Hallan un nuevo geoglífico de la cultura Chimú al norte del Perú: es similar a las Líneas de Nasca

 

La reciente excavación en el valle de Chicama ha permitido a los especialistas identificar trazados ceremoniales y estructuras arquitectónicas que modifican la comprensión sobre las prácticas religiosas y agrícolas del pueblo preincaico en la región norte peruana.

Por: JordanArce – 18/02/2026

Un equipo de arqueólogos peruanos logró el descubrimiento de un geoglifo y un templo pertenecientes a la cultura Chimú en el valle de Chicama, en la región La Libertad, al norte del Perú.

Según informó la Agencia Andina, la estructura, que se extiende en línea recta por más de dos kilómetros, presenta similitudes notables con las famosas Líneas de Nasca y representa el primer caso documentado en el que un asentamiento Chimú se vincula con otros elementos del paisaje a través de un camino ritual de estas características.

La investigación, dirigida por Henry Tantaleán, codirector del Programa Arqueológico Chicama, permitió la identificación de este geoglifo y de un complejo ceremonial y agrícola nunca antes estudiados con el nivel de detalle que ofrecen las tecnologías actuales.

El uso de drones facilitó el registro digital de la zona, lo que posibilitó documentar con precisión estructuras que hasta ahora solo se conocían superficialmente.

De acuerdo con lo reportado por la agencia, el geoglifo conecta el asentamiento fortificado de Cerro Lescano con los campos de cultivo y se dirige hacia el Cerro Tres Cruces. El arqueólogo detalló que la estructura mantiene una alineación constante a través de quebradas antiguas, lo que la asemeja a las célebres Líneas de Nasca situadas en la región de Ica. Está conformada por acumulaciones de piedras, que juntas forman una línea continua perfectamente visible en el paisaje.

“Este es el primer ejemplo claro en el que un asentamiento Chimú está vinculado con otros elementos del paisaje a través de un camino ritual o geoglifo”, explicó Tantaleán en declaraciones recogidas por la Agencia Andina.

Un complejo agrícola

El hallazgo no se limita al geoglifo. Los investigadores registraron un extenso complejo agrícola y ceremonial, que abarca más de 100 hectáreas de campos de cultivo, canales secundarios, arquitectura ceremonial y un asentamiento fortificado. Según el arqueólogo, “estamos ante uno de los paisajes agrícolas más extensos conocidos para el mundo chimú y registrados de manera sistemática”.

En el sector de Pampas de Lescano, se identificaron al menos 100 hectáreas de surcos agrícolas con configuraciones serpentiformes y en forma de peine, lo que indica una intensa actividad productiva. Estas cifras superan ampliamente las 60 hectáreas previamente documentadas en el sitio cercano de Quebrada del Oso.

Tantaleán sostuvo que este hallazgo permite recalibrar la estimación de la capacidad agrícola de la sociedad chimú en la región. Además, la integración de canales secundarios al complejo muestra el dominio hidráulico de la cultura en la gestión del agua.

El templo y la plaza

El complejo incluye una plataforma cuadrangular de piedra de aproximadamente 40 por 50 metros y entre dos y tres metros de altura, orientada hacia el norte, un rasgo típico de la arquitectura chimú. Frente a esta estructura se extiende una plaza rectangular de unos 100 por 80 metros, pensada para congregar a un gran número de personas.

El análisis superficial permitió identificar cerámica chimú clásica tanto en el asentamiento fortificado como en la plataforma ceremonial. Estos materiales permiten situar el periodo principal de ocupación entre los años 1100 y 1470 d.C., con una posible continuidad bajo la dominación inca.

Según explicó Tantaleán en diálogo con la Agencia Andina, “es un templo que pudo reunir a una gran cantidad de personas. Si comprendemos la magnitud de los campos de cultivo, es lógico pensar que las élites que gestionaban esta producción organizaran rituales vinculados a los ciclos agrícolas”.

Agricultura, tecnología y evidencia

Con el objetivo de determinar qué cultivos predominaron en la zona, el equipo arqueológico realizó excavaciones puntuales en los campos y recolectó muestras de tierra para análisis de fitolitos y polen, que serán procesados en laboratorio. Investigaciones previas apuntan a la presencia de maíz, calabaza y frejol en las terrazas agrícolas. Además, se han hallado herramientas de piedra, como azadas, empleadas para labrar la tierra.

El financiamiento del proyecto proviene principalmente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y del Instituto Peruano de Estudios Arqueológicos, con apoyo complementario de la Universidad del Sur de Florida.

Religión y poder

Uno de los aportes más destacados de este hallazgo es la evidencia de una planificación territorial integrada. Según el codirector del Programa Arqueológico Chicama, la existencia del geoglifo demuestra que la producción agrícola no solo se organizaba mediante mecanismos políticos, sino también a través de la ritualidad.

“La religión, la economía, la producción y la política están reunidas para movilizar el trabajo durante la época chimú. El geoglifo no es solo un camino, es un camino ritual que articulaba el paisaje agrícola con los espacios ceremoniales”, subrayó Tantaleán.

Fonte: Hallanun nuevo geoglífico de la cultura Chimú al norte del Perú: es similar a lasLíneas de Nasca - Infobae


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