segunda-feira, 22 de fevereiro de 2010

Enigmática Teotihuacan en Suiza



La exposición sobre la cultura se inauguró este viernes en el Museo Rietberg. Micrositio

Luego de registrar una visita sin precedentes en el Museo Quai Branly en París, Francia, al que acudieron aproximadamente 236 mil personas en los cien días de su permanencia, la magna exposición Teotihuacan. Ciudad de los dioses, continúa su itinerario por Europa para presentarse ahora en el Museo Rietberg de Zurich, Suiza, donde fue inaugurada oficialmente este viernes.

Con el título: Teotihuacan. Misteriosa ciudad de pirámides, a partir del 21 de febrero y hasta el 30 de mayo el público suizo podrá admirar la más completa colección arqueológica de esta antigua civilización, compuesta por alrededor de 450 piezas descubiertas a lo largo de cien años de exploraciones arqueológicas en esta metrópoli prehispánica del Altiplano mexicano.

La exposición internacional, que se inauguró oficialmente con la presencia de autoridades diplomáticas de México en Suiza, da cuenta de ocho siglos de poderío de la antigua urbe de Teotihuacan, que en su tiempo (150 a.C. – 650 d.C.) llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo —alcanzando un área de 20 kilómetros cuadrados y 100 mil habitantes—, sólo detrás de ciudades como Constantinopla y Alejandría

Los objetos de esta muestra, organizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), provienen en un 95 por ciento de colecciones mexicanas, en su mayoría de museos y zonas arqueológicas bajo custodia del INAH. El resto procede de acervos europeos, caso de los museos etnográficos alemanes y del Quai Branly.

Alojada en la Galería Werner Abbeg Saal, del recinto suizo —dedicado a las culturas de Asia, África, América y Oceanía—, la colección de tesoros teotihuacanos se compone de pinturas murales de magníficos colores, valiosos recipientes, esculturas en piedra, estatuillas elaboradas en obsidiana y diferentes ornamentos.

El público que acuda al Museo Rietberg, durante los casi cuatro meses de permanecía de la exposición, tendrá la oportunidad de conocer los hallazgos más recientes, particularmente de ofrendas, efectuados en las pirámides del Sol y la Luna, así como en el Templo de la Serpiente Emplumada.

Teotihuacan. Misteriosa ciudad de pirámides representa una de las principales actividades culturales que se llevan a cabo en Suiza, en el marco de las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia de México y Centenario de la Revolución.

La muestra llega a territorio suizo gracias a las gestiones del INAH, y con el patrocinio de la Fundación Televisa, la Alcaldía de Zurich, el Museo Rietberg y la Fundación Vontobel.

Teotihuacan fue alguna vez la ciudad más grande en la América precolombina, una ciudad cosmopolita con edificios monumentales únicos. Entre el 100 y el 650 d.C., mil años antes de la presencia mexica o azteca, Teotihuacan fue una de las grandes potencias culturales y económicas que ejerció su influencia sobre todas las regiones de Mesoamérica.

Una amplia avenida procesional constituye el eje principal de esta urbe que fue trazada en cuadrantes, precisamente sobre la Calzada de los Muertos se levantan dos de las estructuras más monumentales en Centroamérica: la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna. Estas pirámides están flanqueadas por numerosos plataformas de templos y complejos palaciegos.

Los muros de varias de estas construcciones se hallan decorados con frescos en colores vivos, los cuales fueron pintados cuando la argamasa todavía estaba húmeda, presentando una gran riqueza simbólica.

Teotihuacan estuvo dividida en zonas residenciales y artesanales, e incluso comprendía barrios que eran habitados por gente proveniente de otras regiones mesoamericanas, pero que conservaba sus elementos culturales.

La época de oro de Teotihuacan duró más de 500 años hasta que en el siglo VII, la ciudad de las pirámides fue consumida bajo las llamas de un catastrófico incendio que fue el origen de su declive.

Para la época de los mexicas, entre los siglos XV y XVI, Teotihuacan ya se encontraba en ruinas luego de mil años en abandono. Fueron precisamente los aztecas quienes contribuyeron a crear el misterio en torno a sus antiguos habitantes al llamar al lugar: Teotihuacan, “donde los hombres se convierten en dioses”.

Posteriormente, esta singular exposición sobre la cultura teotihuacana viajará al Museo Martin-Gropius-Bau de Berlín, Alemania, donde permanecerá del 1 de julio al 10 de octubre de 2010.

Fonte: México, www.inah.gob.mx/ (19/02/2010)

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