domingo, 13 de março de 2016

Los descubrimientos en la misteriosa Ciudad del Jaguar (Parte 02)

El equipo arqueológico trabaja en el sitio del alijo.Foto: Dave Yoder, National Geographic

Aunque la Ciudad del Jaguar hoy se encuentra espectacularmente aislada, en sus días de esplendor debió ser un centro de trueque y comercio. “Cuando vas allí ahora –dijo Fisher-, te sientes desconectado. Es una selva, y es difícil imaginar siquiera que estás en el siglo XXI. Pero en el pasado, se alzaba en el centro de una intensa red de interacción humana. No estaba aislada en absoluto”.

Algunas patas de los metates tienen marcas intrigantes. Según los arqueólogos que los examinaron, un juego de motivos con bandas cruzadas recuerda una “banda celestial” maya, similar a las representaciones del cielo nocturno que pueden encontrarse bajo figuras sedentes en esculturas de Chichen Itzá, México.

Los motivos de bandas cruzadas suelen asociarse con deidades y objetos de poder en el mundo maya. Los metates también presentan numerosos pseudo-glifos intrigantes, que aún no han sido estudiados ni descifrados (los pseudo-glifos son dibujos con significados específicos que, a diferencia de los glifos mayas, no son escritura real).

Algunos arqueólogos creen que los metates pueden haberse usado no solo como tronos, sino como asientos para transportar cadáveres envueltos y decorados hasta su última morada. A la larga, las superficies de vasijas y metates se someterán a “análisis de residuos” para determinar qué tipo de ofrendas contenían o qué sustancias molieron en ellos, si acaso fueron usados para ese fin.

¿Cuál era el significado oculto del alijo? ¿Por qué lo dejaron allí? Un objeto en particular aporta una pista vital. Es una “mano” de piedra, un pesado mortero tallado en basalto y pulido finamente. Mide casi un metro de largo, un tamaño muy incómodo para moler, lo que sugiere que probablemente era un objeto ritual. Los arqueólogos lo encontraron partido en seis pedazos, pese a que es todo menos frágil. Fisher cree que eso demuestra que fue “roto ritualmente”, lo cual le lleva a sospechar que las otras esculturas fracturadas del alijo fueron destrozadas también de manera deliberada. Los pueblos antiguos de las Américas tenían la costumbre de romper objetos y “matar” vasijas (abriendo un agujero en el fondo) antes de depositarlos en las tumbas.

En conjunto, estas pistas sugieren que el alijo pudo haberse creado durante la clausura ritual de la ciudad, en el momento del abandono final. Según ese escenario (ciertamente especulativo), los últimos habitantes reunieron sus objetos más preciados y sagrados, y al salir, los dejaron como una ofrenda póstuma a los dioses; tal vez rompiéndolos para liberar sus espíritus.

Anna Cohen trabaja en el área central del alijo, donde hallaron vasijas alrededor de un buitre de piedra. Foto: Dave Yoder, National Geographic

¿Por qué abandonaron la ciudad? Aunque no hay pruebas, las causas más probables son epidemias de enfermedades europeas. En la época del contacto europeo, mercaderes mayas y chibchas zarpaban en canoas gigantes para comerciar en lugares lejanos, intercambiando bienes entre Honduras, México, y las islas del Caribe.

Esos mismos mercaderes surcaban los grandes ríos que fluían desde Mosquitia, remando tierra adentro para adquirir cacao, plumas de guacamayo, y otros valiosos productos forestales.

Para principios del siglo XVI, las enfermedades europeas –viruela, sarampión, e influenza- habían cundido en las islas del Caribe, matando hasta 95 por ciento de la población indígena. Es muy probable que los mercaderes nativos llevaran consigo esas enfermedades por los ríos de Mosquitia, de donde se diseminaron a las poblaciones locales y corrieron como fuego al interior, alcanzando áreas muy apartadas del contacto real con los europeos. De esa manera, la Ciudad del Jaguar pudo ser devastada por oleadas de enfermedades epidémicas. Destrozados y traumatizados, los supervivientes abandonaron la ciudad dejando atrás este alijo, donde permaneció intacto durante 500 años, como un trágico memorial a una cultura antaño grande y ahora, desaparecida.

Soldados hondureños transportan uno de los artefactos al helicóptero que aguarda en una pequeña zona de aterrizaje. Foto: Dave Yoder, National Geographic

Fonte: http://www.ngenespanol.com/el-mundo/culturas/16/02/11/descubrimientos-arqueologicos-honduras-ciudad-perdida-jaguar/ (11/02/2016)

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