segunda-feira, 28 de março de 2011

REVELAN ESTRUCTURA DE PODER DE TAJÍN

Nuevas hipótesis señalan que el gobierno de esta antigua ciudad no fue exclusivo de una sola persona sino de varias identificadas bajo el nombre de Trece Conejo

El doctor Arturo Pascual Soto refiere que en relieves del Edificio de las Columnas se hace alusión a un esquema de delegación del poder


Nuevas hipótesis sobre la etapa final y la forma de gobierno de la civilización de Tajín, que señalan que el mandato de esta antigua ciudad no fue exclusivo de una sola persona sino de varios individuos, fueron dadas a conocer en un ciclo de conferencias organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

De acuerdo con los estudios efectuados en esta zona arqueológica de Veracruz, por el doctor Arturo Pascual, de la Universidad Nacional Autónoma de México, Tajín experimentó en su última fase intensas transformaciones en su forma de gobierno e ideología que quedaron plasmadas en su arquitectura e iconografía.

En este sentido, indicó, alrededor de 800-850 d.C., esta antigua ciudad mesoamericana vivió un cambio profundo en su gobierno con el ascenso de un nuevo grupo de linaje vinculado a la figura de Trece Conejo, dignatario referido en las pilastras labradas del Edificio de las Columnas.

Sin embargo, en los relieves de dichos pilares están representados personajes que ostentan este mismo nombre calendárico; se tienen tanto en los pórticos poniente (800-850 d.C.) como oriente (900-950 d.C.).

“Con esta evidencia —explicó el ex director de la zona arqueológica—, sabiendo que hay más de un siglo entre ambos grupos escultóricos, no es posible suponer que se trate del mismo gobernante. En todo caso, parecen ser personajes diferentes referidos a un mismo grupo de linaje y no figuraciones distintas de un individuo concreto”.

“Yo creo que Trece Conejo y los suyos no necesariamente eran gente venida de otro lugar de Mesoamérica, pues no acabaron de golpe con el universo cultural del Tajín. En cambio, los datos arqueológicos del Edificio de las Columnas muestran una secuencia de hechos, que corre en el sentido de la transformación, pero que aún así intenta equilibrarse en los principios que armonizaban tradicionalmente a la sociedad.”

Arturo Pascual comentó que la mención de otros personajes en las pilastras del Edificio de las Columnas, como los señores Cinco Venado y Ocho Movimiento, no alude a un gobierno compartido en Tajín, sino a un esquema de delegación del poder en cuanto a funciones administrativas.

Así mismo, el experto del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM consideró que ante los cambios que tuvo Tajín alrededor de 800 d.C., es necesario revisar las cronologías para la etapa final de esta civilización, que hasta el momento se ha planteado para el periodo Epiclásico, de 900 a 1100 de nuestra era.

“Si queremos retratar la época final de la civilización de Tajín tal vez debamos ‘apretar’ menos las cosas, lo que en realidad ya advierte sobre un escenario político y social mucho más dinámico, para acomodarlas en un lapso mayor, mismo que deberá ir aproximadamente del año 800 al 1200 d.C.”.

El investigador abundó que hacia 800 d.C. Tajín vivió uno de sus últimos momentos de florecimiento cultural, arquitectónicamente representado por el complejo del Edificio de las Columnas. Entre 1100 y 1200 d.C, las reformas constructivas fueron cada vez menores, quizá provistas de una técnica mucho más burda en lo que hace a la albañilería de piedra, pero no por ello dejaron de imprimir su sello particular”.

El autor de El Tajín. En busca de los orígenes de una civilización (2006) y El Tajín. Arte y poder (2010), indicó que esta etapa final de Tajín, concretamente entre 800 y 900 d.C., también estuvo marcada por la observación de los astros, una actividad reservada a la élite y que incluso llevó al recuento calendárico de las apariciones de Venus como estrella de la mañana.

“El tema es particularmente importante al comprobar que cuando menos en los relieves escultóricos del Edificio de las Columnas existe la noción de deidades que descienden desde un plano celeste para manifestarse en el universo de los hombres. Es el caso de Tlahuizcalpantecuhtli, deidad armada de saetas que se relaciona con la guerra, el sacrificio humano y con Venus en su modalidad de estrella matutina”.

“Esa fue la etapa que experimentó Tajín, que le modeló un último rostro a la ciudad —ya sin estar presentes los dignatarios del signo Trece Conejo— inmersa en una nueva ideología de corte militar, absolutamente de elite, muy propia del Epiclásico en Mesoamérica”.

Fragmentos de mural
En este foro académico que tuvo lugar en la Zona Arqueológica de El Tajín, el doctor Arturo Pascual también informó del hallazgo de una serie de fragmentos murales, encontrados durante excavaciones realizadas a partir de un proyecto auspiciado por la UNAM y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Fueron encontrados, detalló, en el núcleo constructivo del Edificio 40, el cual forma parte del complejo de las Columnas. Ya en 2004, en aledaño Cerro del Oeste, se habían descubierto vestigios similares en el Edificio 14.

“La cantidad de fragmentos de pintura mural del Cerro del Oeste nos permitió reconstruir las escenas de un enorme mural donde pudo observarse un gran tigre y un grupo de guacamayas. Por ahora, la muestra del antiguo mural del Edificio 40 es todavía muy pequeña, pero queda claro que el discurso plástico se basaba en la representación de varios personajes ricamente ataviados, del sacrificio humano por decapitación y en la figuración de distintos motivos vegetales”.

“En ambos casos se trata de murales que fueron destruidos en la antigüedad y sus restos usados como escombro, esto con motivo de las reformas arquitectónicas que experimentaron ambos edificios, probablemente antes de 900 d.C.”, concluyó.

Fonte: http://www.inah.gob.mx/index.php/boletines/8-investigaciones-y-estudios-historicos/4940-revelan-estructura-de-poder-de-tajin (24/03/2011)

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