sábado, 27 de novembro de 2010

Los gobernantes teotihuacanos prefirieron el consenso antes que el poder: experta

Foto: Linda Manzanilla Naim (arriba) y la escultura del Sol del Inframundo, formada por un cráneo del cual salían rayos solares (abajo). Fotos Abraham Paredes.

PAULA CARRIZOSA

Linda Manzanilla Naim, una antropóloga que recientemente fue reconocida con el doctorado Honoris Causa que otorga la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), su alma máter; ofreció en Puebla la conferencia “Los túneles bajo Teotihuacán: construcción del inframundo, justificación de un cosmograma”. Durante la ponencia mencionó que la ciudad prehispánica se rigió bajo el co–gobierno, un estilo de gobernar en el que los monarcas prefirieron el consenso y la democracia antes que el abuso del poder.

Invitada por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Puebla, Manzanilla Naim presentó una síntesis de su trabajo de investigación que comenzó en 1987, que estuvo enfocado en indagar sobre el valle de Teotihuacán y sobre el sistema de túneles que hay debajo de las construcciones.

Explicó que el estudio ha sido multidisciplinario, por lo que se han utilizado técnicas geofísicas con el fin de hallar los túneles que fueron ocupados por distintos pueblos en diversas etapas del asentamiento. “El reto ha sido develar que pasó en la ciudad, sólo con los datos y la investigación arqueológica”, expresó.

La arqueóloga del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM recordó que de 2003 a 2005 se encontraron diversas oquedades adentro de la Pirámide del Sol, las cuales se convirtieron en un buen pretexto para investigar, puesto que no eran naturales sino que habían sido construidas por los teotihuacanos.

Teotihuacán, cabe señalar, fue la primera urbe que se forjó en el México precolombino. Ésta se formó a partir de la erupción volcánica del Popocatépetl fechada en el año 80 de nuestra era, que provocó la migración de poblaciones cercanas hacia el valle, donde se establecieron.

La ciudad fue una metrópolis que reunió a más de 125 mil personas que estaban organizadas en barrios en los que compartían sus características étnicas. Además, la traza reticular que abarcaba una superficie de 26 kilómetros, el monopolio de la obsidiana, sus 80 manantiales, sus propios materiales constructivos y su identificación con lo sagrado, hicieron que el asentamiento fuera un modelo único de la época.

“Teotihuacán destacó no sólo por la identidad multicultural de su pueblo, sino por la forma de su gobierno, el cual fue contrario al de otras culturas como la maya, pues los teotihuacanos proponían un co–gobierno formado por cuatro gobernantes que privilegiaban la colectividad y respetaban la característica multiétnica de sus ocupantes”, expresó.

En entrevista, explicó que esta idea que plantea la posibilidad de que en Teotihuacán había cuatro gobernantes radica en que la Pirámide del Sol era el axis mundi, es decir, el eje del mundo prehispánico sobre el cual giraban los cuatro grupos, que se identificaban por el lugar que ocupaban dentro de la traza de la ciudad.

Manzanilla Naim consideró que la retícula de la metrópolis permite identificar a los cuatro grupos: los jaguares, relacionados con la Pirámide del Sol y el dios de las tormentas, Tlaloc; las aves de rapiña, que tenían que ver con la Pirámide de la Luna; la serpiente emplumada y su relación con la edificación dedicada a Quetzalcóatl, y los cánidos, un grupo que no tenía templo, ya que sus habitantes eran militares y mercenarios.

Recalcó que la idea del axis mundi se apoya también en la flor de los cuatro pétalos, un glifo representativo de Teotihuacán que era ocupado de manera especial por los habitantes y que indicaba los cuatro rumbos de la tierra: oeste, este, sur y norte.

Destacó que uno de los problemas que coadyuvaron en la desaparición de la metrópolis se pudo deber al reclamo que hicieron los grupos sociales, quienes pedían el derecho de ser el axis mundi del mundo teotihuacano.

“La ciudad de Teotihuacán fue ejemplo de lo que en arqueología, llamamos una estrategia corporativa. El modo de gobierno fue una excepción y no se repitió en Mesoamérica, aunque hay algo parecido en Tihuanaco, un asentamiento de Bolivia, o en el valle del Indo, en Pakistán, en urbes como Harappa y Mohenjo–Daro”, señaló la experta.

“Los túneles de Teotihuacán, una conexión con el inframundo”
Sobre la Pirámide del Sol, detalló que debajo de su superficie hay cuatro túneles que fueron hechos por los teotihuacanos y que luego de la desocupación de la ciudad, fueron habitados en diversas etapas determinadas como Coyotlatelco, Mazapa, Aztecas y a principios del siglo XX, tal como se puede ver en algunas fotografías tomadas por el arqueólogo Alfonso Caso.

Linda Manzanilla señaló que los túneles tenían varios significados: como un inframundo acuático que tenía que ver con el Tlalocan, el paraíso de Tláloc, el cual era adornado con elementos marinos y restos de moluscos, corales y conchas; como un sitio de los muertos, y finalmente, como observatorios solares que permitían predecir la época de lluvia y de siembra.

Explicó que uno de los túneles terminaba en una caverna, que tenía la forma de una flor de cuatro pétalos, en la que se halló una escultura del Sol del Inframundo, formada por un cráneo del cual salían rayos solares.

“Los túneles teotihuacanos tienen que ver con el inframundo, pues eran una entrada al mundo de los muertos, mientras que el cuerpo de la pirámide es el espacio terrenal y su templo el lugar de contacto con el cielo”, expresó la arqueóloga.

Fonte: http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2010/11/26/puebla/cul116.php (26/11/2010)

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