segunda-feira, 5 de julho de 2010

Presidente peruano inaugura museos dedicados al Sol y la Luna

El presidente peruano Alan García inauguró el día 24 de manera oficial los museos de sitio dedicados al Sol y la Luna, en los restos arqueológicos de la cultura preincaica mochica, o moche, en las afueras de la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad.

"Creemos fundamental que Perú muestre su grandeza, su riqueza y capacidad de creación cultural a través de estos sitios explicativos e importantes", subrayó el mandatario.

Según las evidencias arqueológicas, el complejo ubicado unos 550 kilómetros al noroeste de Lima marcó el centro del poder político-militar-religioso de los mochicas entre los años 100 y 900 de nuestra era.

Estos sitios fueron ocupados después por las culturas lambayeque y chimú, finalmente sometidos por los incas a finales del siglo XV.

Las "huacas" (lugares sagrados) del Sol y la Luna están separadas por una explanada de 500 metros, debajo de la cual se conserva el centro urbano que albergó a la élite Moche.

La "huaca" del Sol estuvo dedicada a asuntos políticos y administrativos, mientras que la de la Luna a temas religiosos.

La "huaca" del Sol es un edificio escalonado de 43 metros de altura, con cinco grandes terrazas, la mayor de 80 metros de longitud sobre unas bases de 228 de largo por 136 de ancho y la plataforma de 18 metros de altura, coronada por una pirámide de 23 metros de alto.

Según la mitología, este monumento fue construido en tres días por un cuarto de millón de hombres, los cuales utilizaron aproximadamente unos 130 millones de adobes (ladrillos de barro).

La "huaca" de la Luna, adosada al cerro Blanco, esta compuesta por tres plataformas y cuatro plazas ceremoniales, cubriendo un espacio de 290 por 210 metros cuadrados, en el cual se han descubierto seis edificios superpuestos y cámaras funerarias para el entierro de altos funcionarios y sacerdotes.

La iconografía de la cultura mochica representa escenas rituales, batallas entre guerreros y el traslado de rehenes que luego eran sacrificados en el templo para obtener la sangre, símbolo de la fertilidad y renovación de poder.

En una fachada está representado el dios Ai-Apaec (decapitador), con un cuchillo en la mano izquierda y la cabeza de un sacrificado en la derecha. En la cintura lleva puesto un cinturón de serpientes con la cabeza de un cóndor (ave de los andes) en unos de los extremos.

El complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna, que cubre unas 60 hectáreas, incluye también dos grandes pirámides truncas, la "huaca" Las Estrellas, la "huaca" del Cerro Blanco, el geoglifo de la Araña y otras construcciones menores.

De acuerdo con los estudiosos contemporáneos, la cultura mochica pasó del auge al ocaso debido al impacto generado por el fenómeno de "El Niño", que periódicamente causa lluvias torrenciales e inundaciones en la costa norte de Perú.

El presidente Alan García reflexionó acerca de la historia de Perú y la forma en que los antiguos pobladores enfrentaron desafíos para desarrollar culturas importantes y vencer adversidades.

"Sólo de la integralidad de nuestras capacidades, es decir, de la unión, puede nacer una respuesta efectiva ante el medio natural y los grandes problemas sociales", señaló el mandatario al instar a los peruanos de hoy a cerrar filas "para hacer frente a los problemas sociales".

Alan García destacó que los vestigios de una cultura tan importante como la moche "es una inspiración que demuestra cómo existía, con la tecnología propia de esa época, la voluntad de dominar el medio ambiente y hacer más grande el espacio agrícola para beneficio de las poblaciones". (Xinhua)

Fonte: http://spanish.peopledaily.com.cn/ (25/06/2010)

Nenhum comentário:

Postar um comentário