domingo, 3 de julho de 2011

Los menhires recuperan su color real, y los dibujos se ven mejor


Por Andrés Duboscq

Ya hay 17 de los 124 monolitos que quedaron totalmente limpios y protegidos. El proyecto de Cultura incluye una puesta en valor integral de la reserva arqueológica de El Mollar.

Las líneas de sus misteriosos dibujos se ven más definidas. El color se ha vuelto de un gris más oscuro, ya que han perdido la capa de polvo que los opacaba. Libres de líquenes, de hongos y de microorganismos, 17 menhires se destacan en la reserva que los alberga en El Mollar.

Estas piedras talladas, de más de 2.000 años de antigüedad, comenzaron a ser restauradas el año pasado bajo la dirección técnica de la experta chilena Mónica Bhamondez Prieto, quien realizó la misma tarea con los moáis de la Isla de Pascua.


La especialista capacitó a profesionales del Ente Cultural de Tucumán y de otras provincias, a los guías de la reserva y a miembros de la comunidad indígena de La Angostura, de El Mollar y de Casas Viejas para la tarea.

"Durante la capacitación se limpiaron siete, y ahora completamos otros 10, y esperamos llegar hasta septiembre u octubre con el 50% de los 124 menhires", informó el arqueólogo Osvaldo Díaz, de la Dirección de Patrimonio del Ente Cultural, cuya titular, Mercedes Aguirre, impulsó la recuperación de los monolitos.

El proceso
La tarea de limpieza está a cargo de Díaz y de otro profesional del Ente, que se turnan para ir una vez al mes al predio de La Sala, donde se encuentran los monolitos, y de los jóvenes guías de la reserva. Díaz explicó que por lo general trabajan cinco personas por vez, y la tarea es lenta. Sacar los líquenes nuevos y el musgo no es difícil. Para eso se usan bisturíes y palitos de brochette. Cuando hay que sacar microorganismos adheridos en los intersticios de las rocas se apela a los exploradores odontológicos y a una limpieza minuciosa. Limpiar uno solo de los menhires puede llevar un día completo a dos personas, aunque se trabaja, habitualmente, unas cinco horas. "Los guías lo hacen a veces fuera del horario de trabajo y a veces cuando no viene mucha gente", explicó Díaz.



Una vez limpios los menhires, se los cepilla para quitarles el polvo y se les aplica un hidrorrepelente, un líquido de producción nacional que es como un cristal de sílice que forma una capa protectora. Esta impide que ingrese agua y que se adhieran líquenes y microorganismos a las rocas.

El proyecto implica una puesta en valor integral de la reserva de los menhires, ubicada frente a la plaza de El Mollar, a donde los monolitos fueron trasladados en 2002 para que estén más protegidos. Se planea levantar la tapia que rodea el predio, mejorar el sistema de iluminación y construir una entrada que le dé jerarquía al lugar.

"Son hermosos"
La reserva recibe continuamente la visita de turistas de distintas partes del país y de escolares de los Valles y de otras zonas de la provincia. Para ingresar se cobra una entrada general de $ 3 y otra de $ 2 a jubilados y estudiantes. "Esto es digno de visitar. No teníamos idea de que estaban. Son hermosos. Qué lástima que no estén en el lugar original donde fueron encontrados. Las guías nos explicaron que sufrieron varios traslados", expresó Sandra Inostroza, de Río Negro, quien se encuentra en Tafí del Valle con su marido.

Piedras largas de los tafís
Los menhires fueron descubiertos en 1897 por el arqueólogo Juan Bautista Ambrosetti. Él los bautizó como menhires, palabra de origen celta que significa piedras largas. Pertenecen a la cultura Tafí, que habitó los Valles desde unos años antes de Cristo hasta el 700 dC, aproximadamente. Se supone que se usaban en ceremonias. Fueron hallados en Casas Viejas.

Fonte: http://www.lagaceta.com.ar/nota/440936/Informacion-General/menhires-recuperan-su-color-real-dibujos-ven-mejor.html (16/06/2011)

Nenhum comentário:

Postar um comentário