domingo, 5 de dezembro de 2010

“Proyecto Tlalocan": un pozo misterioso y un robot arqueólogo

Por Ignacio Monzón

En Agosto “El Reservado” se hacía eco de los avances en la investigación del yacimiento precolombino de Teotihuacán y del misterioso pozo que conectaba con un pasadizo subterráneo. Ahora, en estos días de Noviembre, Sergio Gómez Chávez vuelve a ofrecernos resultados muy interesantes que abren nuevas posibilidades para los trabajos de campo arqueológicos.

Después de retirar escombros durante más de dos meses, el equipo del “Proyecto Tlalocan” ha despejado el pozo de la pirámide de Quetzalcóatl, de 12 metros de profundidad, lo suficiente para comenzar la exploración de la galería con la que conecta. Pero debido a las condiciones del corredor se ha pensado en emplear un método que no implique poner en peligro al personal del proyecto. Éste ha consistido en el diseño y construcción de un pequeño robot explorador que puede moverse con facilidad por rincones estrechos y sin ventilación clara. Su creador, Hugo Armando Guerra Calva, ingeniero del Instituto Politécnico Nacional (IPN), consciente de las necesidades del equipo arqueológico ha creado un pequeño vehículo, el “Tlaloque I”, de unos 30 centímetros de ancho por 50 de longitud y 20 de alto. Equipado con un par de cámaras giratorias -360º- y un sistema de iluminación, se mueve gracias a un diminuto pero potente motor y cuatro ruedas con tracción independiente.

Aunque no es tan pequeño como la sonda que se empleó hace unos años en la pirámide de Keops, resulta un ingenio que ofrece mucha seguridad para la exploración a distancia, enviando imágenes en tiempo real que puede ser valorada por los especialistas. Para el desarrollo de los estudios históricos de campo representa un buen avance, a pesar de que ya se han empleado sondas mecánicas –aunque no motorizadas- como la italiana Lerici que se “estrenó” en los años 70 y 80 del siglo XX en las necrópolis etruscas.

El objeto de exploración es el misterioso túnel, que podría tener un significado muy simbólico relacionado con el inframundo, de más de 100 metros de longitud que pasa por debajo de la pirámide y de la parte delantera. La información ofrecida por el georadar ha dejado claro que existen al menos tres espacios en el túnel de gran anchura, que han hecho pensar en salas de enterramiento. Si a esto le sumamos el hecho de que el lugar ha permanecido inviolado la esperanza de encontrar restos con sus ajuare completos le da un valor mayor aún, si cabe. Y no es por la posibilidad de hallar oro o plata, algo que suele llamar la atención de los medios de comunicación. Los objetos, sean cual sean sus materiales, nos suministran una valiosísima información a través de su factura, de su iconografía, su tipología, etc.

El conducto es de una buena factura y se realizó labrando la piedra natural y formando una cubierta abovedada. Aunque lleva cerrado unos 1.800 años y hay algunos escombros, la estructura parece estable. Una vez que terminen los trabajos del robot, que ya ha recorrido casi 40 metros, de confirmarse la solidez del pasillo, se dará la tan esperada exploración humana.

Fonte: http://www.elreservado.es/news/view/224-noticias-historia/712-proyecto-tlalocan-un-pozo-misterioso-y-un-robot-arqueologo (28/11/2010)

Um comentário:

  1. ESTIMADOS HERMANOS:
    Solicito la reverencia ajena de los mesoamericanos porque el nombre del aborigen americano es mesoamericano en vez de indio americano por el motivo de que Cristobal Colon equivocó la ideología de la América precolombina con la del país asiático de la India con la secuela de que los aborigenes del país asiático de la India los denominan hindúes. Los africanos, los afroamericanos y los garífunos son nombres peculiares de los aborigenes púrpuras. Los aborigenes de norteamérica se denominan raza hopi.

    Atentamente:
    Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
    Documento de identificacion personal:
    1999-01058-0101 Guatemala,
    Cédula de Vecindad:
    ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
    Clan aborigen mundial.

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