domingo, 29 de junho de 2014

Fortaleza en las alturas andinas

Sector alto, destinado a lo sagrado. Torreón de vigilancia y un templo.

Kuelap es un sitio arqueológico monumental del Perú. Construido por la cultura chachapoya, abarca 450 hectáreas y está ubicado en la parte alta del río Utcubamba, en el distrito Tingo, a tres mil metros sobre el nivel del mar.

Por Gustavo Rebord (Especial)

Kuelap ocupa parte de los Andes y la selva amazónica de Perú. El complejo monumental está ubicado en el Departamento Amazonas y de acuerdo a estudios, fue construido por la cultura chachapoya entre el 1100 y el 1450 después de Cristo.

Abarca 450 hectáreas y fue construido con grandes piedras y una gran plataforma artificial sobre la cima del cerro Barreta. Tiene una longitud aproximada de 600 metros y custodia una especie de muralla que en partes llega a los 30 metros de alto.

A simple vista los observadores piensan que es un lugar inaccesible, con numerosos abismos y farallones por tres de sus cuatro costados. El complejo fue habitado hasta 1450, cuando los incas lo conquistan e introducen modificaciones en la arquitectura y en 1532 el conquistador español Diego de Alvarado lo cercó y trasladó la población a otro sector más accesible.

Kuelap, “lugar frío” en lengua nativa, posee una planta elíptica con orientación del eje principal norte — sur, dos plataformas artificiales conforman el pueblo alto y el bajo, contiene edificios monumentales y 505 construcciones.

El primero ocupa el sector norte, allí se ubica lo sagrado y habitaciones de las clases altas, como el torreón para la vigilancia, el templo de adoración a los dioses y unas habitaciones destinadas a lo que hoy llamaríamos hospital, también están las viviendas de los que encargados.

La parte baja estaba destinada a viviendas y corrales.
La muralla de contención fue construida de piedra caliza canteada y distintos tipos de acabados, fijadas con argamasa de arcilla amarilla, y de forma curva.

Tiene sólo tres accesos que en forma de túneles cónicos de tres metros de ancho al comienzo, que se angostan a medida que se avanza y terminan en 70 centímetros, lo que demuestra que funcionaron como control de ingreso.

Tres estructuras
Tres estructuras arquitectónicas llaman la atención por sobre el conjunto. Son los llamados: El Torreón, el templo mayor o también llamado Tintero y el Castillo.

El Torreón. Es una estructura de siete metros de alto con gruesos muros de piedra que sigue la forma irregular de la montaña y forma una “D”. Ocupa la parte alta de la ciudadela, con inmejorables vistas sobre los valles de los alrededores de posición hegemónica y estratégica.

Se cree que su función era defensiva porque en las excavaciones realizadas tras su descubrimiento se encontraron miles de proyectiles de piedra para hondas y restos de hachas entre otros objetos.

El Castillo. A diferencia de las otras construcciones que son de forma circular, este fue construida en rectángulo (27 metros por nueve) y tiene un altar de tres niveles donde se realizaban sacrificios ceremoniales y rituales religiosos. Se cree que fue agregado por los incas.

El Tintero. Es el único edificio público ubicado en el sector sur de la ciudadela. Tiene forma de cono invertido de 5,50 metros de alto, una base de 13,50 y un coronamiento de 15 metros. El interior de forma cilíndrica albergó, según los investigadores, funciones ceremoniales, rituales y festivas. Además se estima que también habría cumplido roles astronómicos y ceremoniales, relacionados con el cambio de las estaciones y tiempos de siembra y cosecha.

Arquitectura doméstica
En la ciudadela se observan los cimientos y paredes de unas 420 viviendas de forma circular de no más de siete metros de diámetro y están agrupadas alrededor de patios con veredas de material y pequeños aleros de laja en sus muros. Se presume que tuvieron techos de paja de forma cónica para la salida del humo por la parte superior. Las fachadas poseen hermosos frisos realizados con piedras con formas geométricas y zoomorfas imitan figuras de víboras y aves, entre otras especies.

De pisos empedrados se conservan vestigios de que el interior estaba revocado y pintado. Cada vivienda tenía una cisterna subterránea, fosas donde colocaban las momias de sus ancestros y pequeños corrales de piedra donde criaban al cuy (roedor). Se cree que la ciudadela alojaba a la elite religiosa, política, guerrera y social de los chachapoyas.

Perfil de la cultura
Los chachapoyas, creían en el más allá y en el descanso eterno, enterraban a sus muertos mirando al este hacia la salida del sol o en dirección a las fuentes de agua.

Para los personajes más importantes construyeron mausoleos en las salientes de acantilados donde depositaban los sarcófagos sagrados realizados en arcilla, madera y caña y pintados con vivos colores.

En la cosmovisión chachapoya el principal lugar lo ocupaba el agua, luego adoraban como dioses a los cóndores, pumas, serpientes y monos.

Enfrentaron la dificultad del relieve del territorio con gran organización social y aplicando la tecnología del sistema de terrazas o andenes con irrigación mucho tiempo antes que los Incas. Esto le permitió el cultivo de distintos tipos de especies para alimentar una población que en la ciudadela alcanzó los 3.000 habitantes.

Más allá de La Fortaleza, toda la región es muy pintoresca y atraviesa pequeños pueblos agrícolas cuyos cultivos trepan las laderas de los cerros mientras el camino avanza paralelo al curso del río Utcubamba, entre las montañas.

El norte de Perú cuenta con gran diversidad de sitios arqueológicos al margen de Kuelap como la Dama de Cao, el Señor de Sipán, Chan Chan, Chavin, entre otros que aportan al valor patrimonial de Perú, país que se posiciona en el segmento del turismo cultural.

Lo que hay que saber
Caminata. Desde el sector destinado a estacionamiento y ubicado a 2.700 metros de altura se camina por veredas de piedra hasta los 3.000.

Tours. Se contratan en la ciudad de Chachapoyas. Incluyen transporte y guía. El costo varía entre 75 y 100 soles porque en algunos casos ofrecen almuerzo.

Duración: si se parte de Chachapoyas la excursión requiere toda una jornada.

Teleférico. Se está construyendo un teleférico entre el pueblo de Tingo y la fortaleza para facilitar el acceso.

Cuándo. La mejor temporada para la visita es la seca, que abarca de mayo a octubre, pero es la más fría.

Edición Impresa
El texto original de este artículo fue publicado el 23/06/2014 en nuestra edición impresa. Ingrese a la edición digital para leerlo igual que en el papel.

Fonte: http://www.lavoz.com.ar/mundo/fortaleza-en-las-alturas-andinas (23/06/2014)

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