quarta-feira, 16 de junho de 2010

Presentan lista roja del robo de arte


Por: Sonia Sierra, Lunes

Los tipos de objetos favoritos para contrabando, en México y América Central, han sido identificados por las autoridades.

MÉXICO, D.F. (EL UNIVERSAL).— En la Lista Roja de Bienes Culturales en Peligro de Centroamérica y México se da cuenta de 109 tipos de objetos, prehispánicos, coloniales y republicanos, que con mayor frecuencia son objeto de saqueo y robo en esta región.

Elaborada por ICOM (Consejo Internacional de Museos) con el apoyo de la Oficina de asuntos educativos y culturales del Departamento de Estado de los Estados Unidos, la lista incluye 16 piezas mexicanas: 13 de éstas corresponden al periodo prehispánico, dos al colonial y una al republicano.

“El patrimonio cultural de México y de los países de Centroamérica está en peligro de ser saqueado, robado, comprado-vendido, de manera ilegal”, dijo Julien Anfruns, director general de la ONG ICOM, al prestar la lista. La publicación tiene por objetivo que las policías y aduanas conozcan cuáles piezas no pueden salir de los países.

Se distribuirá también entre profesionales de museos, coleccionistas, vendedores de arte y antigüedades y casas de subastas para frenar el comercio de este tipo de bienes culturales.

Objeto de culto y hurto
Con la presencia de autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia, se presentó en el Museo Nacional de Antropología, la lista que se suma a las ya hechas por ICOM sobre los bienes culturales en peligro de las regiones de África, América Latina, Iraq, Afganistán, Perú y Camboya.

En el acto, Anfruns explicó que la Lista Roja describe varias categorías —no de manera exhaustiva—, de los objetivos que, según expertos internacionales, son particularmente susceptibles al tráfico ilícito. Esta lista, por supuesto, no da cuenta de todos los bienes culturales robados, sino que expone cuáles son los tipos de objetos que con mayor frecuencia llegan al mercado negro.

Según el ICOM, en los últimos 20 años se han interceptado exportaciones ilícitas de bienes culturales, lo que evidencia un incremento en el interés por las antigüedades de América Central y México en el mercado internacional. Esta demanda ha incentivado las excavaciones clandestinas en sitios arqueológicos, así como el aumento de robos en las iglesias y los museos.

Expertos en arqueología e historia colonial o republicana elaboraron las listas de cada uno de los países. Además de México, están los casos de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. En el caso de México, fue el arqueólogo Felipe Solís, ya fallecido, quien elaboró el listado de bienes en peligro.

Disponible en español, francés, inglés y alemán, la Lista Roja de Bienes Culturales en Peligro de Centroamérica y México se puede consultar en el sitio de Internet http://icom.museum.redlist. El listado inicia con el periodo prehispánico y está dividido en piezas de cerámica, concha y hueso, metal y lítica.

Hay objetos en cerámica como vasijas, figurillas, instrumentos musicales, adornos, piezas ceremoniales, además de obras de jade, mármol obsidiana y alabastro, esculturas, armas y herramientas.

La segunda parte corresponde a los periodos colonial y republicano e incluye pinturas, esculturas, relieves, retablos, elementos arquitectónicos, mapas, manuscritos, planos y estampas, así como piezas de platería: cálices, custodias, incensarios, vajillas, escudos y crucifijos.

Anfruns resaltó que en el caso de México existe una legislación que protege las zonas arqueológicas y el patrimonio de la nación, y acuerdos con Estados Unidos y los países de Centroamérica. En todo caso, alertó que uno de los nuevos problemas frente al tráfico de bienes culturales se presenta en Internet, donde “el control físico por parte de las aduanas no se puede hacer”.

“La circulación lícita de los objetos culturas y las obras de arte entre las distintas naciones es un vector de paz y tolerancia entre los pueblos, no obstante, esta circulación no puede justificar la privación y el robo a los pueblos de su identidad cultural”, concluyó el director general de la ONG ICOM.

Una realidad inevitable
Jean Pierre Jouanny, consultor de ICOM y delegado de la Interpol, dijo que es muy poco probable que algún día se cuente con estadísticas precisas sobre el robo de bienes culturales. “El saqueo de los sitios arqueológicos es un fenómeno que afecta particularmente a esta región del mundo”. Señaló que la carencia de información no permite un estudio de esta realidad, por lo cual “es prácticamente imposible establecer el número de robos en los sitios arqueológicos”. Agregó que se tiene conocimiento de que (algunos) objetos han sido saqueados, casi únicamente cuando aparecen en el mercado del arte.

Para el investigador, “los robos de bienes culturales continuarán siendo una realidad mientras exista un mercado de los objetos robados. Tenemos que ser realistas: no es posible detener el tráfico ilícito sino solamente disminuirlo.” Ricardo Fuentes, del Área de Conservación del INAH, explicó que la Lista Roja no es una ficha policial sino que muestra lo que es más susceptible de robo, lo que más se ha cotizado en el mercado. Adelantó que se prepara una Lista Roja específica para el caso de México, que se entregará en 2011.

Señaló que en el país se han reducido el saqueo y el tráfico a partir de las campañas de prevención y educación y porque hay más conciencia de conservación.
El funcionario del INAH adelantó que la Lista Roja para México mostrará lo que más se trafica “que son obras pictóricas, esculturas en madera y algunas piezas arqueológicas como vasijas o el perrito de Colima. Pero lo que hay que tener en cuenta es que también se falsifican. Los robos más frecuentes se realizan en templos religiosos”.

Ricardo Fuentes también aclaró que, en todo caso, el tráfico de muchas de las piezas de tipo colonial o republicano no siempre proviene de templos sino que algunos de éstos pertenecieron a antiguas haciendas.

ICOM es una organización internacional de museos y profesionales de museos. Fue creado en 1946, opera en México desde 1947 y mantiene relaciones de asociación con la UNESCO.

Las fotografías de la Lista Roja no siempre son reproducciones de los objetos que fueron robados; fueron proporcionadas por museos e instituciones.

Fonte: www.elporvenir.com.mx/ (14/06/2010)

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