quinta-feira, 21 de outubro de 2010

Las Ajaracas será la Casa de Tlaltecuhtli

En el inmueble ubicado en el Centro Histórico se construirá un espacio para albergar la monumental escultura de la Diosa de la tierra, descubierta en 2006.

México.- El arquitecto Francisco Serrano dio a conocer el proyecto de lo que será la Casa Tlaltecuh-tli, a erigirse justo en el lugar donde se desenterró el monolito prehispánico más grande encontrado hasta ahora. Todavía no se tiene fecha para el inicio de su construcción, pero su costo se estima entre 200 y 250 millones de pesos.

El inmueble se edificará en el terreno donde se ubicaba la Casa de las Ajaracas, en las calles de Argentina y Guatemala, en el Centro Histórico —que viene a ser la esquina fundacional de la Nueva España, una vez que el alarife (experto en construcción) Alonso García Bravo, por órdenes de Hernán Cortés, hizo el trazado reticular de la nueva ciudad novohispana.

Durante la presentación de los planos de la nueva construcción, el arquitecto explicó que para no romper con el entorno gris del Centro Histórico de la Ciudad de México y no afectar el patrimonio que aún se encuentra en las entrañas del subsuelo, propone usar placas de metal para su edificación.

“La finalidad es construir un inmueble con un material ligero que implique hacer excavaciones de apenas 35 metros de profundidad, donde se colocarán pilotes muy delgados. Los cimientos los hará una firma que tiene la experiencia de haber participado en la regeneración de la Catedral Metropolitana”, precisó Serrano.

Como parte del noveno Encuentro Internacional de Revitalización de Centros Históricos. Desarrollo más conservación de centros históricos, organizado por el Centro Cultural España, Salvador Aceves, asesor de la dirección general del Instituto Nacional de Antropología (INAH), reconoció que la construcción de la Casa Tlaltecuhtli, que albergará la escultura de la Diosa de la tierra, de 12 toneladas de peso, aún tiene obstáculos que sortear.

En primer lugar, por la falta de recursos: “El INAH carece de recursos, se los tienen que dar a través del área de educación”, dice el arquitecto responsable. Tampoco se ha empezado a trabajar, dijo, porque hay una serie de instalaciones que presentan riesgos para la nueva construcción.

“El primer obstáculo es una tubería de agua con válvulas francesas de la época de don Porfirio que están en medio del terreno, y que los trabajadores no han acudido a revisar porque, según ellos, la nuestra no es una urgencia. El segundo inconveniente es una subestación eléctrica enterrada y que es muy riesgosa, ya que ha habido algunos percances en ese mismo pozo”.

Las directrices del proyecto
La nueva construcción de la Casa de Tlaltecuhtli será una estructura que prácticamente estará en el aire, ya que el material con el que se levantará así lo permite.

La edificación de alrededor de 2 mil metros cuadros, dijo el arquitecto Francisco Serrano, ofrecerá una gran ventana, sin duda privilegiada, al pasado mexica.

Pese a que este nuevo espacio será la entrada a la zona arqueológica del Templo Mayor, cualquier persona que haya o no pagado su boleto de entrada, podrá mirar desde la banqueta, a través de una gran vitrina, el imponente monolito de la Tlaltecuhtli, que estuvo enterrada por más de 500 años.

Este espacio será un vestíbulo de acceso al recinto sagrado, los visitantes tendrán la oportunidad de pisar el piso por donde caminaron los propios mexicas. Este sitio donde será colocada nuevamente la diosa prehispánica era el centro del universo en la cosmogonía antigua.

El autor del proyecto arquitectónico apuntó que el material con el que será edificada la casa es el más adecuado, ya que por la importancia del sitio arqueológico necesitan construir lo menos posible en el lugar.

“Requerimos que prácticamente todo venga prefabricado, para que ahí sólo lo armemos, esa es la razón por la que pensamos en el metal. Estudiamos muchos materiales en un diálogo con mucha gente. Por ejemplo, tenemos la perspectiva de los arqueólogos y de algunas personas expertas en patrimonio.”

El proyecto que el arquitecto entregó al INAH desde hace ocho meses será blanco al interior, la razón: “Todo juega con ese color, es la manera en que lucirá lo que ahí se presente”.

Tras la sugerencia de especialistas, se colocará una especie de persiana para cubrir eal monumento de los rayos del sol. Para ello, se realizarán estudios de campo con un fotómetro, para verificar hasta qué grado de luminosidad puede exponerse la piedra prehispánica.

Lo extraordinario es que después de edificada la Casa Tlaltecuhtli se continuarán realizando excavaciones arqueológicas, porque de acuerdo con Leonardo López Luján y Eduardo Matos, expertos en la zona, ahí deben estar enterradas más cosas de valor excepcional, con lo que, advierte Serrano, “la construcción no obstruye al sitio”.

La más grande
El 2 de octubre de 2006 se registró el hallazgo de la diosa Tlaltecuhtli. Por su dimensión de 4.19 por 3.62 metros, es más grande que el Calendario Azteca y la Coyolxauh-qui

El monolito es una figura de cuerpo completo en color ocre con fondo rojizo, alusivo a la deidad vinculada con la tierra. Tiene cabello rizado como símbolo de la belleza prehispánica y de la noche y el inframundo.

Leticia Sánchez

Fonte: http://www.milenio.com/node/558164 (20/10/2010)

Nenhum comentário:

Postar um comentário