terça-feira, 21 de janeiro de 2014

Reconstruyen la historia con piezas de cerámica


Los fragmentos que resguarda la delegación del INAH contienen importante información sobre la cultura maya e influencia de antiguas civilizaciones

Ana Hernández/SIPSE

MÉRIDA, Yuc.- Las piezas y pedazos de cerámica que resguarda la delegación en Yucatán del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) arrojan importante información que establece que algunos vestigios no sólo son más antiguos en relación con el tiempo en que fueron fechados, sino que además “reescriben” las rutas mayas al evidenciar el contacto o influencia que tuvieron de diversas culturas antiguas.

Sylviane Boucher, profesora investigadora titular responsable de la Ceramoteca del INAH en la entidad, explicó que tienen más de 270 colecciones en estanterías de 11 cajones, lo cual crea más de tres mil espacios con restos de vasijas, ordenados en forma correcta, a pesar de contar con un bajo presupuesto.

El área, que está a cargo Boucher y de Yolanda Palomo, es considerada “la columna vertebral” de los trabajos de investigación de la arqueología, pues sin esas piezas detalladas no se podrían fechar los restos de los vestigios que se encuentran en las tareas de salvamento o rescate en diversas partes de la entidad, incluso de la Península, ni conocer el intercambio cultural que existió al paso de los siglos; además revelan usos poco conocidos, como el empleo de zancos.

En entrevista, Sylviane indicó que en los trabajos de excavación se encontró cerámica en la comisaría meridana de Komchén, que se suponía databa de 450 a 350 años Antes de Cristo, pero resultó ser más antigua que el complejo arqueológico que llaman Nabanché, considerado del periodo temprano de 700 a 450 A.C. También, dijo, revela que no sólo es más antiguo, sino que está ligado a la cultura olmeca.

Indicó que el investigador a cargo ya aplicó incluso estudios de radiocarbono y han descubierto que están asociados a vestigios de mil y mil 200 años de antigüedad. “No se ha publicado lo de Komchén, porque siguen trabajando en el tema”.

La investigadora indicó que los datos arrojan nuevas pautas de cómo se asentó la población en Yucatán, pues se creía que los mayas bajaban del Golfo, incluso iban cerca de La Venta, en Tabasco, y “no se decía porque era herejía hacerlo”; sin embargo, la información y datos permiten conocer o corroborar esas conexiones.

Objetos raros
La entrevistada citó como ejemplo un objeto raro que por años se exhibió en el museo de Quintana Roo y que también tienen en Yucatán, el cual fue extraído del cenote sagrado de Chichén Itzá; han encontrado que esta pieza era una especie de tambor de dos bocas del norte de Belice, que llegaron a Quintana Roo y tal vez algunos de ellos continuaron su peregrinar hasta Chichén.

“Estaba registrado como cosas raras en Quintana Roo, lo mismo ocurre con incensarios extraños, que por partes se han restaurado un poco, pues no están completos”, algunos de ellos tienen 500 o más años.

También han encontrado molcajetes que indican que se usaban para tamular chiles, esto por la forma que tienen las vasijas, y que indican que no son originarias de los mayas en Yucatán, porque esta costumbre es más de los olmecas.

Explicó que aquí comían el maíz en forma de tamales, no como tortilla, eso es más del centro de México, “pero cuando llegó la influencia del culto a Quetzalcóatl comenzaron a encontrarlos en Chichén, pero después ya no hay”.

Interés por la cultura
Originaria de Francia, Sylviane Boucher llegó a México en 1982 con estudios de arqueología que cursó en Universidad de Pensilvania en Estados Unidos; se interesó por esta carrera cuando leyó una revista sobre el proyecto de Tikal, y si bien era joven para participar ahí, durante sus estudios en los Estados Unidos se interesó por la cultura maya.

Al llegar, luego de que le aceptaron su cambio de trabajar en Chiapas, asumió el orden de la ceramoteca; ahí comenzó la organización de restos, lo que implicó revolver e incluso restaurar el fondo de algunos de los estantes que tienen 70 y hasta 80 años de antigüedad.

La labor en la ceramoteca nadie lo valoraba, dijo, pero ahora todos los que hacen salvamentos pueden acudir a hacer una consulta arqueológica en este lugar, que colecciona todos tipo de fragmentos de vajillas domésticas o rituales y saber cómo era utilizado y en qué tiempos.

Gran santuario para vestigios
Pese a su importancia, pocos saben que la ceramoteca es un lugar dedicado al análisis y resguardo de colecciones de cerámica, un área de apoyo a la investigación arqueológica, que por el orden que lleva permite consultar muestrarios de cerámica que tienen procedencia y son clasificados por sus materiales, formas y estilos.

La clasificación se realiza en estantes de caoba y de cedro, maderas duras que resisten el paso del tiempo y las plagas; cada uno tiene 11 cajones, en cuyo interior existen cajas pequeñas con restos clasificados. En el exterior de algunos de ellos hay pequeños dibujos que reflejan cómo es o fue el original de los fragmentos resguardados.

El lugar contiene colecciones ordenadas desde lo más antiguo a lo reciente en Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas, incluso algunas donadas por instituciones como el Museo Peabody, el Middle American Research Institute de la Universidad de Tulane, la New Archaeological Foundation.

Uno de los proyectos de organización implica la elaboración de un manual con índices cruzados que permita al usuario el acceso computarizado a las colecciones, reduciendo el tiempo de consulta y comparación de materiales.

Esto permitirá establecer intercambios de muestrarios para enriquecer el actual acervo con cerámica de otras regiones del área maya, ya que el acervo de la Ceramoteca del Centro INAH Yucatán es muy consultado por investigadores tanto nacionales como extranjeros.

El regalo de una reina
El 19 de julio de 1991 la reina Sofía entregó al gobierno mexicano las obras de excavación y recuperación arqueológica que durante varios años realizó en la zona de Oxkintok un equipo de investigadores españoles.

La visita de la reina incluyó la zona arqueológica de Chichén Itzá y un recorrido a Oxkintok, en este lugar 60 expertos españoles, liderados por Miguel Rivera, según detalla ABC Hemeroteca, realizaron de 1986 a 1991 el rescate arqueológico de esa zona, lo que incluyó el descubrimiento de uno de los dos únicos laberintos conocidos en ese entonces y que contenía fechas de inscripciones mayas.

La excavación realizada en más de 40 kilómetros cuadrados en esa zona permitió ubicar 11 tumbas, 10 ricos depósitos de ofrendas, esculturas, un anillo de pelota bien conservado y miles de piezas de cerámica.

Según datos de las investigaciones que emitieron los expertos, el lugar fue una capital maya con peso político específico durante dos mil años. Así que la reina entregó en forma simbólica a las autoridades mexicanas los resultados de esas investigaciones, durante una exposición que se realizó en el Palacio Cantón.

La visita concluyó con un recorrido por Uxmal y se realizó en el marco del 500 aniversario del descubrimiento de América.

Fonte: http://sipse.com/milenio/reconstruyen-la-historia-de-yucatan-con-piezas-de-ceramica-70338.html (12/01/2014)

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