

segunda-feira, 7 de agosto de 2017

Recorre el Museo de Sitio de Monte Albán

El Museo de Sitio de Monte Albán resguarda parte de la colección de Estelas Grabadas halladas en la zona arqueológica (Abdiel Velasco Escudeiro)

Las vacaciones siempre son un momento perfecto para tomar nuestra mochila y recorrer los distintos rincones que Oaxaca nos ofrece. Y para muestra, un magnífico espacio para visitar, es el Museo de Sitio de la zona arqueológica de Monte Albán.

El museo, abierto al público en noviembre de 1994, ofrece un panorama sobre la historia de la ciudad prehispánica de Monte Albán, nombrada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad junto con la ciudad de Oaxaca el 11 de diciembre de 1987.

Su temática inicia con la historia del descubrimiento y exploración a través de los relatos de los múltiples viajeros y exploradores que visitaron el sitio desde el siglo 19, los proyectos de exploración de Leopoldo Batres y de Alfonso Caso, y finalmente proyectos especiales de Arqueología de 1992-1994.

Se muestran ejemplos singulares de la cerámica como estilos, formas, materias primas, decoraciones y usos de los distintos objetos de carácter utilitario y ritual que desarrollaron los zapotecos. Además, el museo resguarda parte de la colección de estelas grabadas de Monte Albán, en las que se muestra el desarrollo del sistema de escritura zapoteca durante los más de 13 siglos de ocupación de la ciudad.

Impresionante colección

El museo, abierto al público en noviembre de 1994, ofrece un panorama sobre la historia de la ciudad prehispánica de Monte Albán

El Museo de Sitio de Monte Albán resguarda parte de la colección de Estelas Grabadas halladas en la zona arqueológica, que muestran el desarrollo del sistema de escritura durante las cuatro fases de ocupación zapoteca de este sitio arqueológico.

Con una selección de piezas, proveniente en su mayoría, del Proyecto Especial de Arqueología 1992-1994, el Museo de Sitio introduce a los visitantes en todos aquellos temas relevantes del mundo zapoteco prehispánico: arquitectura, cronología, cerámica, escritura, comercio y prácticas funerarias.

Monte Albán
Fue una de las ciudades más importantes de Mesoamérica. Se fundó en el 500 a.C sobre la cima de una montaña en el centro de los Valles Centrales de Oaxaca y funcionó como capital de los Zapotecas desde los inicios de nuestra era hasta el 800 d. C. En su momento de mayor desarrollo, Monte Albán llegó a tener cerca de 35 mil habitantes, quienes vivían en su mayoría en las laderas terraceadas de la montaña, dedicadass a la agricultura.

Una de las urnas encontradas en la zona arqueológica de Monte Albán. FOTO: Abdiel Velasco

Museo de Sitio de Monte Albán
Área Uno: Información general de la ubicación del sitio arqueológico.

Área Dos: Estelas donde se pueden ver los ejemplos de escritura; entre ellas podemos distinguir días, años, así como verbos y sustantivos.

Área Tres: En esta área se encuentran piedras grabadas donde se encuentran plasmadas las diversas actividades rituales y ceremoniales que constituían un aspecto importante en la cultura Zapoteca.

Área Cuatro: Ubicados monolitos conocidos como “lápidas de conquista” registran la historia de Monte Albán.

Área Cinco: Aquí se encuentra el obelisco, proveniente de la plaza principal, donde muestra a seis hombres acompañados por sus nombres calendáricos y personales. Igualmente se encuentran vitrinas con materiales cerámicos.

Área Seis: Podemos observar en esta área las lápidas con representaciones de personajes de élite.

Fonte: http://www.nvinoticias.com/nota/64869/recorre-el-museo-de-sitio-de-monte-alban (20/07/2017)


terça-feira, 1 de agosto de 2017

Pampa Iluga: El hallazgo que abrió la prehistoria del norte grande


Por: Francisco Velásquez

Un grupo de arqueólogos liderados por Mauricio Uribe hallaron un centro ritual preincaico llamado Pampa Iluga. En el sitio, se han encontrado vestigios de diferentes civilizaciones que existieron en el lugar hace 3 mil años.

El río Tarapacá bajaba con fuerza desde el altiplano para llegar a la Pampa del Tamarugal y regar los fructíferos campos de Pampa Iluga, uno de los centros de cultivo más extensos del norte grande en la época del formativo, hace 3 mil años.

El formativo es un nombre que le dan los arqueólogos al período de la prehistoria en que las comunidades cazadoras/recolectoras comenzaban a asentarse y a generar los primeros campos de cultivo.

En el sector entre Iquique y Tarapacá se dio esta condición de vida y las civilizaciones que existieron en esa época dejaron huellas que hoy podrán ser descifradas, estudiadas y divulgadas por el hallazgo hecho por el arqueólogo Mauricio Uribe y un equipo de investigadores y estudiantes de la Universidad de Chile que han hecho prospecciones, grandes caminatas y terrenos sistemáticamente desde 2003, y que hoy tienen como resultado, el hallazgo de uno de los centros rituales más grandes que se haya conocido en el Norte Grande.

Las 46 hectáreas que tiene este gran centro de cultivo no fueron un lugar de vivienda en la época del formativo, sino que era un centro ritual en el que las comunidades del sector costero, cazadores recolectores, sembraban en la época de verano cuando crecía el río para desarrollar el cultivo de zapallo, algarrobo, maíz, quínoa, entre otros.

Según relata Mauricio Uribe, arqueólogo de 46 años que desde los veinte ha caminado por el desierto, primero con sus profesores en equipos de investigación y luego para dedicar su vida a estudiar las civilizaciones que han existido en el norte grande. “Para estas culturas la naturaleza también es una sociedad, también tiene cultura que es equivalente a la de los humanos, por lo mismo, su trato con su territorio es horizontal, el humano no domina la naturaleza, sino que convive en un diálogo con ella. Por eso ellos se comunican con los cerros, el agua, los animales. Porque se entienden de la misma manera, yo te doy, tu me das y tengo que retribuirte. Eso es parte de la cosmovisión andina, una forma de concebir el mundo”.

En el hoy desértico paisaje de Pampa Iluga se dibujan 80 túmulos de tierra que miden cerca de siete metros los más altos y que en su interior, tal como una bóveda, resguardan las ofrendas, entierros humanos, objetos, restos de alimentos, entre otros rastros de las diferentes culturas que pasaron y utilizaron el territorio en tres mil años.
Desde este centro ritual se ve la cordillera de los Andes que anuncia el altiplano y la cordillera de la costa que separa la pampa de océano. La forma y la posición de los túmulos entonces no es azarosa, sino que está en una diálogo con su entorno. “Una de las hipótesis que tiene la arqueología es que estos cerros artificiales son una réplica de los cerros reales y poderosos del sector, probablemente una vinculación con el entorno a la cual se le hacen ofrendas”, explica el arqueólogo.

Uno de los túmulos de Pampa Iluga, de fondo el cerro Tata Jachura, una de las cumbres de la cordillera de los Andes

El Tata Jachura es una de las montañas más altas y poderosas de la cordillera de los Andes, es un malcu, un cerro sagrado, al cual las culturas le ofrendaban cerámica, animales, cuerpos humanos, entre otros objetos que hoy podrán ser conocidos y estudiados.

Entre las montañas que rodean a Pampa Iluga también está el cerro Unitas, lugar donde desde el cielo se puede observar el geoglifo conocido como el gigante del desierto, otro de los símbolos que hacen de este entorno un sistema de comunicación entre las culturas ancestrales y nuestra civilización.

En este centro ritual y especialmente de cultivo existe una conexión entre la vida y la muerte. Mauricio Uribe, cuenta que dentro de lo que han encontrado hay “varios túmulos que tienen momias más que como cementerio como ofrenda. Esto porque hay una relación entre la muerte, los muertos, la vida, el agua, todos esos elementos están simbólicamente articulados. Por eso los túmulos tienen adentro entierros de algunas personas que están enfardadas envueltas en posición fetal como si estuvieran en el vientre de la madre”.

Estos símbolos responden a la categoría ritual de este territorio, que en el contexto del desierto, es un oasis donde se producía el alimento para todos los asentamientos. Era un contexto comunitario colaborativo durante las primeras épocas del formativo, ya que las culturas posteriores tuvieron, incluso, problemas en la administración de estos campos, los que también generaron desigualdades y complejidades sociales propias de la vida aldeana o sedentaria.

Figura cerámica del periodo formativo – las utilizaban para ofrendar a la naturaleza y pedir fertilidad para los campos

Los túmulos son característicos de las culturas del norte grande, pero en este sitio en particular, estos cerros artificiales están unidos por una especie de plaza que daba este carácter comunitario ritual. Otro símbolo característico de Pampa Iluga son las parejas de rocas erguidas, que como monumentos representaban dimensiones duales como la vida y la muerte, el hombre y la mujer. Según dice Mauricio Uribe “no se había visto en otro lugar lo que aquí existe, o por lo menos, con tanta claridad”.

Tardío intermedio: migración de la pampa al altiplano
Por cientos de años la Pampa se fue trasformando en un nuevo lugar para habitar y esto comenzó a dar forma a pequeñas aldeas, asentamientos que desarrollaron la agricultura, siempre en un diálogo con la costa y sus recursos.

Producto de la explotación de los grandes campos de cultivo se generó “toda una complejidad social que está asociada al trabajo agrícola, la vida aldeana y sedentaria, que implicó una serie de cambios organizacionales, las familias tienen que obedecer a un poder superior y algún tipo de jerarquía , lo que generó desigualdades sociales que se fueron incrementando en el tiempo”.

Campos de cultivo – Pampa Iluga

Con esta forma, se da paso al período que los arqueólogos llaman época preincaica – desarrollo regional o intermedio tardío. Tiempo en que las comunidades comienzan a trasladarse más arriba en la cordillera formando nuevos asentamientos en la precordillera.

“Al parecer hay temas climáticos que afectaron la vida en Pampa Iluga y en la del Tamarugal, hubo mayor aridez, menos precipitaciones en el altiplano, lo que implicó que lugares como este fueran afectados. A su vez, como se produjo una concentración tan importante de personas en la pampa, se provocaron problemas sociales con los que el sistema no aguanto más y comenzó la disgregación.

Al desintegrarse, estos sistemas sociales, que vivían en la pampa de forma nuclear y concentrados, se generan nuevos asentamientos, como diásporas a ubicarse en diferentes lugares subiendo por la cordillera con el afán de llegar lo más cerca posible de las fuentes de agua que proporcionaba el altiplano”, explica Mauricio Uribe.

Por toda la precordillera se disgregaron pequeños poblados o pucara, comienzan a desarrollar cultivos en macetas y perfeccionan las técnicas de regadío y canales. Por toda la cuenca del río Tarapacá se puede encontrar hoy cientos de pequeños sitios arqueológicos que hablan de esta disgregación social.

“Los poblados no eran tan denso ni concentrado, pero todos estos pucaras tenían sus sistemas agrícolas, esa misma población es la que de alguna manera va a generar esta otra dinámica en estas aldeas que se vinculan con otras poblaciones, produciéndose una mayor integración con comunidades del altiplano que manejaban la ganadería a gran escala, generándose una mixtura entre estas poblaciones pampinas tarapaqueñas con la altiplánica ganadera.

Esta mezcla luego se va a conocer como el proceso de aymarización de ese territorio. Esto se dio por cerca de 2 mil años hasta que llegaron los incas y como imperio comenzaron a ocupar todo el territorio altiplánico e incluso llegaron a Pampa Iluga, donde permanecieron y generaron sus practicas rituales.

Los incas en Pampa Iluga
“Lo particular con Pampa Iluga es que todo ese proceso lo tenemos documentado completo sin interrupciones, todo ese recorrido de 3 mil años de las poblaciones locales, que permitirá comprender la prehistoria del norte grande y en específico de la pampa del Tamarugal”, explica Mauricio Uribe.

Esto es particular respecto a otros sitios arqueológicos, ya que en Arica o San Pedro, lo que se ha encontrado está fuertemente influenciado por el proceso de Tiahuanaco, una gran civilización – estado proveniente del Titicaca

Ceramica Inca – dibujos de camélidos

En Pampa Iluga, luego de los procesos del formativo y del periodo intermedio tardío, los incas ocuparon el territorio y este centro ceremonial prehistórico fue también para ellos un símbolo.

“Los incas aquí hicieron muchas intervenciones, porque hay material inca fino, por lo mismo nosotros decimos que aquí hay material imperial, ya que tiene una decoración muy fina, muy elaborada policromática, con figuras de camélidos, ramas que representan el maíz, figuras geométricas que pueden ser los cerros o cruces que puede representar el sol. Además, tienen los colores imperiales, negro, rojo y crema”.

Labio de pieza de cerámica del periodo formativo

“Fue un lugar importante para el estado incaico, ya que también está la relación con el paisaje sagrado donde están los cerros Tata Jachura, Unitas y el Cerro Esmeralda que está hacia la costa donde fueron halladas dos niñas que fueron enterradas con ofrendas incaicas y que hoy están en el museo de Iquique.

Mazo de molienda preincaico hallado en los túmulos de Pampa Iluga

En este sector también se han hallado diferentes artefactos de molienda o posibles armas y un sin fin de cerámica que tiene rasgos del formativo, ya que las decoraciones eran mucho más simples y generalmente geométricas, así como también figuras humanas hechas en arcilla que se asociaban a los rituales que estas culturas hacían pidiendo fertilidad y abundancia a los elementos de la naturaleza.

Fonte: http://radio.uchile.cl/2017/07/22/pampa-iluga-el-hallazgo-que-abrio-la-prehistoria-del-norte-grande/ (22/07/2017)

O Candelabro de Paracas!!!

Saiu a 38ª crônica da Coluna "América Misteriosa", do Jornal Página 3 de Balneário Camboriú!!!
Passa lá para conferir!!!

Link: http://www.pagina3.com.br/coluna/americamisteriosa