Coatlicue y Piedra del Sol
Los hallazgos de los monolitos de la Coatlicue y la Piedra del Sol registrados en la Nueva España, en 1790, fueron también factores que contribuyeron a incitar entre la población la lucha por la libertad y la Independencia, a la par que se generó el interés por rescatar nuestro pasado prehispánico. “Fue un pequeño llamado de rebeldía” para reclamar su derecho de libertad a reconocer sus orígenes y venerar a sus antiguos dioses, como forma de rebeldía ante la opresión española, sostuvo el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, al participar en el ciclo de conferencias que se lleva cabo durante febrero en el Museo del Templo Mayor, con motivo de los 32 años del descubrimiento del monolito de la Coyolxauhqui. El primero de este par de hallazgos arqueológicos suscitados durante la Colonia, explicó, se dio con los trabajos de excavación para crear el drenaje de la Nueva España. El 13 de agosto de 1790 se encontró la Cuatlicue cerca de lo que ahora es la plancha del Zócalo —entre el Palacio Nac...